Mostrando entradas con la etiqueta El pequeño Nicolás. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El pequeño Nicolás. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de diciembre de 2014

Premios “Común Sin Sentido”


En una concesión al gusto por el despropósito que manifiesta el costumbrismo social, la Academia CSS (fundada y creada con objeto del presente acto) ha tenido a bien reunirse, en sesión única, para otorgar las tres distinciones a los personajes más destacados del año 2014, en tres categorías:


1 — Cultura


Como motor dinamizador de la actividad juvenil y, muy especialmente, como inevitable fondo sonoro de un verano machacón, la Academia CSS ha decidido reconocer los indudables méritos de una canción que invita al baile, o al suicidio, permitiendo la mezcla de edades en su completo rechazo o aprobación.

Enrique Iglesias (Preysler) ft. Gente D’ Zona & Descemer Bueno: Bailando.




2 — Relaciones sociales


Reconociendo su demostrada capacidad para convertirse en “el perejil de todas las salsas” y, admitiendo que la inmadurez es un estado transitorio que se cura con el tiempo, la Academia CSS concede el galardón —basado en la presencia (ubicua), la insolencia (sin recato) y la habilidad de provocar inevitables reacciones inmediatas, casi pavlovianas, en una audiencia que no puede mantenerse indiferente (salivando de gusto, o soltando viscerales espumarajos)—, al personaje que ha revolucionado las tertulias de todo un país sin necesidad de despeinarse. Es, en una imposible vuelta de tuerka, Pablo Iglesias (Turrión).

Un sujeto caracterizado por su ausencia de contenidos programáticos, así como por sus notorios conocimientos del funcionamiento del engranaje de la política.

La otra cara de Eduardo Inda.


3 — Espectáculos de variedades


Nadie tan inclasificable se ha hecho presente en la escena nacional, en mucho tiempo. Nada hace suponer que la inteligencia y la locura sean excluyentes, para lo cual este pipiolo es una demostración suficiente. Por ello, la Academia CSS aprecia su capacidad camaleónica, su mimetismo, su demostrada pericia como saltador de barreras y agradece una frescura que debería ser imitada por cualquier mozo en sus periplos nocturnos. Otrosí, en un gesto de osadía inédita del que quiere dejarse constancia, se concede a (Francisco) Nicolás Gómez (Iglesias) el trofeo a la ambición versátil.

Como mérito accesorio, se reconoce en el zagal su oportunismo para recuperar un personaje extraordinario de una serie de libros escritos por René Goscinny, ilustrados por Jean-Jacques Sempé, protagonizados por un chico travieso, de unos seis años, con una viva imaginación, conocido como “el pequeño Nicolás”.

La versión cinematográfica dirigida por Laurent Tirard en 2009 es una verdadera delicia. Además de reflejar muy bien el espíritu de la serie de libros, cuenta con una maestra muy especial, Sandrine Kiberlain, quien es capaz de explicar con sutileza las emociones del pequeño Nicolás español cuando, en la intimidad de su boudoir, es capaz de agasajarse como (cree que) se merece: M’envoyer des fleurs.



“He decidido hacerme bien
Tomar un buen baño
Colocar mis fotos delante de mí
Comentarlas de arriba abajo

Voy a mandarme flores
A hablarme nada más que de mí
Elogiarme en voz alta
Rosas para felicitarme
Por ser yo

He decidido mirarme
Desnudarme delante del espejo
Desvelar mis cualidades
Adorarme de principio a fin

He decidido desearme
Inventarme tentaciones
Doblegarme a mis emociones
Volverme mi obsesión”

Traducción de la letra: Generando lecturas

La adaptación española cuenta con una profesora hippie (no hipster); pregúntenle a Buenafuente.

Para cerrar el affaire y delimitar influencias, es posible que muchos hayan buscado una inspiración remota en el protagonista, Frank Abagnale jr., de la película basada en su vida, Catch me if you can, —dirigida por Steven Spielberg en 2002, con un Leonardo DiCaprio estelar—, olvidando que, más próximo en el tiempo (hace un par de años) y el espacio (Gijón), un precursor suyo, Pablo Álvarez Meana, dejó huella en la red.



*****

Nada ha cambiado.
Será cosa de la fecha.
Con la(s) iglesia(s) hemos topado.
Hasta tres veces.

*****

Vuelvo a ver el logo del premio y lo comprendo todo.


jueves, 25 de diciembre de 2014

Uve Palito, primera estación

Ayer fue el día que sirve para comprobar si estás preparado, o no.


Nochebuena. El día en que Uve Palito debutó en la alocución más importante de su agenda, programada, de actos públicos. Tras una vida preparándose, era la primera vez que se dirigía a todos los españoles.

El momento se había hecho esperar. Eran las nueve de la noche.

*****

El instante sirve también para establecer un límite familiar entre los que quieren oírlo y los que no. No es una cuestión que quede definida por la afinidad política; es, en todo caso, un asunto de edad.

