La
hermana pequeña de L.J. Reynolds
(solista en The Dramatics) escribió
una pequeña nota a pie de página en la historia del soul que, en todo caso, merece ser contada.
Nació
en Saginaw (como Stevie Wonder) y, publicó
esta canción que ella misma había escrito, producida por James Brown para el sello People.
También
grabaría un par de LPs para Casablanca
y tendría cierto éxito en los albores de la música disco a mediados de los ‘70s.
Su
dramático último acto fue matar a sus hijos antes de suicidarse, en 1980, en un
asunto relacionado con su adicción a las drogas.
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No
dejo de preguntarme por qué vivimos odiándonos
Pisando
nuestro verdadero orgullo sin previo aviso
Para
luego darnos la vuelta y alejarnos
Cuando
la gente podría hacer del mundo un lugar mejor para vivir
Debes
darte el derecho a esperar un día mejor
En
lugar de preocuparte por las cosas que la gente hace y dice
Deberías
tratar de entender la vida de un modo diferente
Entonces
el mundo sería un lugar mejor
¡Qué difícil
resulta poner en práctica las mejores intenciones!
Marzo de 1971: Se graba
la canción en el Estudio A, en Hitsville USA (así se conocía a la factoría de
Detroit).
21 de mayo de 1971: Se
publica What's Going On, el LP que incluye el tema como sexto corte
(cierra la cara A).
10 de junio de 1971:
Lanzamiento del single, segundo tras
el que da título al LP.
1 de abril de 1984: Tras
una violenta discusión con su padre, éste dispara a su hijo dos veces, siendo
el primero de ellos fatal. Marvin Gaye es declarado muerto a la 1:01 PM, un día
antes de cumplir 45 años.
1991: Motown Records edita un videoclip conmemorativo
de los 20 años de la canción y el LP (una de las joyas imprescindibles de la
historia de la música). Aparecen figuras relevantes como David Bowie, Diana Ross
o Wesley Snipes.
21 de mayo de 2021: Se
estrena un nuevo
videoclip, con motivo de los 50 años de la canción. En pocas palabras: resulta
deprimente que no se les haya ocurrido nada más imaginativo, pero el sonido es
mucho mejor que el del anterior. En veinte años han mejorado muchas cosas; más
técnicas que artísticas.
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En
el LP en que Gaye —abrumado hasta la desesperación— decidió meterse en
política, dedica esta canción a la destrucción del medio ambiente en una
sociedad modernizada.
Tenía
claro la causa de sus preocupaciones, como dejó escrito en su biografía, “Divided Soul”:
“Cuando
no seguimos el ejemplo de Jesús y
nos dejamos llevar por la explotación y la codicia, nos destruimos a nosotros
mismos. De eso trata ‘Mercy Mercy Me’”.
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Resulta
interesante imaginar que Marvin pudiera contemplar el desarrollo de la acción
política en todos estos años, para darse cuenta de que, en resumen, en un mundo
globalizado y deslocalizado, el principal recorrido para alcanzar un “mundo sostenible” pasa por movilizar a
los ciudadanos y conseguir que separen sus residuos en bolsas de colorines y
que, al tiempo, dejen de usar bolsas cuando van a hacer la compra, mientras
dejan impunes a las grandes corporaciones.
En
fin.
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Ten
misericordia de mí
Las
cosas no son lo que solían ser
Adónde
se han ido todos los cielos azules
El
veneno es el viento que sopla del norte, del sur y del este
Ten
misericordia de mí
Las
cosas no son como solían ser (Ten piedad, Padre)
Petróleo
desperdiciado en los océanos y los mares (Ten piedad, por favor, ten piedad)
Pescado
lleno de mercurio (Por favor, ten piedad, Padre)
Radiación
subterránea y en el cielo (Por favor, ten piedad, ayúdanos, Padre)
Los
animales y pájaros se están muriendo (Por favor, ayúdanos, Padre)
¿Qué
pasa con esta Tierra superpoblada? (Ten piedad, oh Padre, ten piedad)
¿Cuánto
abuso más del hombre puede soportar? (Por favor, ten piedad)
En
la época en que estaba componiendo, preparando y grabando Tea for the Tillerman
(1970), Cat Stevens escribió esta canción que apareció en la película “Harold and Maude” (1971), dirigida por Hal Ashby y que empareja a Harold Chasen (Bud Cort), un joven obsesionado con la muerte, con la mujer de 79
años, Maude (Ruth Gordon). Entre ambos se establece una singular relación en la
que ella le enseña la importancia de vivir la vida exprimiéndola al máximo.
Además
de la música de Stevens, la película está en todas las listas que recogen las
más divertidas de la historia del cine.
