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domingo, 7 de mayo de 2023

Chakachas — Jungle Fever


Chakachas
Jungle Fever

Jungle Fever (1972)

Bruselas (Bélgica)

Gaston Bogaerts, Kari Kenton, Vic Ingeveldt, Charlie Lots, Christian Marc, Henri Breyre & Bill Raymond

*****

Bah. Voy a contártelo: dejé de beber cuando dejé de ver la TV.

Y me perdí un montón de anuncios.

Ni TV ni alcohol

viernes, 30 de diciembre de 2022

Nagsisou Godgigues

Spot

*****

Masc nuag.

De niu fgagans for ger.

*****

Lo que nos toca escuchar en Navidad...

*****



Maxence CyrinWhere Is My Mind

Novö Piano (2009)

Besançon (Francia)

*****

No me quiero quedar con el regusto amargo de la innecesaria invasión lingüística y me pongo a indagar, tratando de avanzar algo más allá de la estética.

Como es habitual me quedo en la acústica.

El tema me suena y me doy cuenta que es una versión, ejecutada al piano por una chica francesa, realmente prolífica (sólo en 1991 publicó 5 LPs), de una canción conocida.

*****

 


Sunday GirlWhere Is My Mind

[single] (2011)

Broxbourne, Hertfordshire (UK)

*****

Una chica inglesa, nacida Jade Williams, conocida como “Dominguera” en lo artístico, la adapta y la lleva a lo más profundo del mainstream.

*****

 


PixiesWhere Is My Mind?

Surfer Rosa (1988)

Boston, Massachusetts (USA)

Enlace

Black Francis, Kim Deal, Joey Santiago, David Lovering

*****

Y llego al origen, al primer LP del cuarteto de Boston (aunque, para mí, su descubrimiento se produjo con el EP del año anterior: Come On Pilgrim).

Y una de sus canciones emblemáticas, inspirada por las experiencias de Francis mientras buceaba en el Caribe, desasosegante, con un efecto que el productor del disco, Steve Albini, consiguió ampliar al grabar las voces de Deal cantando en un diminuto cuarto de baño, que se multiplica con las imágenes del vídeo, tomadas de la película “Trainspotting”, dirigida en 1996 por Danny Boyle, protagonizada por Ewan McGregor, basada en la novela de Irvine Welsh.

*****

Con tus pies en el aire y la cabeza en el suelo

Intenta este truco y ponte a dar vueltas

Tu cabeza colapsará si ni hay nada dentro de ella

Y te preguntarás a ti mismo:

¿Dónde está mi cabeza?

Muy lejos en el agua, la veo flotar

 

Estaba nadando en el Caribe

Y los animales se escondían detrás de las rocas

Excepto el pececito con el que choqué

Juro que intentaba hablar conmigo

¿Dónde tengo la cabeza?

jueves, 29 de abril de 2021

Culos inquietos

— Herbie, ¡estoy jodidísimo!

— ¿Qué te pasa, tío?

— Las putas almorranas. Estoy apretando y ¡¡¡hiiiiiiaaaaa!!!

— Pareces el cowboy que llama a su hija.

— ¿Qué hija?

— Creo que le puso Sherezade.

— Serás animal.

— Ya te digo.

— No se pueeeeeeeeeeedeee haceeeer eso.

— Ya le vale.

— Ya te vale a tiiiiiiii, que no me haces ni caso.

— Que cosas tienes.

— Que estoy aquí, tratando de jiñar y no hay foooooiiiiooooooorma.

— Opérate.

— ¡Como para operaciones estooooooooooooooy!

— Pues los de la tele dicen que va genial.

— ¿De quéeeeeeeeeeeeeeeeee haaaaaaaaaaaaaaablas?

— La pomada ésa.

— Niiiiiiiiiiiiiiiii ideeeeeeeeeeeeeeeeeeaaaaaa...

— Creo que se llama Anso.

— Sería por noooooooooooooooooo poneeeeeeeeeeeerle anos.

— Dicen que el mundo está lleno de culos inquietos.

— ¡Fiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiijo!

Si hubiera que juzgar la calidad de la publicidad por su capacidad para construir metáforas, los de Anso no se comerían un rosco.

