En
ocasiones, la madurez encierra un profundo apasionamiento.
Ry Cooder es un músico y productor con variedad de intereses.
Ha
empleado ingredientes tex-mex, rock, blues, soul, folk, y algunos otros.
Ha
producido a artistas muy diversos.
Ha
participado en películas, componiendo la banda sonora.
En
1996, interesado en cierta música cubana, con ritmos procedentes de África —en
un intento de que la root-music que
confeccionaba resultara más solvente—, viajó a Cuba y descubrió a un conjunto
de músicos que, gravitando en torno a un Club Social, clausurado 50 años antes,
demostraban, a pesar de su edad, un talento y una vitalidad desbordante.
Allí
se encontró con Ibrahim Ferrer, Compay Segundo, Elíades Ochoa, Rubén
González, Omara Portuondo, entre
otros.
Los
artistas.
Grabaron
un disco, producido por Cooder, con 14 canciones, impregnadas de son, la música tradicional cubana
—profunda y arrebatadora—, en las antípodas de la salsa, ese moderno aderezo, empalagoso y superficial.
El
disco era tan fascinante que supuso una verdadera revolución. Se vendió muchísimo. Hizo que los artistas tuvieran que
organizar una gira para actuar en Ámsterdam y en el Carnegie Hall, en New York. Y dotó de sentido comercial a una
orientación hacia un tipo de música (world,
root), que Putumayo llevaba años
promocionando en proyectos verdaderamente singulares.
Todo
se contó en una película dirigida por Wim
Wenders en 1999.
La de un músico, persiguiendo las raíces de un sonido
que le apasionaba.
La de un cineasta, tratando de encontrar sentido a su
propia identidad.
La de un puñado de músicos que, negándose a sentirse
pobres o, simplemente viejos, encontraron la oportunidad de mostrar su pasión a
un mundo dócil y, por eso mismo, sorprendido y emocionado a la vista de quien
muestra empeño, decisión y bravura.
La de alguien que, bordeando recuerdos personales y
tratando de cerrar (con agradecimiento) una página, quiere tener alicientes
para iniciar una nueva deriva.
Es
la historia de muchas búsquedas.
Es
la historia de todas las búsquedas.
*****
Llevaba
dudando, desde que se me ocurrió por primera vez proponer Cuba, como escala en
este juego de Por Amor a la Música, sobre la conveniencia de mencionar el tema
político, a sabiendas de que, siempre que sale al tapete, las posturas están
tomadas con antelación. Pero era también consciente de que, como si fuera un runrún,
estaría presente para todos y tratar de eludir el asunto generaría mayor
distracción.
Así
que hoy, 6 de marzo de 2013, el día después del fallecimiento del venezolano Hugo Chávez, me atreveré a dejar unas
notas sobre el asunto cubano:
Una isla que antes era próspera, hoy es miseria y
pobreza.
Un destino cautivador se ha convertido en un
cautiverio asfixiante, que impide regresar a los que quieren hacerlo, salir a
los que lo pretenden y que condiciona a todos a vivir de una forma que les
disgusta.
Antiguo manantial de riqueza, hoy es una tierra
yerma.
El paraíso que todos querían visitar es un lugar
aislado.
Se ha convertido en un asunto humanitario: un pueblo
no puede sostenerse, manteniéndose segregado por una barrera infranqueable que
impida que todos sus miembros, a pesar de sus diferencias, puedan juntarse para
celebrar que siguen vivos (y que están llenos de pasión y de esperanza).
*****
Escuché
a mi padre contar historias apasionadas de cuando vivió en Cuba. Y siempre le
noté emocionarse escuchando a Luis Aguilé. Recuerdo
que me explicó que, cuando raramente bebía, le gustaba tomarse un cubalibre
(eso que hoy ha quedado reducido al sabor para un caramelo duro).
Esta
Navidad releí el relato que hizo mi suegro de su viaje a Cuba, junto a su mujer
y su hijo Gonzalo, que subyugaba cuando lo contaba en persona, porque
transmitía su pasión y su intensa curiosidad y que se publicaría, en dos
partes, curiosamente el mismo año del disco que ahora reseño.
*****
Todas
las búsquedas empiezan en un punto conocido. En todas, se desconoce el destino.
Esa es la parte verdaderamente interesante.
*****
Esta
es mi última participación en el juego Por Amor a la Música. He sido feliz haciéndolo.
Era un estímulo y un reto y me permitía, con un plazo mínimo, tener un enigma
que resolver: encontrar una historia que contar, con unas claves que me eran
impuestas.
