Lo
de Dan Auerbach es para nota
(sobresaliente cum laude).
Además
de mantener activo su proyecto en The
Black Keys (anuncian disco, Ohio Players, para el 5 de abril), no
deja de alimentar nuevos talentos en su sello Easy Eye Sound, todos memorables.
Y
para lo más reciente se ha ido hasta Uganda, lugar de procedencia de Jon Muq, ahora afincado en Austin, que
entrega un vibrante single de
anticipo para su LP de debut, Flying Away, que se publicará el último
día de mayo.
Dos
ciudades muy diferentes se enfrentan hoy en City WARS®, ambas capitales de sus respectivos Estados.
Por
un lado, Austin, considerada la “capital
mundial de la música en directo” con su centenar de locales que programan
todas las noches del año, es la capital de Texas, la estrella solitaria.
De
otra parte, Honolulu, uno de los destinos turísticos más reconocidos del
planeta, en medio del Océano Pacífico y capital de Hawaii, uno de los dos
Estados no contiguos.
Conocí
tarde a esta banda, liderada por Robert
Harrison, y lo hice por mediación de mi amigo Juanjo Mestre, que habla maravillas de un disco sensacional, Kontiki
(1997). La continuación, The Big Picture (2001) fue un disco fallido y
llevó a una separación de la banda que se convertiría en momentánea cuando se
juntaron para grabar este tema, preludio de Death of the Cool (2016).
Como
dato curioso apunto que la banda toma su nombre del predicador puritano del
siglo XVII, un sujeto despreciable que intervino en los juicios de brujas en
Salem y que resulta inexplicable (salvo por su condición de inglés) que no haya
despertado una repulsa unánime. En todo caso, la idea de usarlo para el grupo surgió en el funeral del
tío de Harrison, cuando él y su hermano trataban de animarse mutuamente y les
pareció que era el nombre más divertido para una banda que habían escuchado,
más teniendo en cuenta que, en ese momento, Robert era estudiante de teología.
Su
proyecto más reciente, del año pasado, es una incursión multimedia en el Oeste de
Texas e incluye un disco (el 16º de su carrera) un álbum de lecturas con música
y un libro de fotografías, letras y ensayos. El conjunto es un viaje inmersivo
a través de un mundo real e imaginativo, un lugar de misterio y mitología,
posibilidad y añoranza, una muestra de que el aislamiento no debe ser a la
fuerza solitario.
El
2º disco de Jaimee se editó el pasado 17 de febrero, tras su debut Red
Rescue (2020).
Acaba
de cumplir la treintena y ha tenido que convivir con la pandemia y, tras haber
estado viajando en busca de alcanzar su sueño, pudo volver a casa y afrontar
los hechos cotidianos.
En
esas circunstancias tienes la posibilidad de otorgar valor a cosas distintas.
*****
Por
fin llamé a todos mis amigos
Se
han estado preguntando dónde he estado
Me
volví loca
Esta
vez fue una buena escapada
He
estado viajando con alguien
Nunca
pensé que volvería a ser tan divertido
Nunca
habría pensado que si me hubieras dicho
Que
estaríamos juntos como hemos hecho
Suena
un poco a Kerouac
Cruzando
el país y regresar a New York para arreglarlo
De
vuelta al lugar donde te amaba tanto
El
trabajo se ha acumulado, los platos no se han lavado
He
estado enganchada al teléfono
No
he dormido en mi cama, prefería hacerlo en la tuya
Supongo
que estoy un poco deshecha
Y,
simplemente, echo de menos a alguien
¿Para qué viajar
si no tienes dónde volver y a quién contar lo que hiciste?
Tomar Williams, Andy Tenberg, David Earl, Mitch Fiscels, Paul Kresowik
*****
Este
combo, liderado por Tomar Williams, es una muestra de las razones que han hecho
que Austin sea considerada la capital mundial de la música en directo.
Por
supuesto, que antes de la aparición de las restricciones sanitarias pudieras
elegir, cada día del año, entre un mínimo de un centenar de locales que
programaban conciertos que abarcaban todo el espectro musical era un factor
determinante.
Pero
encontrar grupos como éste, liderados por un cantante negro, con una banda de
acompañamiento blanca, supone un reconocimiento al valor inherente a la
integración y, en eso, Austin es un ejemplo destacado.
Antes
del cierre global de 2020 por las causas conocidas, Robert Harrison se mudó a una pequeña cabaña de su propiedad, a
unos treinta minutos de la capital del Estado de la estrella solitaria. Era su
intención trabajar durante el confinamiento en el que iba a ser su disco de
debut en solitario. Se cumplían por aquel entonces treinta años de la fundación
de un grupo esencial, Cotton Mather,
uno de cuyos discos, Kontiki (1997), descubierto tarde, gracias a mi
amigo Juanjo Mestre, forma
parte de mi catálogo de imprescindibles.
Son
diez canciones y la que lo cierra era sobradamente conocida para mí; pero era
una delicatesen con ese cambio de estilo.
