sábado, 10 de septiembre de 2016

Coche nuevo

—Me he comprado un coche nuevo.
—Mola.
—Sí.


—Sí que mola.
—Recuerdo un anuncio que vi hace unos años.
—...
—Un tío hablaba de su trabajo.
—...
—Predecía el futuro.
—...
—Eso decía.
—...
—El futuro te va dejando pistas. Y hay que saber verlas.
—...



—¡Menudo cabrón!
—¿Y ese exabrupto?
—Ese ¿qué?
—Improperio, desahogo, arrebato, salida de tono, ...
—¿Salida de tono?
—Sí.
—Mira, te lo resumo pronto: me he comprado un coche y no sé cómo llamarlo.



—Claro. Esas son las cosas de los publicistas.
—Los que predicen el futuro...
—Sí.
—No imaginaban mis dificultades para decir qué coche me he comprado.
—No te sigo.
—¿No te has fijado que, en España, nadie dice nunca su nombre?
—¿Porque es un tres al que llaman cuatro?
—No.
—Pues no lo capto.
—Porque te pierdes los detalles.


—Sigo sin verlo.
—¿Cómo decir que me he comprado esto?


—Ya te digo.
—Ya.
—¡Menudo cabrón!

6 comentarios:

  1. Pues es bien chulo, Q3 dices ¿no?...si, mola.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí. Cuando quieras, quedamos para dar un voltio.

      Gracias.

      Eliminar
  2. Un coche de nivel, creo. El mío tiene 276.000 kilómetros y creo que en primavera deberé cambiarlo, por uno de nivel más bajo que el que aparentemente has escogido tú, un Opel Mokka o algo parecido. Realmente con otro de menos nivel tendríamos suficiente, ahora que experimentamos algo que todavía no te ha llegado a ti: nuestros hijos son, prácticamente, autosuficientes económicamente, aunque hay que estar allí por si acaso. Uno en Francia, otra en Suecia. Los dos tan lejos, mierda de país.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En realidad tenemos otro.
      Tampoco nos ocurre como a la familia del anuncio, gracias a Dios.
      https://www.youtube.com/watch?v=SYwdT3OEarM

      Espero no haber sido demasiado rebuscado.

      Gracias.

      Eliminar
  3. No, no lo has sido. Creo que en general el ritmo económico y el vital no están bien sincronizados. Cuando mis hijos eran pequeños necesitábamos un coche grande, algo que nuestra economía no nos permitía. Ahora que podríamos tenerlo ya no lo necesitamos, así que no sé muy bien lo que haremos.
    También recuerdo una Semana Santa en una urbanización cara del Mediterráneo en la que, al cabo de dos días lloviendo, con nuestros hijos pequeños, nos metimos en el coche y nos volvimos a casa. Lo importante, para mí, de esto, es que grabamos en video, rudimentario para hoy, normal para entoncs, nuestro día a día, más o menos, y lo pasé recientemente a DVD y todavía sigo impresionado y no lo he enseñado a nadie, ni siquiera a ellos.

    En fin, esta vida sorprendente que llevamos.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Recuerdo ir cuatro en un Twingo, con los críos en sus sillitas de protección, el corralito, la silla de paseo; todo encajaba.
      Dicen que ahora, en cuanto la futura madre descubre que está embarazada, se compra un monovolumen (supongo que cuando ha decidido no abortar).

      Ese DVD del que hablas será una sorpresa estupenda el día que os juntéis todos (y te animes).

      Gracias.

      Eliminar

Tu comentario será bien recibido. Gracias