jueves, 12 de julio de 2012

Código ético: Los ocho mandamientos del payaso


Tomado de 1000 clowns. More or less. A visual history of the american clown, de H. Thomas Steele. Taschen, 2004

"Payasos"

1 — Mientras esté vestido y maquillado de payaso, actuaré y me comportaré, siempre, dentro de los límites del buen gusto. Recordaré, en todo momento, que he sido aceptado como miembro del club de los payasos, estrictamente para ofrecer a los demás, y en particular a los niños, el entretenimiento limpio y divertido propio de los payasos. Recordaré que un buen payaso divierte a los demás riéndose de sí mismo, y no a expensas de los demás ni avergonzándolos.

2 — Aprenderé a maquillarme de manera profesional. Dispondré de mi propio atuendo de payaso. Cuando actúe para el Club Internacional, o en acontecimientos relacionados con los payasos profesionales (“clown alley”), mi actuación y mi tarea tendrán por objeto divertir a los demás, y no el beneficio o la publicidad personales. Cuando esté vestido y maquillado de payaso, procuraré mantener siempre el anonimato, si bien pueden darse circunstancias en que eso no sea posible.

3 — Mientras esté vestido o maquillado de payaso, no consumiré bebidas alcohólicas. Además, no las tomaré antes de actuar como payaso. Me comportaré como un caballero (o una dama) sin entrometerme en otras actuaciones o acontecimientos ni meterme con espectadores u otras personas. No toleraré ni me implicaré en ningún tipo de acoso sexual ni de discriminación por motivos de raza, color, religión, sexo, procedencia nacional, edad, incapacidad o cualquier condición protegida.

4 — Después de mis actuaciones, me quitaré la ropa y el maquillaje y me vestiré de calle lo antes posible, de modo que no se me pueda relacionar con cualquier incidente que pudiera poner en cuestión el buen nombre de los payasos. Me comportaré en todo momento como un caballero (o una dama).

5 — Mientras esté vestido y maquillado de payaso, seguiré las instrucciones del productor o de sus representantes reconocidos. Me atendré a todas las normas de actuación y no manifestaré quejas en público.

6 — Haré todo lo que esté en mi mano para mantener un nivel óptimo en lo referente al maquillaje, la indumentaria, las características y la comicidad de los payasos.

7 — Actuaré en tantos espectáculos de payasos como me sea posible.

8 — Me comprometo a propiciar un ambiente carente de discriminación y de acoso con los payasos de cualquier edad, a fin de compartir ideas y conocimientos sobre el arte del payaso.

4 comentarios:

  1. ¡Qué facil es hacer reir y crear felicidad!
    Pero luego está la cruda realidad, pues por mucha careta y maquillaje, esa no se puede enmascarar

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querido Juan Ángel: ¡qué difícil es hacer reír! De lo de crear felicidad, ni siquiera me atrevo a comentarlo.

      El payaso consigue, usando su atuendo y su comicidad, transmitir nuevas sensaciones a sus espectadores a los que lleva en un viaje que, por un instante, les aleja de su realidad ordinaria para entrar en un mundo fantástico donde las cosas son distintas.

      Pero el payaso es el único que no entra en ese mundo; él se queda en la puerta.

      Un drama interior el de hacer reír cuando te sientes fatal.

      Eliminar
  2. Mucho mas difícil hacer reír que llorar. Y sí, !qué difícil hacer reír cuando uno se siente fatal! O cuándo se está frente a una personita tan enferma que no tiene ganas de nada.
    De niña, no me gustaban los payasos, incluso me daban miedo y durante muchos años me daban una sensación de tristeza. Eso cambió cuando empecé a trabajar como voluntaria hace muchos años. Ahora les tengo mucho amor y respeto.Relacionamos el payaso normalmente con el el espectáculo, el teatro, el circo. En Israel, hay un proyecto que se llama The Dream Doctors.Son personas no solamente entrenados en el Arte de ser payaso sino también en enfermería y psicología y forman parte permanente de los equipos médicos. Es fantástico pasear por estos hospitales, normalmente de niños con cáncer y demás enfermedades graves, y ver como los payasos pululan en cantidad por todas partes del hospital,asistiendo a los médicos y enfermeras, poniendo tiritas, cambiando gasas, asistiendo a las químios,la radio, en las salas de operaciones, participando en las conversaciones con los pequeños pacientes sobre su enfermedad etc. etc. Ver las sonrisas en las caras de los críos oír las risas. Los médico ya ni pueden ni quieren prescindir de estos terapeutas y ya por Israel hay varios hospitales que significa unos 100,000 críos tratados ya. Un proyecto muy bonito pero qué difícil para ellos mantener esa alegría y diversión ante el sufrimiento de un niño.
    Un saludo,
    Nina

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tal como lo cuentas, suena a la película "Patch Adams" protagonizada por Robin Williams, inspirada en la vida real y en el libro Gesundheit! de Hunter "Patch" Adams, médico e inventor de la risoteerapia y responsable de su inclusión como medio terapéutico.

      Por otro lado, el miedo a los payasos existe y está tipificado como "coulrofobia". Algún día debería hablar de ello.

      En todo caso, muchas gracias por la interesante aportación.

      Un beso

      Eliminar

Tu comentario será bien recibido. Gracias