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Bueno,
si quieres cantar, canta
Y
si quieres ser libre, sé libre
Porque
hay un millón de cosas para hacer
Y
si quieres vivir alto, vive alto
Y
si quieres vivir bajo, vive bajo
Porque
hay un millón de caminos por recorrer
Puedes
hacer lo que quieras, la oportunidad está presente
Y
si encuentras una nueva forma, puedes hacerlo ahora
Puedes
hacer que todo sea verdad, y puedes deshacerlo
Nacido
en Memphis en 1944, Stinnett, con 12 años se compró la guitarra en la misma
casa de empeño donde Elvis se había
agenciado la suya. De vuelta a casa con su familia, en Beale Street se detuvieron
en un semáforo y un enorme Cadillac rosa se paró a su lado. Era Él. Así que
cogió su guitarra y se la enseñó mientras le gritaba y él le devolvió un guiño
y Ray asegura que le dijo que conseguiría llegar al #1.
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El
tiempo pasa y es 1967, el verano del amor. Ray se va a San Francisco con su
mujer y su hijo pequeño. Trata de encontrar su propia voz y traba amistad con Booker T. Jones, que le produce un
disco que queda inédito.
Así
que se muda a Malibú, firma un nuevo contrato con A&M, vuelve a Memphis, se reencuentra con Booker T. y algunos
otros colegas, trabajan en el nuevo disco y, cuando está todo preparado, la
discográfica pospone el lanzamiento.
Ray
coge todo el material, que queda oculto hasta que Light in the Attic decide que ya ha cogido polvo suficiente y que
es hora de publicarlo.
Pero,
¿qué había pasado entre 1956, cuando Ray le dice a Elvis en un semáforo que va
a llegar al #1, y 1967, cuando se va a San Francisco a pasar el verano del
amor?
Pues
que fue uno de los cuatro faraones que acompañaban a Sam The Sham, Domingo Samudio, en su legendario hit. Stinnett tocaba la guitarra, Butch Gibson el saxo, David A. Martin el bajo y Jerry Patterson la batería.
En
1965 Ray tenía 21 años y la canción fue la más vendida del año.
Había
cumplido la palabra que le dio al Rey, nueve años antes, en un semáforo de la
calle más transitada de Memphis.
Esta
cantautora nacida en Texas se mudó a Londres por cambio de destino de su padre,
ingeniero de oleoductos en la industria petrolera. Allí respondió a un anuncio
en el que buscaban vocalistas femeninas y grabó un disco con un grupo que
se llamó Justine.
Se
fue a la Universidad de Colorado y cuando volvió a Londres el grupo se había
disuelto. Recibió una oferta del sello Hush,
propiedad de Shel Talmy y Hugh Murphy para grabar un disco en
solitario, este Spilt Milk donde se incluía su único single. Pese a que grabó un 2º disco en
1973, The Colorado Kid, no tuvo apenas repercusión, lo que resulta
incomprensible, porque su rango vocal recuerda a Carole King, Karen Carpenter,
o Judee Sill, artistas coetáneas que
alcanzaron enorme éxito.
El
anuncio de la retirada de los escenarios de Reginald Kenneth Dwight, tras más
de cincuenta años de trayectoria, es una noticia que a uno no le gustaría haber
sabido.
La
mejor forma de homenajear a un artista es escucharle. Y hay tantas canciones que merecen una nueva
visita que, esta misma, es tan válida como cualquier otra.
El
método de trabajo es conocido. Elton John trabajaba sobre las letras que había
escrito Bernie Taupin y les ponía
música. Resulta curioso que John terminara cantando sobre aspectos, en
ocasiones, tremendamente personales de la vida de Taupin. Aquí se había inspirado
en su primera visita a USA y trataba de capturar el espíritu californiano.
También pensaba en Maxine Feibelman,
su esposa en ese momento, bailarina de niña y costurera de la banda.
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Chica
de vaqueros, señora de Los Angeles
Costurera
para la banda
Sonrisa
pirata de bonitos ojos
Te
casarás con un músico
Bailarina,
debes haberle visto
Bailar
en la arena
Y
ahora está en mí, siempre conmigo
Pequeña
bailarina en mi mano
En
2017 se estrenó el vídeo musical oficial de la canción en el Festival de Cine
de Cannes. Había ganado el concurso organizado por el quincuagésimo aniversario
de la relación compositora de Elton y Bernie. Max Weiland sería el ganador con el clip adjunto.
Conocía
esta canción porque estaba incluida en uno de los discos más destacados del
cantante más elegante del soul de los
‘70s, pero su inclusión en la película “Notting
Hill”, dirigida en 1999 por Roger
Mitchell, escrita por Richard Curtis
y protagonizada por Julia Roberts y Hugh Grant, hizo que, tras apoderarse
por completo de una de las escenas más memorables de la cinta, retomara mi
interés —y el de cualquier asistente a una sala de cine— por la canción, así
que hice, como otros muchos, numerosas escuchas a partir del visionado del film.
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Puedo
pensar en mis días de juventud cuando vivir por mi vida
La
canción se publicó primero en el 9º de los discos de los hermanos Gibb,
compuesta por Barry y Robin, un año antes de la versión de Green. Sería su
primer #1 en USA; un anticipo de lo que llegaría a suceder; simplemente debían
ser capaces de utilizar con más esmero sus cremalleras.
