El
pasado domingo, 31 de marzo, el rapero Nipsey
Hussle fallecía tras el tiroteo en que se vio envuelto en la tienda de ropa
de su propiedad, al sur de Los Angeles.
El
debate sobre la posesión de armas que había iniciado el líder de VOX, Santiago Abascal, toma dimensión cuando se plantean las
consecuencias.
Resulta
evidente para mí que la Segunda enmienda
(la que protege el derecho a portar armas de los ciudadanos estadounidenses) se
ha convertido en un luctuoso tiro al negro.
Una
historia de la música negra atendiendo a las vidas cercenadas por las armas.

