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viernes, 25 de febrero de 2022

Rufus Black — Still Haven't Seen You Cry


Rufus Black
Still Haven't Seen You Cry

Rise Up (2017)

Londres (UK)

Enlace

Gavin Condor (voz), Scott McKeon (guitarra), Ben Jones (guitarra), Leighton Allen (bajo), Russ Parker (batería)

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En mis trayectos matinales en coche escucho música como forma de evasión.

Evito enterarme de luchas fratricidas, de luchas fronterizas; de cualquier tipo de lucha...

Así que esta mañana suena esta canción, del único disco de una banda londinense que, pese a que lo pueda parecer por el nombre que han elegido, son todos blancos (lo que destaco en negrita).

Y pienso en los motivos (más allá del notorio Black) que me inducen a suponer que alguien que se llama Rufus deba ser negro.

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Rufus ThomasRufus Thomas in WATTSTAX

Cayce, Mississippi (USA)

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Pienso por supuesto en esta leyenda del sello Stax, DJ de éxito, agitador de conciencias, padre de Carla Thomas, creador de delirantes rutinas de baile.

Todo un personaje.

Y recuerdo su participación en el festival WattStax; un acontecimiento musical de reivindicación de la identidad racial, que ya relaté con detalle aquí.

Interpreta dos temas: “The Breakdown” (Did You Heard Me?, 1972) y “Do the Funky Chicken” (Do the Funky Chicken, 1970) y consigue sofocar los inicios de una revuelta que no se relacionaba con su vestimenta, ni su forma de imitar los sonidos de apareamiento de ciertos animales.

Puede que hiciera de pollo, pero tenía un montón de cabeza.

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Rufus and Chaka KhanAin't Nobody

Stompin' at the Savoy - Live (1983)

Chicago, Illinois (USA)

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Y me viene a la cabeza la banda funk en la que Chaka Khan sería solista prominente. Y uno de sus temas más destacados se incluyó en un doble LP cuyas tres primeras caras eran material interpretado en directo, pero cuya cuarta cara se trataba de temas grabados en estudio, cuatro, de los cuales el primero y más destacado puedes oírlo remasterizado en el enlace que adjunto.

La canción, compuesta por el pianista de la banda, David ‘Hawk’ Wolinski, consistía en un fragmento escrito en un sintetizador y repetido en bucle, con el añadido de John ‘JR’ Robinson tocando la batería. Los miembros de la banda votaron y decidieron incluirla en el disco que preparaban en directo y que fuera, además, el single que lanzarían al mercado, pero los ejecutivos de Warner se negaron. Wolinski amenazó con ceder la canción a Michael Jackson y Quincy Jones para que la incluyeran en Thriller, pero las cosas, afortunadamente, discurrieron de la forma que hoy conocemos y se ha convertido en el tema referente de esta colosal y muy influyente banda.

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Rufus WainwrightThe One You Love

Want Two (2004)

Rhinebeck, New York (USA)

Enlace

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Al igual que no es oro todo lo que reluce, no todos los Rufus son negros.

Caigo enseguida en Wainwright, un artista que sigo con interés a pesar del barroquismo en el que ha ido derivando. Con todo, sus primeros discos son intachables, llenos de tesoros que me gusta volver a disfrutar, como el que fuera el primer single de su cuarto disco, el lado oscuro de su predecesor, Want One (2003).

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Rufus T. FireflyPolvo de diamantes

El largo mañana (2021)

Aranjuez (España)

Enlace

Víctor Cabezuelo, Julia Martín-Maestro, Carlos Campos, Miguel De Lucas, Marta Brandariz, Juan Feo

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Y no me olvido del conjunto de Aranjuez que el año pasado entregaron un trabajo psicodélico muy acorde a los gustos actuales, y ha sido elogiado por su mérito.

El nombre se extrae del personaje de Groucho Marx en Sopa de ganso.

Es la guerra.

No puedo salir del bucle

martes, 14 de abril de 2015

Mayorías

Cada día llegamos al mismo cruce. Cuando estamos todos, vamos hacia la izquierda. La primera parada que debemos hacer es para dejarla a ella y su oficina queda por ese camino.

Pero, cuando ella no está, da igual si vamos a Orense o a Monforte.


Hoy por la mañana, ella tenía obligaciones, así que pregunté a mis acompañantes, pese a que sabía la respuesta de cada uno.

Quizá no hubiera hecho falta. Por el mero hecho de actuar como piloto, sé que tengo el privilegio de elegir el recorrido. Pero, como si fuera un chófer (y tratando de dar gusto al pasaje) les pregunté por dónde preferían.

Tomar el desvío de la izquierda supone ir por la AS-II, una autovía menos transitada (aunque con un recorrido un poco más largo). Ir hacia la derecha conduce a la A-66 (conocida como la “Y” por enlazar Oviedo, Gijón y Avilés, dibujando la forma de esa letra): una infernal autopista, bacheada, con un ruido atroz, atestada, cada vez más deteriorada y que, resulta evidente, no me gusta en absoluto.

(((Pese a que el párrafo anterior pueda ser leído metafóricamente y alguien, en una torticera interpretación, pueda achacarme que trato de hacer un diagnóstico de la realidad española, debo pararme, hacer una pausa e indicar que no estoy hablando de política)))

No ahora.

En todo caso, antes de que empiece a divagar (más de lo habitual) y esto se convierta en un completo sinsentido, vuelvo al coche, al momento en que pregunté a mis hijos si querían ir por la derecha o por la izquierda.

El mediano optó por la izquierda, la AS-II un camino más largo pero más tranquilo, con la única esperanza de poder cronometrar un trayecto y establecer la verdadera diferencia entre ambas opciones.

El mayor y el pequeño, aliados como acostumbran, eligieron la derecha, la A-66, la “Y”, más rápida y concurrida; un entretenimiento mucho más eficaz.

Entonces, en ese infrecuente instante en que la inspiración brota como una epifanía, me di cuenta de lo injusto de tomar decisiones amparados en la mayoría.




Si siempre fuéramos por donde decidiera la mayoría, siempre iríamos por la derecha. Es una idea injusta, porque lo que cabría, en justicia, es ir dos de cada tres veces por la derecha y, la otra, por la izquierda.

Porque, haciéndolo así, respetaríamos las preferencias de todos, aunque alguien pudiera tener la sensación de que estábamos bailando la yenka.



Y ahora sí que estoy hablando de política.

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Recuerdo que mi padre decía que la democracia era el respeto hacia las minorías.
Aunque Franco todavía no había muerto y no había empezado aún la transición.


Esa incierta edad [el libro]

A veces tengo la sensación de que llevo toda la vida escribiendo este libro. Por fin está terminado. Edita Libros Indie . Con ilustracio...