Un pizpireto y saltarín mozalbete sale de una tienda de discos y se cruza con dos seres apenados que transportan su flotador (rojo chillón), cabizbajos, en un mundo multicolor con gente que resiste en pie, pero, en un pis-pas, por la simple enumeración de síntomas (dolor, picor, escozor, inflamación) y, tras cumplir el reto de pasar por debajo de la escalera amarilla que transportan Mario y Luigi, se transforma en una arcadia prepandémica, fantabulosa, en la que quizá no haya baldosas doradas ni escalpines carmesí, pero la gente es capaz de sentarse, al tiempo que una moza, también pizpireta, lanza su flotador con estilo, como si quisiera emular a un lanzador de flotadores profesional (si tal profesión existiese), y nadie le presta atención mientras ella se va y el flotador se desinfla, rematando el yan para el que el OPEN inicial había sido el ying.

De todo el sinsentido que acabo de narrar me quedo con la sorpresa de que el corrector de Word (que siempre está ojo avizor), subraya en rojo pizpireto (¡ves!), pero no lo hace con pizpireta (¿lo ves?), lo que tomo como una muestra de micromachismo opresor que dejo pasar por el simple hecho de que he dejado a mi amigo tratando de vaciar sus intestinos y siento que debo volver con él.

— Tío...

— ¿Qué quieres? [tono cansino que noto hasta yo]

— Que si has visto el anuncio...

— Sí, coño. A veces tengo la sensación de que lo ponen a todas horas.

— Y todo, para decirte que le preguntes al farmacéutico.

— Joder, como hacen siempre.

— Como para preguntarle. Debe ser que el de mi barrio es único.

— Vale. Venga. Cuéntame, que estoy empezando a dejar de hacerte caso.

— ¿Sabes que me operé?

— Son tantas veces que, en ocasiones, pierdo la cuenta.

— Pues el de la farmacia no se olvida. Siempre que paso, me pregunta.

— Seguro que vas mucho.

— Supongo, no sé.

— Puedo imaginarlo...

— Trato de evitar la conversación, como estás haciendo tú ahora conmigo.

— Es difícil de cojones.

— La cosa es que ayer me volvió a preguntar.

— ...

— Yo intentaba darle largas, pero no había forma.

— Sé de qué me hablas.

— Y el, dale que dale, y yo, tratando de abreviar, pero nada.

— Estoy atónito.

— Y él: ¿qué tal va todo por la retaguardia?

— ...

— Y yo: sin novedad.

— Eso es “en el frente”.

— No me despistes. Él continuó: ¿ya no tienes molestias?

— ...

— Y yo: cada vez menos, la verdad.

— Me aburro...

— Y él: lo que no entiendo es por qué no hicieron una intervención menos invasiva.

— ...

— Y yo: quizá es que el cirujano acababa de escuchar a Wagner...

— No te creo.

— ... y, como decía el otro, después de escuchar a Wagner te entran ganas de invadir Polonia...

— ¡Ja! Te lo estás inventando.

— ... ya sabes que no es cosa mía; era la única forma de entender a Hitler, según Woody Allen.

— No le dijiste eso.

— Que sí. Que estaba empezando a estar un poco harto de tanta pregunta y tanto rememorar el asunto.

— Y tú eres conocido por tu falta de memoria.

— Casi proverbial, diría yo.

— Demasiadas cosas, dices tú.

— El caso es que el de la farmacia era inasequible al desaliento.

— Veo que todavía no hemos llegado al colofón...

— En absoluto.

— ...

— Te estaba diciendo, docto amigo, que nuestro antagonista se empeñaba en seguir analizando el asunto.

— Curioso término; de lo más propicio.

— Y me pregunta: ¿hace cuánto que fue la operación?

— ...

— Y yo: mira, en la intimidad que ha surgido gracias a este intercambio de impresiones, debo decirte...

— ...

— ... que estoy intentando, de todas las formas posibles, olvidarme del asunto...

— ...

Y no lo consigues, con tanto interrogatorio [terció el mancebo].

— ¡No jodas!

*****

Asumo y agradezco el esfuerzo por intentar ahorrar sufrimiento a los que ostentan almorranas —que, me consta, no son un simple flotador rojo que uno transporta en sus quehaceres cotidianos—, pero tengo por seguro que, quizás, para algunos, siga siendo mejor hacerlo en silencio, máxime cuando ese padecimiento ha sido superado.

