Uno
entre muchos es la diversidad de nombres de los jugadores.
Imagino
un XV, escogido más o menos al azar.
1 – Desiderius SETHIE (Namibia)
2 – Seilala LAM (Samoa)
3 – Nepo LAULALA (Nueva Zelanda)
4 – Tevita CAVUBATI (Fiji)
5 – Leva FIFITA (Tonga)
6 – Siya KOLISI (Sudáfrica)
7 – Mamuka GORGODZE (Georgia)
8 – Billy VUNIPOLA (Inglaterra)
9 – Sonatane TAKULUA (Tonga)
10 – Benjamín URDAPILLETA (Argentina)
11 – Marika KOROIBETE (Australia)
12 – Bundee AKI (Irlanda)
13 – Virimi VAKATAWA (Francia)
14 – Kotaro MATSUSHIMA (Japón)
15 – Soso MATIASHVILI (Georgia)
Y
he descubierto que el talonador (nº 2), que juega en Perpignan (Francia) y en la
selección de Samoa, Seilala Lam, es hijo de seguidores de Opus, el grupo austríaco.
Tengo
el firme convencimiento de que su mayor éxito sonaba a todas horas en su casa.
Opus — “Live Is Life”
Nadie tuvo
tantos hijos como Ogino…
*****
PS: No puedo olvidar la (épica) remontada final de Japón
ante Sudáfrica en el mundial de Inglaterra 2015.