Tu adscripción al mundo adulto comienza cuando, cedes a la presión de los viejos, para atender a lo que dice el monarca. Y, de repente, entre guasap y guasap, te descubres escuchando al Gran Jefe, asintiendo condescendiente, o negando de forma febril; mecido y amodorrado por el pase paralelo de Xavi, o levantando las manos al cielo, acompañadas de una mirada para confirmar la posición de la osa polar ante el enésimo fallo de Piqué.


Y, habiendo atendido, no queda otra que acordarse de Friedrich Hebbel, quien afirmaba que "el asunto es el problema; la forma, la solución".


Habrá que fijarse en la forma.



*****

Tres detalles me han atrapado, de un mensaje que se enlaza íntegro:

La foto de Letizia, apoyando su cabeza en el hombro de su esposo, soportando los rigores de volar en avión privado.

La (espléndida) alfombra.

Un cambio de plano, aprovechado para ponerse a sí mismo, y a su padre, como ejemplos. Una foto aparece en lugar privilegiado. Predecesor y heredero se atrapan por los codos. El inusual encuadre confiere especial protagonismo a un sofá; no puedo dejar de imaginar una aparición en la que JC I, como si fuera otro, le regala un épico ¡zas en toda la boca!

*****

Más allá de la forma, también se notan ausencias.

Ni una cita. Ni un pensador, literato, científico.
No hay nadie a quien haya concedido relevancia; la suficiente, al menos, para mostrarla de forma explícita, pese a que una parte del mensaje parecía inspirada por Paulo Coelho (“fracturas emocionales, desafectos o rechazos”).

Pero se cita a sí mismo, dos veces: en la ceremonia de entrega de los premios Príncipe y en su discurso de Proclamación.

Empieza pronto a caer en ese latiguillo, tan molesto como español, “como yo digo”, que me desquicia cada vez que hago una cola.

*****

Atender a la forma no implica desatender al fondo.

George Horace Lorimer avisaba a su hijo Pierrepont al respecto, en la decimotercera carta que le enviaba:

“Las apariencias engañan, lo sé, pero ya que es así, no tiene nada de malo procurar que engañen a favor y no en contra nuestra”.

“En este mundo no basta con que te vayan bien las cosas, también debe parecerlo, porque dos partes del éxito consisten en hacer que el resto de la gente crea que las cosas te van bien”.

“Uno no siempre puede hacer lo que le apetece, pues cuanto más alto asciende más se fijan en él los demás”.

*****

Yo, que quieren que les diga, me he fijado en Felipe. Y sigo sin saber cómo ha podido aguantar, en esa misma postura (contando repeticiones y tomas falsas), sin que se le haya cortado la circulación de la sangre en la pierna izquierda.

Realmente meritorio.

*****

Aun así, el fondo cobra importancia. Dos momentos marcan el tono de las aspiraciones del monarca (para él y para su pueblo).

(7:19) "...lo que hace de España una nación con una fuerza única, es la suma de nuestras diferencias, que debemos comprender y respetar y que siempre nos deben acercar y nunca distanciar. Porque todo lo que hemos alcanzado juntos nace de la fuerza de la unión. Y la fuerza de esa unidad es la que nos permitirá llegar más lejos y mejor en un mundo que no acepta ni la debilidad ni la división de las sociedades, y que camina hacia una mayor integración".

(10:27) "Somos, además, una nación respetada y apreciada en el mundo y con una profunda vocación universal, imprescindible para promover nuestra cultura y defender nuestros intereses en un mundo global. Hoy, más que nunca, somos parte fundamental de un proyecto europeo que nos hace más fuertes, más competitivos y más protagonistas de un futuro de integración".

Asunción de la injusticia de un mundo que no acepta a los débiles.
Promoción, frente a un intento de hacer que las cosas cambien.

*****

Es el final (y llegamos al principio). El vídeo se inicia con una entradilla en la que aparece la enseña nacional, ondeando al viento y un castillo. No son imágenes reales; es una infografía. Una mala infografía. Una pésima infografía. ¿Un diseño de Froilán, o un amiguito del pequeño Nicolás?

La mejor forma de prepararnos para el montaje.


martes, 25 de noviembre de 2014

Carpeta (Lotería de Navidad 2014, VII)

La Envolvente campaña de Lotería va desplegando sus argumentos.
Lo hace de forma sibilina, percutiendo directamente sobre nuestras emociones.
En anteriores episodios se incidió en otras. Hoy toca mirar atrás.
La Navidad se acerca; es un momento en el que nos volvemos especialmente sensibles y recordamos con añoranza a los que ya no están. Las personas a las que quisimos. Aquellos que nos permitieron conocer sus anhelos, sus sueños, sus esperanzas.
A los que consideramos nuestra familia.