El
vídeo es una muestra de lo que supuso el confinamiento para todos; un recuerdo
de cómo cada uno se las apañó como pudo para superar las dificultades; de la
importancia de la música como terapia liberadora para muchas personas.
La
canción había sido compuesta en 1961 por tres luminarias del soul, Johnny Bristol, Jackey Beavers
y Harvey Fuqua y publicada por los
dos primeros en el sello Tri-Phi,
acreditada a Johnny & Jackey.
La
expansión de Motown pasó por la
compra de la gran mayoría de sellos de Detroit y la operación incluía
artistas y catálogo editorial, así que, pese a que Beavers se marchó a Chicago
para enrolarse en Chess,
Bristol y Fuqua se quedaron como compositores y productores.
En
1969 Bristol estaba preparando una nueva versión del tema para Jr. Walker & The All Stars, el
conjunto del que se encargaba, y cuando ya tenía la parte instrumental y los
coros listos, Berry Gordy pasó por
el estudio y, al escucharlo, le pareció que sería un buen sencillo para el
debut en solitario de Diana Ross,
que llevaba demorando un tiempo su anunciada salida de las Supremes.
Donde
hay patrón no manda marinero y Bristol empezó a trabajar con Diana.
No
me preguntes la razón, pero Ross no daba en sí misma y le costaba horrores
afinar, así que, para que el proceso no se dilatara demasiado, Johnny le
animaba en las sesiones y su voz quedó grabada, lo que le pareció muy adecuado.
En la versión original se
le escucha, no así en la actuación en el show de Ed Sullivan.
Resulta
curioso que la canción fue finalmente acreditada al trío, pese a que ni Mary Wilson, ni Cindy Birdsong hubieran participado, porque los coros son cosa de Merry Clayton, Julia Waters y Maxine Waters.
Más
sorprendente resulta que los genios de marketing
de Motown lograran que esta canción, el último single del último LP con Diana Ross en Supremes, se transmitiera
como una oportunidad abierta a la posibilidad de que, quizá, algún día,
pudieran volver a juntarse.
En
todo caso obtuvo el favor del público y se convirtió en el último de los
números del grupo femenino más importante de todos los tiempos en llegar al #1,
por décimo segunda vez, habiendo sido el único bastión de resistencia
estadounidense a la British Invasion.
Sigo
con la lista de las mejores canciones del 2021 pendiente, pero no me resigno a
echar una ojeada a algunas novedades (no las más rutilantes).
Si
no lo hiciera así me perdería cosas como Good Looks, el proyecto liderado por
Tyler Jordan, que anuncia su debut para el 8 de abril, pero que publican un single de adelanto muy prometedor.
El
15 de noviembre de 2019, hace ya más de dos años, antes de que el bicho
centralizara toda nuestra atención, Molly Burch publicaba su disco navideño. Es
una tradición arraigada en USA y, lo que ellos llaman Christmas y nosotros
Villancicos, son protagonistas el último mes del año.
No
es sólo sensiblería, es también algo práctico: un lenguaje común, lleno de
tópicos reconocibles que hacen que muchos se sientan cómodos hablando del
muérdago, de los renos que tiran del trineo, o de las noches familiares al
calor de un hogar.
Dice
mucho de quienes se sienten orgullosos de las tradiciones; en realidad muestran
que no se avergüenzan de su pasado.
*****
En
fin, que, hace dos años, esta mujer que toca palos diversos se animó a grabar
su disco de Navidad. Y tiró de clásicos, de un par de composiciones propias y
reformuló una canción que no se había escrito con ese objetivo, pero cuyo tono
encajaba con el sentido global del disco.
John Phillips, Cass Elliot,
Michelle Phillips, Denny Doherty
*****
La
canción, escrita por John Phillips, fue incluida en el 5º y último disco de The Mamas & The Papas, publicado en
1971, tres años más tarde de la disolución del grupo.
¿Cómo
es posible?
¿Grabaciones
que habían quedado descatalogadas?
¿Un
intento de relanzar su carrera?
¿Las
diferencias se habían aplacado y podían volver a estar todos juntos, otra vez?
No.
Una
cláusula de su contrato con Dunhill,
descubierta por ABC Records cuando
compró el sello, les obligaba a entregar un 5º LP o arriesgarse a afrontar una
demanda que conllevaría sustanciosas multas.
Pese
a todo, a que Michelle afirmara años más tarde que el disco “sonaba como lo que era, cuatro personas
tratando de evitar una demanda”, es una colección bastante digna y, la
canción elegida, una pequeña exquisitez.
El
combo que lidera Kevin Galloway es
una muestra perfecta de cómo hacen las cosas en Texas.
Pese
a todo, organizan una BBQ con música (dónde un perro sirve para ser rasgueado)
y, teniendo los ingredientes principales (carne y alcohol) desconocen la
utilidad de “un amigo invisible”.
Combina sus influencias formativas: empezó cantando con su tío en
la iglesia; nació en Texas. Así que ese country-soul que practica se ve
realzado por su notable voz.