En
1990 eran lo más. Una propuesta totalmente innovadora. Un clásico intemporal
para la música de baile. Una estética musical que mezclaba la psicodelia hippie, con el rap,los samples y el scratch.
En
New York forman Deee–Lite —el trío
que hoy nos hará bailar, sin movernos del sitio—, un productor de Kiev, Ucrania
(Super DJ Dmitri), un teclista de
Tokyo, Japón (Towa Tei) y una
atrevida jovencita, de Youngstown, Ohio, que ponía voz, cara y coreografía y
respondía al epíteto de Lady Miss Kier.
Es
verdad que, en su pueblo, Kierin Magenta Kirby (como realmente se llamaba), era
una más de los 65 000 que vivían allí (a los que Bruce Springsteencantó en su disco “The ghost of Tom Joad”).
De
allí salieron también Billy Beck (el
que gritaba en “Love rollercoaster”,
de Ohio Players), Robert y Ronald Bell (de Kool & The Gang),
Tiny Bradshaw o The Human Beinz, el grupo que dejó un
recuerdo a las rutinas de baile; ésas que todo el mundo sabía hacer, pero nadie
como ellos (“Nobody but me”).
Sidney Poitier, en una de las excursiones culturales en las que, en
la película “To Sir, with love”, llevaba
a sus alumnos (en este caso, a una boîte)
se animaba a bailar, empujado por Lulu,
haciendo aparecer, en todas sus alumnas, el mohín de estar imaginando “lo bien que sienta el negro”.
La
escena final de “Kill Bill, vol. 1”,
de Tarantino, “House of blue leaves”, muestra lo que lleva implícito un verdadero
rompepistas. Atención:
es la versión japonesa,
sin censuras.
Así
que, como si esto fuera un fiestón organizado por Chusina Misadedoce y amenizado por Ángel González, se os presentará la mejor música de baile de los
‘60s y algunas rutinas que todos los top
dancers deberían conocer.
Un
torpedo absoluto. La mejor muestra kitsch
de música baile. Con las apariciones fugaces, pero determinantes, de Bootsy
Collins, el influyente bajo en la época dorada de James Brown, fundador e
ideólogo en Parliament y Funkadelic —al que se le reconoce por
su imagen de zumbado, luciendo las gafas definitivas, las que cualquier estrella
debería llevar— y el fraseo vocal de Q-Tip,
de A Tribe Called Quest —gorra, con
visera en reverse—.
Dejo
pistas para conocer a los tres figuras principales: ambos chicos tocan la
flauta de émbolo (que permite realizar unos característicos glissandos, ascendentes y descendentes);
el japonés lleva gafas cuadradas y permanece inmutable; el ucranio baila
llevando el ritmo con las cejas, un estilo que alguien adaptó para
desplazarse, manteniéndose ebrio.
Ella
luce modelitos y una figura imponente y baila como si en hacerlo se jugara su
destino final.
*****
Esto
ha sido un repaso —trepidante, pero fugaz— sobre la música de baile y las
rutinas que marcan los pasos que hay que seguir. Se han dejado al margen,
intencionadamente, algunas que parecen vergonzantes, sin importar si son
antiguas (pajaritos, Macarena) o
contemporáneas (Gangnam, Harlem shake).
Aunque
se hubieran podido poner 1000, sin exagerar un ápice.
Cuando
Wilson Pickett vino a España, más de
20 años después de romper todos los registros con su clásico inmortal, demostró
una energía arrolladora y que, en España, —pese a ser de San Blas, Malasaña o
Lavapiés, vestir como un primo de la abeja Maya o un anticipo de un camarero
siglo XXI standard, y preferir a Leño, Obús o Barón Rojo—, el macho ibérico no baila, aunque, cuando
tiene que hacerlo, se entrega, dejando como testigos de la ocasión a Carlos Herrera y Bibi Andersen. Un episodio efímero que sigue contándose en los
corrillos navideños de las tres familias afectadas.
Así
que, hoy, 28 de febrero de 2013, el mismo día que se hace efectiva la renuncia de Benedicto XVI, yo presento la mía.
Y
me pongo en manos de Tsi-Na-Pah, estímulo
de este juego tan entretenido, para saber si quiere que la haga efectiva ahora
o, tras la próxima semana, en la que estaba previsto que yo diera el primer
paso. Si lo prefiere, seguiré una semana más. Pensaré en un país asequible a
mis posibilidades (y accesible a todos).
