Mostrando entradas con la etiqueta Individual. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Individual. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de marzo de 2012

Credibilidad y confianza


En ocasiones, se confunden. Pero, prestando atención a los detalles, pueden distinguirse. Veamos las diferencias:

"Distantes" Foto: CdePaz

    Proximidad. La credibilidad se plantea ante desconocidos. La confianza sólo puede establecerse con los que tenemos cerca.

    Relación. La credibilidad se demanda con fecha de caducidad. La confianza se construye, de forma continua, en torno a relaciones a largo plazo.

    Simetría. La credibilidad se apoya en algún tipo de desigualdad. La confianza se fortalece en la búsqueda del equilibrio y la armonía.

    Reciprocidad. La credibilidad es unidireccional. La confianza es mutua y recíproca.

    Permanencia. La credibilidad se transmite. La confianza se comparte.

    Individual. La credibilidad se ofrece a la gente. La confianza vincula a personas.

    Novedad. La credibilidad envejece con el tiempo, hasta perder por completo su valor. La confianza se renueva diariamente y se presenta, siempre, plena en su lozanía.


Tratar de poner a prueba la confianza, es desconfiar de ella. Quien plantea que sólo puede existir “a ciegas”, terminará, más pronto que tarde, viendo la luz al final del túnel.




La confianza está en la base de cualquier proyecto sólido.

Carl y Ellie lo probaron durante su vida en común.



Si no crees a los que oyes decir cosas, eso te convierte en un descreído. Esa es tu elección.

Si, alegremente, afirmas que no confías en nadie, serás un desgraciado. Tu vida —lamento tener que decírtelo ahora— carece completamente de sentido.


Como agradecimiento sincero por la confianza que mostráis a todos los que, con la frecuencia que sea, os asomáis por aquí, os ofrezco un regalo especial. Va por mis seguidores, clientes, afiliados y suscriptores —todos (e)lectores—.

Es una prueba infalible para determinar si estamos en periodo electoral.

Cuando eso sucede, oirás al político de turno —no importa cuál; son intercambiables—, incluir un mensaje dedicado a “autónomos y pymes” que, en la práctica, consiste en una declaración (indefinida y genérica) de intenciones.

Pasadas las elecciones, si el político debe desempeñar labores de gobernanza, se transformará indefectiblemente en gestos concretos que favorecen a las grandes empresas, los bancos, los “lobbys” industriales, económicos o financieros; los verdaderos lobos que no dejan balar a los crédulos corderos.

Si el político no debe tomar medidas, su mensaje se dirigirá entonces a los parados y los pensionistas.

Yo ya hace tiempo que no me creo nada.

Pero sé, con toda certeza, en quién puedo (y quiero) confiar.

Esa incierta edad [el libro]

A veces tengo la sensación de que llevo toda la vida escribiendo este libro. Por fin está terminado. Edita Libros Indie . Con ilustracio...