Nunca imaginé que la farmacia pudiera convertirse en un espacio de debate, salvo que el protocolo de puesta en marcha de intercambio de información haya sido decretado por el propio enfermo.

No sé, eso creía yo hasta ahora...

*****

En todo caso, la osadía de la farmacéutica que decidió referirse a los porteadores de flotadores como “culos inquietos” tiene explicación si uno comprueba su insensatez a la hora de envasar sus productos: no son sólo fabricantes de pomadas para dolor, picor, escozor e inflamación en ciertos lugares sensibles; también comercializan tubos de pasta dentífrica y muestran muy poco cuidado en evitar que, lugares tan alejados, puedan compartir experiencias.

Lo digo teniendo en cuenta que, yo, por la mañana, me cepillo los dientes antes de ponerme las gafas y no siempre presto la debida atención.

Es posible que quede más claro con un par de imágenes.

Puede que aplicarse un producto que contiene flúor, ahí mismo, haga que el flotador se deshinche con un soplido final; sería una "fresca" experiencia (para el gremio de publicistas la frescura es siempre una ventaja; se nota).

Aunque es seguro que puedes idear más situaciones indeseadas derivadas de la confusión: la imaginación es libre, te dejo un momento para que especule...

Pero no me gustaría terminar y dejarte con este inesperado mal sabor de boca, así que resuelvo tu duda sobre los autores del soniquete (lo mejor del anuncio, sin duda), si es que esa duda ha brotado en ti: son John Dwyer & Robert Irving, en lo que es sin la menor duda música apropiada para el jingle en cuestión: You Make Me Happy. 

Y si te han surgido otras diferentes, todas podrán ser resueltas en un imprescindible espacio de Telemadrid, TV ávida de ponerse al servicio de las necesidades públicas.

Y eso es todo lo que tenía que decir sobre tan delicado asunto

jueves, 31 de octubre de 2019

Cocinar nos une

¿Cómo superar la brecha generacional?
Ese momento, en la adolescencia, cuando los hijos muestran sus propios intereses y necesitan espacio.
Cuando los padres no saben qué hacer para captar su atención.

*****

Peccata minuta, para los especialistas en hacerse el sueco: “Cocinar nos une”.


Y, claro, la ocasión es una oportunidad única para colocar todo su utillaje.



Hay que reconocer que han cuidado el envoltorio: un pequeño ardid del padre (que “sabe más por viejo que por padre”) permite que su hijo le eche una mano, le preste atención, hagan cosas juntos.

Quizá no sea la base más sólida para una relación: fundamentarla en el engaño.
Pero no estamos en época de sutilezas. De hecho, todo es un simple montaje (su seña de identidad).

Un escaparate.

*****

Resulta lacerante no haber empleado el original...



No es que sea un sinsentido comparar a Bill Withers con José James.
Es que el mensaje se pervierte por completo.

“Cuando no tengas fuerzas, seré tu amigo y te ayudaré a continuar. No pasará mucho tiempo hasta que yo necesite alguien en quien apoyarme. Nadie puede llenar tus necesidades si no las muestras. Sólo tienes que llamarme, siempre que necesites una mano. Todos necesitamos alguien en quien apoyarnos. Apóyate en mí. Si hay una carga que tienes que aguantar y no puedes llevarla, la compartiré contigo. Sólo tienes que llamarme”.

*****

¿Cómo puede ser distinto llamar pidiendo ayuda que orquestar un pequeño truco?

Peccata minuta.

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lunes, 7 de octubre de 2019

Te lo aseguro

Si ves la TV es posible que hayas pasado el mismo mal trago que yo.
Llevo un par de días que me cuesta conciliar el sueño.
Ya conté que me quedaba en blanco.
Pero no me atreví a explicar la razón.
Ahora lo haré.


viernes, 22 de febrero de 2019

Ser seguidor mola

La campaña de publicidad de Diesel (la marca de ropa, no el carburante maldito), ha cambiado la perspectiva: hay demasiados influencers.
Además, por serlo, tienen que cargar con una serie de incomodidades que nos resultan ajenas a los followers.
Es mucho mejor mantenerse en el economato.


Se les enfría la comida, echan un montón de tiempo en la lavandería, no pueden marcharse de una fiesta del tirón, nunca viajan ligeros de equipaje, tardan mucho en desnudarse.

Es mucho mejor ser un follower.