Pero
será la última. Seguiré viendo (desde la barrera) el desarrollo del juego y
trataré de conservar los amigos que el juego me ha permitido hacer.
Todos
tienen unos blogs interesantes, que recomiendo visitar.
Es
imposible saber lo que se esconde tras una puerta que permanece cerrada.
*****
1987.
Concepción. Chile.
Tres
jóvenes se juntan para formar un conjunto musical.
Son
Roberto Titae Lindl, Álvaro
Henríquez y Francisco Pancho Molina.
Augusto Pinochet sigue siendo dictador.
Malos
tiempos.
Mucha
juventud.
*****
Preparados — Listos — Ya
Salud — Dinero — Amor
Oro — Plata — Bronce
Desayuno — Merienda — Cena
Groucho — Harpo — Chico
Piedra — Papel — Tijera
Soltero — Casado — Viudo
Presentación — Nudo — Desenlace
Pavarotti — Carreras —
Domingo
Tom — Dick — Jerry
Tierra — Mar — Aire
Amancio — Pirri — Santillana
Sota — Caballo — Rey
*****
1991
— “Los Tres”
1993
— “Se remata el siglo”
1995
— “La espalda & la pared”
Tras
tres discos, publican su obra maestra.
Son
cuatro, tras incorporar a Ángel Parra.
Se
siguen llamando Los Tres.
1997 — Fome
*****
Pim — Pam —
Fuego
Altura — Anchura — Profundidad
Aperitivo — Almuerzo — Sobremesa
Ello — Yo — Superyo
Veronica Bennett — Estelle
Bennett — Nedra Talley
Gaby — Fofó — Miliki
Frank
Sinatra — Dean Martin — Sammy Davis, jr
Reducir — Reutilizar — Reciclar
Paleolítico — Mesolítico — Neolítico
Cuchara — Tenedor — Cuchillo
Animal — Vegetal — Mineral
Fe — Esperanza — Caridad
Gordon
Matthew Sumner — Andy Summers — Stewart Copeland
*****
“Bolsa de mareo”
Álvaro:
“La canción se llama así por
la sensación de estar siempre sin saber dónde agarrarse, que es la misma que
siento cuando me subo a un avión, por eso se me ocurrió el nombre. Esa
sensación es la misma que se puede aplicar en muchos aspectos de la vida y
quizás por eso la escribí así, aunque uno nunca sabe”.
7
de julio de 1974. Estadio Olímpico de Múnich, República Federal de Alemania.
Final de la Copa del Mundo de Fútbol. Se enfrentan los equipos que han causado
mayor sensación durante el torneo.
Por
un lado, el poderoso equipo anfitrión, entrenado por Helmut Schon, presenta la siguiente alineación:
Enfrente,
Holanda, dirigida por Rinus Michels.
De inicio salen:
(8) Jongbloed
(20) Suurbier (17) Rijsbergen
(2) Haan (12) Krol
(6) Jansen (13) Neeskens (3)
Van Hanegem
(16) Rep (14) Cruyff (15) Rensenbrink
Dos
formas antagónicas de entender el fútbol se enfrentan: el orden alemán, con un
cerrado esquema defensivo y, por otro lado, el que se conocía como el fútbol total que, en esencia, implicaba
un cambio continuo de posiciones y permitía a los jugadores improvisar las
jugadas, en lugar de actuar conforme a la rigidez de los esquemas planteados en
una pizarra.
El
inicio del partido es pura poesía y uno de los momentos más memorables que haya
podido dar el fútbol. Pone el balón en juego la selección holandesa. Mueven la
pelota con calma. Cruyff aparece de repente, retrasando su posición hasta el
puesto de lateral derecho. Quería zafarse del marcaje de Vogts, que le seguiría
todo el partido. La pelota va hacia el flanco izquierdo pero, con el equipo
alemán bien replegado, deben volver a empezar. Cruyff recibe el balón, en el
círculo central, y se dispone a avanzar. Vogts trata de cerrarle el paso. Un
par de cambios de ritmo y se deshace del defensa, entra en el área y es
zancadilleado por Hoeneß. Penalty. Han pasado 54 segundos. Si no has visto esa
jugada, aquí está a tu
alcance.
*****
1992 — Palomine
Bettie Serveert es una banda holandesa de rock. El nombre significa, en holandés, “Bettie, al servicio” y es, también, el nombre del libro que
escribió una tenista, compatriota suya, llamada Betty Stöve. Fue una buena jugadora en la segunda mitad de los ‘60s
y que prolongó su carrera durante los ‘70s. Destacó notablemente en dobles
(tanto femeninos, como mixtos). Ostenta la notable hazaña de haber llegado a
las tres finales del torneo de Wimbledon,
en las que se atrevió a participar, aunque perdería las tres. En la femenina,
caería derrotada ante Virginia Wade,
la última británica en
alcanzar ese título.
