Dado
que City WARS® ha
cubierto ya la primera ronda y dieciséis ciudades (Tulsa, Boulder, San Diego,
Tucson, Honolulu, Omaha, Charlotte, Louisville, Macon, Mobile, Jacksonville,
San Antonio, Miami, Denver, Pittsburgh y Baltimore) se han clasificado para la
segunda (donde les esperan otras treinta y dos), es buen momento para tomarnos
un descanso y escuchar algunas de las canciones del año que vives.
El
inicio de la nueva temporada en Noche tras noche es señal de que la Batalla de los Estados® volverá
a ser protagonista.
La
próxima semana.
Así
va el cuadro.
Pero
era hora de despedirse de algunos Estados que han quedado eliminados y no
volverán a sonar: Georgia, Pennsylvania, Illinois, Tennessee y North Carolina.
Un
tipo de 24 años, nacido Mason Brooks Kelly, imbuido del espíritu de la capital
de su Estado, Atlanta, decide que le interesa más la música antigua y el alma
de los negros que se dedicaban a ciertos menesteres, cantar y tocar, y, sin centrarse
demasiado en si sus intenciones eran elevadas (soul) o terrenales (blues), se
sumerge en una recuperación rutilante de aquellas pasiones, de aquellas
músicas, de aquellas épocas y entrega un disco fabuloso (es ya el segundo) lo
que constituye un hecho notable del que soy conocedor porque mi amigo Bernardo De Andrés alimenta un blog, Arcadia
Negra, donde estos milagros son algo así como cotidianos.
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Hace
mucho tiempo estuve enamorado de una chica
Creo
que llevé ese amor un poco demasiado lejos
Puedes
ver las quemaduras de cigarrillos en la pared
Y
todas las botellas vacías en el pasillo
Si
las cosas se ponen difíciles, sabes a quien llamar, ¿verdad cariño?
Y
puedo ver la forma en que se ve en tus ojos
Un
alma tan perdida con tus tontas mentiras
Estoy
tan sorprendido de que tengas que preguntar...
A
veces tienes que dejar a tu amante
Si
quieres aprender a amar otra vez
Pequeñas
moscas negras vuelan por toda la cocina
Alas
rotas y malas decisiones
Bueno,
aquí estoy otra noche más
Son
las dos de la mañana y todavía puedo oírlos pelear
Subo
las escaleras iluminadas por la vieja luz del porche