La revista Harper's le encargó a David Foster Wallace un artículo sobre su experiencia en un crucero de lujo por el Caribe. Éste es el resultado: un libro tremendamente divertido (y lúcido) que ve donde otros no ven y muestra donde otros prefieren esconder. Especialmente peligroso para leer durante un viaje turístico o de manera previa a emprender uno. Las rarezas y manías de un observador excéntrico (y Wallace lo es) son fácilmente asumibles por sus lectores (máxime si se comparte algún rasgo caracteriológico con el autor).
