Eso
explicaría algunas cosas.
*****
Para
visitar Lubbock, Texas, no es necesario llevar gafas.
Pese
a que su hijo más famoso lucía unas de pasta, inconfundibles.
A veces tengo la sensación de que llevo toda la vida escribiendo este libro. Por fin está terminado. Edita Libros Indie . Con ilustracio...