viernes, 28 de septiembre de 2012

El Gran Manchester II (UK 666) (05-B)


11/09 — Etapa 01: (A) Irlanda del Norte y (B) Gales
14/09 — Etapa 02: Glasgow (Escocia)
25/09 — Etapa 04: North England (A) Nordeste de Inglaterra / (B) Noroeste de Inglaterra
28/09 — Etapa 05: (A) El Gran Manchester I / (B) El Gran Manchester II
02/10 — Etapa 06: (A) Merseyside I / (B) Merseyside II
05/10 — Etapa 07: (A) Yorkshire I / (B) Yorkshire II
09/10 — Etapa 08: Midlands (A) East Midlands / (B) West Midlands I / (C) West Midlands II
16/10 — Etapa 09: East of England (A) Este I / (B) Este II
19/10 — Etapa 10: South East England (A) Sudeste I / (B) Sudeste II / (C) Sudeste III
23/10 — Etapa 11: South West England (A) Sudoeste I + Isle of Man / (B) Sudoeste II
26/10 — Etapa 12: (A) London ‘60s I / (B) London ‘60s II
30/10 — Etapa 13: (A) London ‘70s I / (B) London ‘70s II
02/11 — Etapa 14: (A) London ‘80s I / (B) London ‘80s II
06/11 — Etapa 15: (A) London ‘80s III / (B) London ‘80s IV
09/11 — Etapa 16: (A) London ‘90s I / (B) London ‘90s II / (C) London ‘90s III
13/11 — Etapa 17: (A) London 00 I / (B) London 00 II / (C) London 00 III / (D) London 00 IV

Guía de la visita

Fútbol. Este deporte ha dado momentos de gloria a la ciudad de Manchester y, en menor medida, al conjunto del condado. En el segundo tramo de esta etapa se analizará el impacto del deporte rey (término utilizado de forma intencional, al conocer el sentimiento que, en estos momentos y latitudes, despierta la realeza).

"Old Trafford, de gala" Foto: careybaird

Manchester United (juegan en Old Trafford). En el torneo doméstico (la Premier League), han logrado 19 títulos, siendo el club más laureado de la historia de la competición. Han conseguido también tres títulos en la antigua Copa de Europa, actual Champions League.

Estuvieron cerca de lograr llegar a la final en la edición de 1958. Pero, cuando volvían a casa (tras haber alcanzado las semifinales, eliminando al Estrella Roja de Belgrado), el 6 de febrero de 1958, sufrieron un accidente de aviación en Munich, en el que fallecieron ocho de los jugadores del equipo y, otros dos, sufrirían lesiones que les incapacitarían para seguir practicando el deporte. Entre los supervivientes estaba el entrenador, el escocés Matt Busby, que, apoyándose en el capitán Bobby Charlton, reconstruiría el equipo, con la incorporación de jugadores nuevos, las jóvenes promesas del fútbol inglés.

En la temporada 1967-68 consiguieron ganar 4-1 al Benfica portugués del espléndido Eusebio, con un equipo en el que destacaban tres personalidades complementarias; el talentoso Bobby Charlton [que ya había liderado a la selección inglesa para obtener el único éxito de su historia, al ganar el Mundial de 1966, en el que actuaron como locales, con el infame gol fantasma de la final de Wembley], Nobby Stiles [aguerrido centrocampista, para sus defensores (100% de ingleses) y leñero implacable, para sus detractores (cualquier amante del fútbol con clase)] y George Best [excelente futbolista, rebelde en el campo e indisciplinado y atormentado fuera de él]. Muestran a la perfección, como colectivo, que la conjunción de un equipo ganador huye de la clonación de estereotipos unifórmicos standard.