*****

No sé tú, pero yo me quedo escuchando la canción en bucle y tengo que averiguar de quién se trata.

Ricky NelsonI Will Follow You
For Your Sweet Love (1963)
Teaneck, New Jersey (USA)

*****

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Fragancias y arrogancias

“Incluso las estrellas podemos tener un apretón. Por eso, siempre que voy al baño uso V.I.Poo. Aplica V.I.Poo antes de ir al baño para crear una capa que atrapa el mal olor. Y así, nadie notará que has ido al baño. Descubre el nuevo V.I.Poo y olvídate del olor”.

El texto que acabo de trascribir es el mensaje de Airwick, la empresa que comercializa esta solución a los problemas cotidianos que, tú y yo, compartimos con las celebridades.

Dispensado en cuatro fragancias:


Traduzco, porque los de Airwick (que no traducen el nombre de su empresa ni del producto que promocionan) tampoco van a ponerse a explicar que sus cuatro fragancias tienen los siguientes target: Limón (si eres un ídolo, desconozco la versión en femenino, ¿idolesa?), Fresco (si eres modelo), Lavanda (si eres una superestrella), Frutas del bosque (si eres una Pin-Up; ¿se puede ser Pin-Up siendo hombre, más allá de la facultad para plantar pinos, que es unisex?).

*****

—Alto. Para. ¿Qué haces?
—Nada. Lo de siempre. Bueno, hace mucho que no lo hago pero, ya tú sabes...
—Que sé, ¿qué?
—Lo de la publicidad.
—¿Qué publicidad?
—La que ponen por ahí, yo qué sé. He visto este spot y me he quedado tonto.
—Ya entiendo. Hablabas de un anuncio.
—¿Pues no te lo acabo de decir?
—Pero es que no sabía de qué (-------) estabas hablando.
—Perdón. Tienes razón. Debo poner el anuncio.

*****

Perdón por la interrupción. Haremos una pequeña pausa publicitaria (20 segundos).




Lo dicho.
Que, rememorando aquel viejo culebrón mexicano emitido en los ‘80s en España protagonizado por Verónica Castro, “los ricos también cagan”.
Aunque no les guste que sus zurullos hiedan.

*****

La puesta en escena del anuncio es aberrante. Una modelo de pega simula estar en un photocall y, disimulando, se escaquea para atender a la llamada de la naturaleza.
¿Dónde hacerlo?
En un trono.
Dorado, para dotarlo de glamour.
Elevado, para acomodar las posaderas al trato regio que las modelos merecen.
En un servicio mixto, para vencer la degradante discriminación del patriarcado imperante.



Eso no impide que, tras acabar la faena, deba cruzarse con un patán que parece un rejuvenecido Bud Spencer con Ray-Ban® y gorra, que hace un gesto a lo Chicote para captar aromas de truño antes de ocupar el tigre...



*****

Recapitulo.

El anuncio, rodado fuera, es doblado con prisa y desgana, lo que condiciona una asincronía entre labios y voces. ¿A quién le importa? No traducen los nombres de los productos (la economía de escala inducida por la globalización sólo requiere una etiqueta en inglés, español, francés, portugués y taiwanés) así que resuelven el cambio de idioma con unos carteles de simplicidad insultante.





Su funcionamiento es sencillo.
El spray (y sus CFCs) generan una capa de ozono (rosa) que atrapa los olores de los (tres) donettes que deposita la moza...




Su toxicidad ha mutado.
¡Por fin mis cargas de profundidad huelen a ambrosía!, musita la zagala.




La muy puerca se ha levantado y no ha empleado papel para limpiar sus partes.
Parece el córtex del anunciante, pero ...

*****

Termino ya. Lo que la idolatriz ha empleado, que pronuncia como “Vi-Ai-Pu”, ha generado tanta expectación que, me informan en un establecimiento especializado del gremio, han conseguido generar demanda cuando ellos todavía no lo tienen disponible. Vamos, que hay clientes que, como yo, han pasado por el apuro de tener que exponer en un discreto aparte, que, pese a no ser V.I.P., hago Poo y mis Poos huelen, no podía ser de otra forma.

Y que quiero cambiarlos, no enmascararlos. Y que si, por favor por favor por favor, tienen el invento mágico que vi en la TV y hace que me pueda ir a hacer puñetas y pasar desapercibido.