(02) “Palomine”
(03) “Kid’s allright”
(05) “Tom boy”
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A
la selección holandesa se la conoció como “La
naranja mecánica”. Todo proviene de una película, dirigida en 1971 por Stanley Kubrick, titulada originalmente
“A clockwork orange”, basada en un
libro de Anthony Burgess, publicado
en 1962. La violencia del cabecilla de una pandilla juvenil, Alex DeLarge (Malcolm McDowell), que habla en una jerga propia —nadsat— con sus drugos, es tratada con terapia aversiva, apoyada en los fundamentos
del condicionamiento clásico. Esa desasosegante película
sirvió para etiquetar una forma de jugar al fútbol y, por extensión, se aplicó
a otros equipos que jugaron según modelos reconocibles.
*****
1995 — Lamprey
La
banda, con Peter Visser a la
guitarra, cuenta con la presencia ineludible de su vocalista y compositora
principal, la rotunda Carol Van Dijk,
que, aunque nacida en Canadá, creció en Holanda tras haberse mudado allí sus
padres, siendo ella todavía una niña.
(02) “Ray ray rain”
(09) “Something so wild”
*****
En
realidad, la selección aprovechaba el boom
que el fútbol holandés (un deporte entonces amateur
en el país) vivió tras el cambio de década. En 1970, el Feyenord, de Rotterdam, había ganado la Copa de Europa al Celtic, de Glasgow (Escocia). El equipo,
entrenado por Ernst Happel, contaba
con Jansen y Van Hanegem, que estarían después en la final de Múnich.
*****
1997 — Dust bunnies
Su
música evoca otros grupos y artistas: Velvet
Underground, Neil Young, Buffalo Tom, Teenage Fanclub, Belly, Dinosaur Jr, Superchunk, Sonic Youth,
Pavement, Liz Phair, Cracker, Yo La Tengo, Juliana Hatfield. Todo eso significa mezclar guitarras potentes y voz
melosa.
Pero una forma atrevida y muy personal de hacerlo.
(05) “What
friends?”
(09) “Rudder”
(12) “Co-coward”
*****
El
Ajax, de Ámsterdam, obtendría la Copa
de Europa en el trienio 1971-72-73.
En
1971, con Rinus Michels de entrenador, vencerían 2-0 al Panathinaikos griego. Neeskens, Suurbier, Mühren, Cruyff, Dick van
Dijk, Keizer y Haan están en el
equipo.
En
1972, con nuevo entrenador, Stefan
Kovacs, y dos goles de Cruyff, doblegan al Internazionale, de Milán, comandado por Helenio Herrera.
En
1973 ganan 1-0 a otro equipo italiano, la Juventus,
que cuenta con Dino Zoff en la
portería y Fabio Capello de
centrocampista.
*****
1998 — Plays 'Venus in furs' and other Velvet Underground songs
El
grupo tenía un pasado. Habían estado en varios grupos, antes de juntarse para
lanzar el disco de 1992.
(01) “Beginning to see the light”
(02) “Stephanie says”
*****
No
eran, por tanto, desconocidos aquellos holandeses que llegaron a la final de
1974. De hecho, el Barça ya había
fichado a Cruyff para la liga 1973-74, tras la apertura del mercado español a
los futbolistas extranjeros. Esa liga la ganarían, con el imposible gol al Atlético de Madrid y la manita en el Bernabeu.
*****
2000 — Private suit
El
impacto fue tan grande, fueron tan atrevidos, que parecía que cualquier cosa
que fueran a lanzar después quedaría en nada, tras aquel genial debut.
(03) “Private suit”
*****
En
1978 la selección holandesa pudo, por segunda vez, acceder a la final de la
Copa del Mundo. Enfrente estaban los anfitriones, Argentina que, antes de la
eclosión de Maradona, contaban con
un equipo fabuloso, entrenado por César
Luis Menotti y que formó para el partido decisivo con los siguientes jugadores:
Sin
embargo, su trayectoria está trufada de grandes discos y canciones.
(01) “Wide eyed fools”
(02) “Smack”
(03) “Have a heart”
*****
En
1988 conseguirían su único título: la Eurocopa de selecciones. Con Ronald Koeman, Frank Rijkaard, Ruud Gullit
y Marco Van Basten, vencieron 2-0 a
la URSS de Dassaev y Belánov. Todos recordamos la magnífica volea de Van
Basten.