*****


Hoy me costará más utilizar la ironía.
Por mis propios recuerdos.
Pero, muy especialmente, porque no me gustaría herir sensibilidades.
Todos tenemos una memoria llena de buenos y malos momentos.
Darían para llenar un montón de carpetas, si dedicáramos tiempo a anotarlos.

Carpeta



*****



Un autobús recorre la ciudad, devolviendo a los viajeros agotados a sus casas. Ha sido un largo domingo.


Una mujer viaja, con la mirada perdida. Es Toñi. Aprieta una carpeta azul contra su pecho, como había hecho cuando era joven y estudiaba en el Instituto.


Se acuerda de todo. Y de todos. Le cuesta contener las lágrimas.


Su amiga quiere hacerle hablar. Conoce la primera regla de las relaciones de amistad: escuchar. Y tira de Toñi, que se cierra e impide actuar el mecanismo liberador de la catarsis. “Pero, a ver, ¿no me vas a contar esos ojos a qué se refieren?”. “Alergia”.


La reacción de su amiga está llena del mismo escepticismo incrédulo que el de cualquiera que haya visto al pequeño Nicolás en acción.


Si Toñi era hasta ahora una fortaleza, la insistencia machacona de su amiga hace que decida claudicar. Sus ojos, anegados en lágrimas, han hecho que se le corra el rimmel, argumento definitivo para el zorro del Desierto de la amistad femenina. Su carpeta, que le amparaba y protegía su intimidad, se abate como un puente levadizo. Deja salir sus emociones contenidas, en una catarata liberadora.


“Esta mañana he ido a recoger al despacho de mi padre”.


“He encontrado esta carpeta. Siempre la llevaba”. Además de las dos amigas, el autobús transporta a otros cinco viajeros: tres varones y dos mujeres (éstas se afanan en conectarse vía móvil). Ninguno aprovecha el trayecto para leer. Los cinco aparentan ese aire mecánico, zombie, que a veces se encuentra en los medios de transporte colectivo (imprescindible en los secundarios de un spot).


“Mis padres habían escrito, juntos, todo lo que iban a hacer el día que les tocara la Lotería”.


“¡Qué guay! ¿Y qué ponía?”.


“No lo sé. No la he abierto”.


“O_O”.


“Pone: ‘NO ABRIR (Hasta que nos toque la Lotería)’”.


“¡Qué romántico!”.




Los sueños de los pobres viajan en bus.

*****

¡Qué emotivo!, ¿verdad?
Y completamente lleno de trampas.
La más importante de todas consiste en evocar la vida de tus padres y dejarla reducida a una lista de cosas que no pudieron hacer por falta de dinero. No por falta de tiempo, o de oportunidades, o de decisión. No. Todo lo que les faltaba era dinero. Así, un golpe de la fortuna, les permitiría ser capaces de disfrutar plenamente de la vida, porque no hay sueños que se puedan cumplir si falta el dinero.

La historia es falsa como una moneda de 5 €. Toñi, extraordinaria en su papel, dice que su padre llevaba siempre con él la famosa carpeta. Pero ha ido a recoger su despacho (se sobreentiende que su padre ha fallecido) y ha encontrado allí la carpeta. ¿Cómo podía estar allí, si su padre la llevaba siempre consigo? Si la encuentra y en ella era donde sus padres escribían juntos lo que harían si les tocaba la Lotería, y Toñi no se la lleva a su madre, quiere decir que su madre tampoco está. Porque, en caso contrario, sería una indiscreción que hablara de ello con su amiga.

Resulta sencillo comprender los sentimientos que evoca una carpeta abierta, donde se han guardado recuerdos, recortes de periódico, fotografías, escritos o material del tipo que sea que nos vincula con alguien que ya no está.

Esas carpetas de cartón azul con gomas en las esquinas son bombas emocionales. Nada en la tecnología de pantallas, teléfonos o tablets podrá igualar su potencia.

Quizá sea una sabia decisión mantenerla cerrada y permanecer a salvo de su efecto devastador.

*****

La buena noticia es que al día siguiente, Toñi comprueba que tiene un décimo agraciado y baja al bar de Antonio a celebrarlo, no sin antes enfundarse en su atuendo de cazadora (y sombrero tirolés).

Tendrá la oportunidad de cumplir algunos sueños pendientes.

*****

Otros lazos empleados con anterioridad:

Episodio 2 – Si tú supieras
Episodio 3 – El secreto
Episodio 4 – Beautiful
Episodio 5 – Dilo bien
Episodio 6 – Llamada
Episodio 7 – Carpeta
Episodio 8 – No siempre se gana
Episodio 9 – No la pierdas
Extras – Traca final

Ya queda menos. El camino está siendo largo, pero se intuye la proximidad de la última etapa.

Esa incierta edad [el libro]

A veces tengo la sensación de que llevo toda la vida escribiendo este libro. Por fin está terminado. Edita Libros Indie . Con ilustracio...