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domingo, 22 de enero de 2023

Toño Velasco — In itinere

 

Ayer estuve en la exposición del trabajo de Toño Velasco, artista multifacético local, que, hasta el 24 de enero, puede disfrutarse en la plaza de Trascorrales, en la antigua plaza del pescado de Oviedo.

Una parte importante de la muestra corresponde al proyecto 13 plantas, 13 plazas, donde el pintor aprovecha las plantas del edificio de la antigua estación de autobuses (galería comercial, además de uso residencial y oficinas) para retratar otras tantas plazas de la ciudad en que vive.

Además del proyecto mencionado, se recogen otros espacios de la ciudad, que Velasco retrata viva, luminosa, superando el lastre de la oscuridad y el letargo con el que los ovetenses debemos cargar, inmóviles (parece) desde tiempos de Clarín y “La Regenta”.

Son todos espacios exteriores, públicos, con la única excepción del bar “La Perla”, desaparecido hace muchos años, pero inolvidable para quienes lo frecuentamos.

Es una muestra que debe visitarse y que seguirá abierta hasta el 24 de enero, así que apúrate si pretendes hacerlo.

También es posible ver los murales en el edificio de la Plaza Primo de Rivera y contemplarlos en su ubicación definitiva y su tamaño real. Las fotografías de la exposición son de Pedro Domínguez Carazo, otro ovetense ilustre.

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Más información: página web del artista.

El Oviedo que queremos




martes, 17 de mayo de 2016

Desfachatez y artistas muertos

Ricardo Villegas:

Belén Esteban dijo que había escrito un libro. Mario Vaquerizo, dos. El fin de semana pasado terminé asustado viendo el festival de Eurovisión. Hay un elefante que dibuja con la trompa y colaron un cuadro de un mono en un museo de arte moderno. Lo único que une todos esos conceptos es la puta desfachatez. Desfachatez y desprecio por los que hacen las carreras de Bellas Artes, por los que tiran a la papelera folios llenos de historias y por los que buscan un acorde nuevo o un sonido diferente. A veces, ni siquiera es diferente, sino bueno. Aceptable. Cualquier cosa de la que sentirse orgulloso. Ahí reside otro problema: el orgullo. No puede tener orgullo el cantante de Polonia, ni Eduardo Inda si uno se llama a sí mismo artista y el otro periodista. No pueden tener orgullo Pdro o Pablo; hacen marketing indigno hasta para los ¿creativos? de MediaMarkt. No pueden creer que lo hacen bien Mariano y Albert porque uno no acepta que lo puede hacer mejor y el otro se ha subido, con el beneplácito de Pablo, a un pódium tras un campeonato que ni siquiera han permitido que empiece. No puede ponerse la medalla de director de cine Santiago Segura, porque tendríamos que asumir que Woody Allen y él, “8 apellidos vascos” y “El apartamento”, son lo mismo. Van Morrison y Pitbull. Cervantes y Mari Cielo Pajares.

¡Qué gran cantidad de insultos!
¡Qué miserable autoestima desequilibrada!
¡Qué puto mundo de despropósitos y egos desmedidos!


Y hay quien dice que todo es arte, pero una mierda de perro en medio de la acera no es una escultura de Rodin. Un post no es literatura. Un grito no es un cantante (salvo que la que grita sea Beth Hart).



En algún lugar se quedó la vergüenza. Y los locos rellenan de mentiras sus tarjetas de visita. Los que siguen a los locos son aún más locos.

Los artistas de verdad se mueren. Con las manos gélidas.

Ignorados.

domingo, 18 de enero de 2015

Equilibrio

Esta mañana he madrugado.


Todo estaba tranquilo.

He visto un vídeo.



Es Michael Grab, un artista singular. Da forma al equilibrio.

Más detalles en su página web.


domingo, 28 de abril de 2013

Los unos y los otros, de Claude Lelouch (1981)


La pasión por la música y el baile es el nexo que une a los protagonistas, en un recorrido de cincuenta años, desde cuatro procedencias diferentes. Comienza antes del inicio de la II Guerra Mundial y concluye en una interpretación del Bolero de Ravel, en París, donde, al ritmo de su dramático crescendo, convergen las tramas que han ido desarrollándose en la película.


Tómate tiempo y sigue los enlaces para poder disfrutar del artículo.

Trama

Cuatro líneas familiares se despliegan y se entrecruzan.

