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lunes, 9 de mayo de 2016

El último rey

Morel de Sal. Círculo literario.
9 de mayo de 2016.
Coordina Patricia Núnez.

Motivo: Alfred Kubin — “Der letzte König” (1902).



Motor: Escribir sobre la imagen, valiéndose de su título (“El último rey”).

*****

—Hoy, apremiado por las circunstancias que concurren en este preciso momento y que toman forma en mi persona, empujado a realizar un manifiesto que sirva como patrón para la descripción de mis acciones o intenciones, expuesto de forma voluntaria al juicio ajeno y decidido a mostrarme honesto en la narración de las consideraciones que hayan podido moldearme, cuando abandono todo intento de perpetuar el legado que se me otorgó, al que ningún otro más que yo pudiera aspirar de manera legítima; la carga más ominosa que nadie pudiera colocar sobre sus hombros, terca, necia, ciega y espléndida; reflejo de las ambiciones de quienes me precedieron, testimonio de la desesperación por la desconfianza provocada, cautiverio del recelo de los que, habiendo querido contrariarme, han traicionado la razón de la unidad colectiva y han hecho frente común en el reparto de culpas, arrojadas al azar de forma arbitraria, con total insensatez y absoluta falta de respeto o compasión; hoy, débil ante los retos que se me plantean, superado por las adversidades, vencido en mi convicción de poder devolver, multiplicados, los frutos recibidos a todos los que se han entregado en la defensa de la prosperidad común; hoy, lejanos los días en que la calma serena permitía abrigar la esperanza de un lazo que expresara un cobijo que abrazara toda diferencia, más allá de constituir la soga que estrangula al disidente, al distinto, al distante, al otro, a todos; hoy, superados los desaires que han provocado este dislate; hoy, incitado a...
—¿Cuándo?
—Hoy.
—¿Hoy? ¿Qué día es hoy?
—El día de mi abdicación.
—Abdica ... ¿qué?
—Que me las piro, Ramiro.
—Jo. Haber empezado por ahí.
—Ya.
—Vale. A rey muerto, rey puesto. ¡Viva el Rey!
—No, que no hay otro. ¡Que soy el último!
—¡Qué ganas tienes, siempre, de terminar llamando la atención!

*****

La lectura (des)dramatizada contó con Daniel, en el papel de Rey y Oliva, como contrapunto necesario.

Una sesión realmente entretenida.

Gracias.

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