*****

La caja la abrió mi amiga TDS.
AVD, como siempre, intervino para ayudarme a reconducir el rumbo.
Con su característica amabilidad, YFR atendió a mis preguntas.
Todo quedará en el economato.

sábado, 11 de febrero de 2017

Piqueras: cuando la fiabilidad cae en picado...

El veterano comunicador es empleado como "recurso de autoridad".
Quieren mostrar los métodos de trabajo de la "gallus gallus" albina.
Un trabajo de campo, se podría decir.


¿Por qué le embuten en una bata, pero le dejan circular sin gorro?
¿Por qué, de las siete personas visibles, es el único que incumple el uniforme reglamentario?
¿Por qué resulta más importante evitar que se manche la estrella, que impedir que llene de pelos la sopa?

Ser alopécico, ¿puede ser considerado un atenuante?

sábado, 10 de septiembre de 2016

Coche nuevo

—Me he comprado un coche nuevo.
—Mola.
—Sí.


—Sí que mola.
—Recuerdo un anuncio que vi hace unos años.
—...
—Un tío hablaba de su trabajo.
—...
—Predecía el futuro.
—...
—Eso decía.
—...
—El futuro te va dejando pistas. Y hay que saber verlas.
—...



—¡Menudo cabrón!
—¿Y ese exabrupto?
—Ese ¿qué?
—Improperio, desahogo, arrebato, salida de tono, ...
—¿Salida de tono?
—Sí.
—Mira, te lo resumo pronto: me he comprado un coche y no sé cómo llamarlo.



—Claro. Esas son las cosas de los publicistas.
—Los que predicen el futuro...
—Sí.
—No imaginaban mis dificultades para decir qué coche me he comprado.
—No te sigo.
—¿No te has fijado que, en España, nadie dice nunca su nombre?
—¿Porque es un tres al que llaman cuatro?
—No.
—Pues no lo capto.
—Porque te pierdes los detalles.


—Sigo sin verlo.
—¿Cómo decir que me he comprado esto?


—Ya te digo.
—Ya.
—¡Menudo cabrón!

jueves, 21 de julio de 2016

Cassandra Speakeasy — Leaks Can't Stop Me Now

Cassandra Speakeasy
Leaks Can't Stop Me Now
Cock a Hip (2016)

¿Recuerdas la película “La vida de Brian”, de Monty Python, 1979? ¿La escena en que llevan a Brian (Graham Chapman) ante Poncio Pilato (Michael Palin) que no consigue evitar la risa de la soldadesca ante la mención de su amigo Pijus Magnificus?

¿Recuerdas el nombre de la esposa de Pijus Magnificus?



Los problemas de la esposa de Pijus Magnificus no son menores.
Una empresa ha hecho un anuncio, le ha puesto música y ha publicado un CD.



Un curioso método para tratar a Incontinencia Suma.

sábado, 25 de junio de 2016

No puedo vivir sin ti

Los RonaldosNo puedo vivir sin ti
4 canciones (2007)

Llevas años enredada en mis manos
En mi pelo, en mi cabeza
Y no puedo más. No puedo más
Debería estar cansado de tus manos
De tu pelo, de tus rarezas, pero quiero más



Coque MallaNo puedo vivir sin ti
No puedo vivir sin ti (2010)

No puedo vivir sin ti, no hay manera
No puedo estar sin ti, no hay manera
Me dijiste que te irías pero llevas
En mi casa toda la vida
Sé que no te irás, no te irás



La hora de los gigantes (Ed. especial) (2010)

Has colgado tu bandera
Traspasado la frontera
Eres la reina
Siempre reinarás
Siempre reinarás



Mujeres (2013)

Y ahora estoy aquí esperando
A que vengan a buscarme
Tú no te muevas
No me encontrarán
Yo me quedo para siempre
Con mi reina y su bandera
No me dejaré llevar a ningún lugar



Coque Malla, líder de Los Ronaldos, sacó jugo de esta canción: con su grupo, en solitario, en version acústica, acompañado por Anni B Sweet.
La única forma de exprimirla que le queda, es que la empleen en un anuncio de TV.

Esa incierta edad [el libro]

A veces tengo la sensación de que llevo toda la vida escribiendo este libro. Por fin está terminado. Edita Libros Indie . Con ilustracio...