Familia rusa

En 1936, se realiza la prueba definitiva para elegir a la primera bailarina de la Compañía de ballet del Bolshói, en Moscú. Uno de los jurados, Boris Itovitch (Jorge Donn), cae subyugado ante la belleza y el talento de una de las dos aspirantes, Tatiana (Rita Poelvoorde), mientras contempla como ambas bailan.


Se casan. Boris muere en la guerra. Su hijo, Sergei, se convertirá en un extraordinario bailarín. Su figura puede estar inspirada en Rudolf Nureyev.


Familia alemana

En Berlín, antes de la guerra, Karl Kremer (Daniel Olbrychski) interpreta la Sonata para piano, nº 14 (Claro de luna), de Ludwig van Beethoven, para el Führer.

Años más tarde, el teatro en el que se iba representar la Sinfonía nº 1, de Johannes Brahms, ha tenido que colgar el cartel de “No hay asientos”. A la hora de empezar, el teatro está vacío, a excepción de dos críticos, únicos espectadores de la función.


Unos pasquines lanzados al finalizar la obra, muestran el momento que perseguirá al director toda su vida. Parece inspirado en Herbert von Karajan.

Familia norteamericana

Jack Glenn (James Caan) dirige una big band. Está casado con una cantante francesa, Suzanne (Géraldine Chaplin).


Durante la guerra, Jack debe dirigir una orquesta para las tropas americanas desplegadas en Europa. Recuerda a Glenn Miller.

Familia francesa

Una violinista del Folies Bergère, Anne (Nicole Garcia) se enamora del nuevo pianista, Simon Meyer (Robert Hossein). Se casan y tienen un hijo. Al ser judíos, son capturados y, en una conmovedora escena, cuando se dirigían al campo de concentración, dejan a su hijo en la vía mientras el tren efectúa una parada. Al sobrevivir, Anne pasa el resto de su vida buscando a su hijo.

Dirección

Claude Lelouch ya había conseguido un extraordinario éxito internacional, en 1966, con “Un homme et une femme”, logrando el Óscar a la mejor película de habla no inglesa.

Se la recuerda por sus protagonistas, Anouk Aimée y Jean–Louis Trintignant y, especialmente, por la canción, compuesta por Francis Lai y cantada por Pierre Barouh y Nicole Croisille, que se convertiría en ubicua.


Impresión

“Les uns et les autres” es una obra colosal; un intento de explicar que la vida, con sus tragedias cotidianas y sus inmensas alegrías, es un esfuerzo continuo.

Los que han hecho de su vocación, y su talento, su forma de vida, tienen que afrontar las mismas dificultades que el resto, pero ellos pueden suponer un consuelo en la vida de otros.

Tienen sus propios recuerdos y están asociados a las vivencias de muchos más.


He conseguido encontrar la película, en seis partes, en VO francesa subtitulada (en japonés).

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El arte dota de mayor sentido a la experiencia humana: alimenta la sensibilidad que todos tenemos. Unos pueden ser creadores o intérpretes; los otros, asisten a su expresión y disfrutan del resultado. El arte es intemporal: en su esencia se encuentra la verdadera grandeza de la humanidad y nuestra capacidad para crear, transmitir y apreciar emociones.

Las seis formas clásicas de arte son: arquitectura, danza, escultura, música, pintura y literatura. Dos de ellas son dinámicas en su concepción. Deben ejecutarse para poder ser apreciadas. Su relación es profunda: danza y música se completan y se complementan.

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Mañana es el Día Internacional de la Danza, establecido por la Unesco en 1982, en homenaje a Jean–Georges Noverre, considerado el creador del ballet moderno. Hoy, como domingo más próximo, se han organizado múltiples actividades en todo el mundo, tratando de acercar este arte a un público más amplio, saliendo de los recintos en las que se desarrollan los ensayos. La que estaba previsto realizarse en Gijón, y a la que yo pensaba acudir, se ha visto suspendida por el tiempo.

Este repaso a una película que recuerdo haber visto y la honda impresión que causó en mí, es mi forma de agradecer, profundamente, la continua labor que Elisa Novo y Estela Marta Rodríguez están realizando con nuestros hijos Martín y Luis. Ballet y piano hacen que se desarrolle en ellos su faceta artística y se conviertan en mejores, y más relevantes, personas.

Aprenden la importancia del esfuerzo y aprecian el cariño que se les profesa.







Esa incierta edad [el libro]

A veces tengo la sensación de que llevo toda la vida escribiendo este libro. Por fin está terminado. Edita Libros Indie . Con ilustracio...