*****
2005 — Attagirl
Es
cierto que pudieran no sonar tan novedosos, tan atrevidos o tan originales,
como parecían al principio, pero construyeron una colección de joyas, en una
trayectoria sólida, de más de veinte años. Un fondo de catálogo que merece ser
descubierto.
(01) “Dremaniacs”
(02) “Attagirl”
*****
1988
era un año que había sido ya mágico para el fútbol de los Países Bajos. El 25
de mayo el PSV de Eindhoven se
convertía en el tercer equipo holandés en conseguir la Copa de Europa. Con van Breukelen, Koeman, Vanenburg y Kieft. En los penaltis batieron al Benfica portugués. En semifinales ya habían eliminado a un gran Real Madrid.
*****
2006 — Bare stripped naked
Durante
años, fueron capaces de seguir renovando su repertorio, con agudeza y talento.
(01) “Roadmovies”
(02) “Hell = Other people”
(04) “Brain-tag”
*****
El
24 de mayo de 1995, en Viena, el Ajax,
dirigido por Louis van Gaal,
conseguiría el cuarto título para las vitrinas del club y sexto para su país. Una selección de jugadores de la cantera
de Ámsterdam, entonces todos jovencitos, batiría al todopoderoso AC Milan, que
entrenaba Capello.
(1) van der Saar
(2) Reiziger (3) Blind (4)
Rijkaard (5) Frank de Boer
Patrick Kluivert entraría en la segunda parte y marcaría el solitario
tanto.
La
mayoría de los jugadores que lograron el trofeo emigrarían y se harían
habituales de otras ligas europeas, especialmente la española.
*****
2010 — Pharmacy of love
Años
de conciertos, de giras, de trabajo conjunto, manteniendo alto el listón.
Una
banda con personalidad.
(01) “Denny
all”
(02) “Shemaphore”
(05) “The pharmacy”
*****
Y
llegaría una cita histórica. La final de la Copa del Mundo de Sudáfrica.
El
11 de julio de 2010.
Por
Holanda:
(1) Stekelenburg
(2) van der
Wiel (3) Heitinga (4) Mathijsen (5) van Bronckhorst
(8) De Jong
(6) van Bommel
(11) Robben
(10) Sneijder (7) Kuyt
(9) van Persie
Por
España:
(1) Casillas
(15) Ramos
(3) Piqué (5) Puyol (11) Capdevila
(14) Xabi
Alonso (16) Busquets (8) Xavi
(18) Pedro
(7) Villa (6) Iniesta
Entrarían
también (22) Navas, (10) Fábregas y (9) Torres.
Todo
español conoce el resultado: 1-0, goldiniesta, en el minuto
116.
La
caraba.
En
España, siempre recordaremos ese triunfo.
*****
2013 — Oh, Mayem!
El
pasado 5 de febrero, 21 años después de su recordado disco inicial, entregaron
nuevo material. Siguen siendo geniales porque, más allá de los años que hayan
pasado, todavía se atreven a hacer una música que, siendo probable que no les
haga sentir ganas de retirarse sino, con una estimulante retroactividad, les
animará a seguir evolucionando, yendo un paso adelante, tratando de demostrar
—a quien quiera comprenderlo— que, ser indie,
es, por encima de cualquier otra pose absurda, un intento de mantener vivo tu
propio criterio.
(01) “Shake-her”
(04) “Had2Byou”
*****
Para
todos aquellos a los que les gusta el fútbol, al margen de nacionalidades, la
selección holandesa —la naranja mecánica—
quedará en el recuerdo como un equipo revolucionario. Un equipo que convirtió
la osadía, el atrevimiento, en una
característica esencial, un rasgo propio y definitorio.
No
sólo es que todos podían jugar en cualquier posición. Es que debían hacerlo. Y, como estrategia,
atreverse a intentar hacer algo nuevo, diferente, arriesgado. Que, si salía
bien, aseguraba el triunfo. Pero que, por su valentía, les aseguraba el camino
de la genialidad.
*****
Y
cierro ya, con el broche de una actuación en directo, que no he sido capaz de
ubicar (aunque sé que es de 1995, con una jovencísima Carol).
Un
regalo final, podríamos decir.
“Fallen foster”
Holandeses
geniales, son la réplica a la propuesta de Aldo, en Algo
más que rock and roll, dentro del juego “Por Amor a la Música”, en el que se buscaban representantes de ese
país europeo.