En
todo caso es una muestra del gusto por el soul
de nuestro admirado trío de hermanos.
Garnet
Mimms vivió la evolución de la música negra en el cambio de década de los ‘50s
a los ‘60s.
Empezó
cantando en coros de iglesias de su ciudad de adopción, Philadelphia, así como
en grupos góspel. Tras licenciarse en
el servicio militar, probó en grupos de Doo-Wop
y, tras mudarse a New York, formó un cuarteto, entró en contacto con Bert Berns, que los fichó para United Artists y les asignó a Jerry Ragovoy como compositor, lo que resultó
determinante.
Tuvieron
éxito inmediato con esta canción, en la que participan como vocalistas Dionne Warwick, Dee Dee Warwick y Estelle
Brown.
El
éxito hizo que Mimms deseara iniciar carrera en solitario, aunque no pudiera
repetir los resultados de ese memorable single.
La
intensidad de la interpretación de Mimms no pasó desapercibida, no sólo por su
éxito comercial, sino por su legado. El más importante, quizá, es que Janis
Joplin se apropió de ella, con sus actuaciones en directo, antes de su trágica
muerte el 4 de Octubre de 1970. El vídeo recoge la de Toronto, Canadá.
La
versión grabada se incluiría en el segundo (y póstumo) disco de Janis en
solitario, Pearl, que culmina una breve discografía en la que deben
incluirse sus dos discos junto a Big
Brother and the Holding Company.
Supongo
que hay disparidad de criterios a la hora de elegir la preferida.
Un
caso singular el de los hermanos Vegas, mestizos con sangre yaqui, shoshone y
mexicana que, siguiendo las indicaciones de Jimi Hendrix (que tenía ascendencia cherokee), formaron una banda con
todos los miembros de origen nativo americano (entiéndase indios, sin el menor
gesto de desprecio) y que practicaban una sugerente mezcla de estilos: funk,
swamp rock, R&B y música nativa.
La
canción está dedicada a Marie Laveau,
una practicante de vudú del siglo XIX de New Orleans; la Reina Bruja.
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Te
contaré una historia
Extraña
parece ahora
De
un zombie vudú gris
Y
la Reina Bruja de New Orleans
Ella
vivía en un mundo de magia
Poseída
por el sesgo del diablo
En
una choza cerca del pantano hecha de ladrillos de barro
Marie
revolvió su brebaje de bruja
Por
cinco centavos cualquiera podía comprar
Vudú
de todo tipo
Ella
tenía pociones y lociones, hierbas y hojas de tanna
Cada
película de Paul Thomas Anderson es
un acontecimiento.
Recuerda
a directores clásicos; algunos que fueron capaces de dejar una impronta, un
sello personal que, puede que no supieras concretar en qué consistía, pero que
diferenciabas de la mediocridad del resto de coetáneos.
Ahondando
en detalles, él es Cooper Hoffman
(hijo del fallecido Philip Seymour
Hoffman, actor fetiche del director). Ella es Alana Haim, una de las tres hermanas HAIM (sus hermanas mayores, y también sus padres, aparecen en la
película replicando sus relaciones reales).
Ambos
son debutantes, pero están dotados de tanto talento, son tan asombrosamente
naturales, que sostienen el desarrollo de la trama. Todo lo que sucede (y
suceden unas cuantas peripecias) son episodios de su vida y su relación, desde
el momento en que se descubren y se fascinan.
Sus
personalidades son tan deslumbrantes que da gusto verlos, cómo interactúan y
cómo evolucionan conforme el tiempo va pasando en el Valle de San Fernando, en
California, en 1973.
Y
es un placer descubrir que son deslumbrantes porque son extravagantes, nada
anodinos, alejados de afectación o postureo.
Son
deslumbrantes sin tener que ser raros, tortuosos o atormentados.
Hoy
es una novedad gratificante.
Es
una película optimista.
*****
La
música está escogida con verdadero mimo.
Una
canción, incluida en el tráiler y en el metraje, compuesta e interpretada por David Bowie, tiene tanta miga que
merece un tratamiento en detalle.
En
1968, Bowie recibió el encargo de escribir la letra en inglés de una canción
francesa que había tenido éxito.
Se
trataba de “Comme d’habitude”,
de Claude François. La versión de
Bowie fue rechazada y Paul Anka lo volvió
a intentar y escribió, “My Way”, que Frank Sinatra convirtió en un clásico,
versionado por gente tan dispar como Elvis Presley, o Sid Vicious.
*****
No
me quiero perder: el caso es que Bowie, decepcionado y molesto por el éxito de
la otra versión, concibió “Life on Mars?”
como una parodia de la interpretación de Sinatra.
*****
Y
lo que viene a contar es el optimismo y el escape de la realidad que se produce
en una chica que va al cine, o en alguien de “esa incierta edad” que evita enterarse de lo que pasa en Ucrania,
o en Génova, pasando un rato en una sala.