La secuencia de acontecimientos es suficientemente alucinante como para que no me entretenga en realizar una crónica. Apuntaré momentos aislados y detalles que, hasta ahora, habían quedado ocultos. Aquí se desvelarán los más jugosos.
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| "La cagamos" |
Tras comprobar que todo se desmorona, nuestro protagonista pasa la noche del sábado con fiebre. Sus asesores le aconsejan: “lo importante es la actitud”.
“Deja tus sentimientos e ideas por escrito”.
La carta de RR estaba mal redactada. Mariano Gistaín lo aclara Al alba.
El anuncio se convierte en obsoleto con una rapidez endiablada. Las escenas que ilustran el spot van camino de convertirse todas en anacrónicas: la sanidad (un alumbramiento en un hospital vacío), la educación (una clase llena de gente que escribe con papel y bolígrafo), la hostelería (un bar sin cartel ni señal abre, mientras escuchan una radio de pilas; en el exterior un enigmático señor de sombrero, portando cuatro grandes globos, cruza un semáforo en rojo), una librería (con el dueño dormido mientras tiene cuatro clientes de forma simultánea), actividad física (unos niños practicando baloncesto, en la calle, ¡por la noche!), teatro (un acomodador repasa las butacas, mientras la actriz protagonista se prepara y se maquilla en el camerino), un barco (no sé si el de Chanquete; de vela, sin motor).
El delfín, ¿una verdadera premonición? se llama José Ignacio Goirigolzarri. He podido escribir su nombre, porque, además, he descubierto que tiene blog. Mucho más aburrido de lo que nadie puede imaginar. Ni con una jubilación de 3 MM €, ni con un finiquito de 58 MM €, te garantizas unas risas al final de la jornada.
Ni invitando a alguien.
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| "Payaso" Foto: Darwin Bell |
Premiamos al que fracasa. Íñigo Sáenz de Ugarte en Zona crítica.
La sociedad española recibe la noticia de que, entre todos, pagaremos la cuenta del pufo que dejó RR —no es Roger Rabbit, no es Rolls Royce, no es Ramón Ramoncín, ni siquiera es Ronald Reagan— en Bankia.
Cada uno apoquinará 1.700 €.
Si el futuro es gris, así lo pagaremos —We go together significa TODOS JUNTOS (seremos felices)—.
Y, finalmente, conseguimos poner la guinda con el vídeo (pirata) de la reacción de RR, en fiesta privada, tras comprobar la cantidad que venía en el talón que le habían endosado por dejar Bankia (en la puta ruina). Pincha aquí.

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