Temporada 1998-99. Barcelona, Camp Nou. Dos formas de entender el fútbol (y la vida) se enfrentan. Por un  lado, la engrasada maquinaria ultradefensiva alemana del Bayern Munich. El conjunto que entrenaba Ottmar Hitzfeld centraba su potencial en su portero, Oliver Kahn, guarnecido por una línea de cinco defensas en la que, el puesto más retrasado (ejerciendo de líbero), lo ocupaba Lothar Matthäus que, habiendo renunciado a su capacidad creativa, se escondía detrás de la defensa como si quisiera llegar a ser considerado el nuevo Franz Beckenbauer (pero olvidando que, lo memorable de su predecesor, eran sus explosivas incursiones al ataque). El partido se inició con un gol tempranero de Mario Basler para los alemanes, pasados 6 minutos. Eso provocó un repliegue alemán (expectante para aprovechar la presencia de su altísimo delantero Carsten Jancker) y un equipo inglés, volcado en su intento de construir un juego fluido que permitiera superar la defensa contraria. Las obligadas ausencias de Paul Scholes y Roy Keane forzaron una inédita pareja de medios: Nicky Butt y David Beckham (alejado de su espacio natural en la banda derecha). La presión de los ingleses fue aumentando, conforme se acercaba el final del partido. Y, se percibía esa sensación; el entrenador del equipo transmitía a todos (jugadores y espectadores) que debían seguir intentándolo hasta el final, manteniéndose fieles a su estilo de juego ofensivo, que les había dado éxitos ese mismo año al haber logrado ya, la Copa Inglesa y el título de la Premier. El entrenador era un escocés, Alex Ferguson, que había llegado al cargo en 1986 [el año en que el Real Madrid fichó al holandés Leo Benhaaker y, en el Barcelona, seguía de entrenador el inglés Terry Venables] y que, en 2012, se mantiene todavía como manager del Man U. Un tipo que tardó 12 años en armar un equipo ganador, pero al que, dándole tiempo para hacerlo, demostró que había forjado un grupo con talento y mucho carácter. Gente que creía en sus posibilidades. El portero danés Peter Schmeichel (que había anunciado su retirada y la final iba a ser su último partido con el equipo), ejercía de capitán por la ausencia de Keane. El galés Ryan Giggs, extremo izquierdo, tuvo que jugar el partido en la banda derecha, por los obligados cambios de posición marcados por las bajas. La pareja de goleadores, Andy Cole y Dwight Yorke, nacido en Trinidad y Togabo, no parecían tener su noche. A poco del pitido final, entran al terreno de juego Teddy Sheringham y el noruego Ole Gunnar Solskjær. Un gol del primero (en el ’91) y otro del segundo (en el ’93) provocan el delirio (en los seguidores ingleses) y la desesperación (en los alemanes). Ese 26 de mayo de 1999, recuerdo haberme puesto a saltar y a gritar, porque —aunque quien esperaba a mi lado no lo entendiera por completo— ese día se manifestó una sensación de justicia en una victoria lograda in extremis, pero buscada con tanta determinación y empeño.

2007-2008 La final empareja a dos equipos ingleses, el United (que contaba entre sus jugadores más destacados con el portero holandés Edwin van der Saar, el portugués Cristiano Ronaldo y el inglés Wayne Rooney) frente al Chelsea (con los ingleses John Terry y Frank Lampard, el alemán Michael Ballack y el marfileño Didier Drogba). Ronaldo marcó para los reds el 1-0 en el ’26. Lampard empató para los blues en el ’45. Prorroga y penalties. En la primera ronda de cinco, sólo falló Ronaldo. Todo quedaba pendiente para que el capitán del Chelsea, John Terry, marcara y les diera el título. Era el hombre más fiable. El que no podía fallar. Pero falló. Resbaló y golpeó la pelota mientras se caía; a pesar de que van der Saar se había tirado al lado contrario, el balón golpeó el poste por la parte exterior y se fue desviado. Cuando el francés Nicholas Anelka no consiguió superar el engaño del portero holandés, el trofeo iría por tercera vez a Manchester. No era, todavía, el momento para los de Londres.

A partir de ahí, cambiaría la suerte para el Manchester United en la Champions; era, hasta entonces, un equipo que había ganado las tres finales a las que había llegado. Desde entonces, llegó a dos finales más (en 2009 y 2011) y perdería ambas ante el Barça de Pep Guardiola. En Roma 2009 por 2-0 (con goles del camerunés Samuel Eto’o y del argentino Leo Messi). En Wembley Stadium 2011 por 3-1 (con goles del canario Pedro, Messi y el asturiano David Villa y el solitario gol de Rooney para los ingleses).

Manchester City. El hermano pequeño, pobre y sin éxitos, tenía que vivir a la sombra de un hermano mayor que miraba con soberbia por encima del hombro y que (recordando que, en realidad, no se trataba de hermanos, sino de enconados rivales) tenía suficientes motivos para ejercer esa altivez. Los del City no ganaban un título desde hacía mucho. De hecho, sólo atesoraban dos Ligas, en las temporadas 1936-37 y la precedente, en 1967-68, con Joe Mercer de entrenador. Y el United había conseguido en la temporada 2010-11 su 19º trofeo, superando así al Liverpool y quedando en solitario como el club con más títulos de Liga en sus vitrinas (el 18º del Liverpool data de 1989-90). Para la última jornada llegaban empatados a puntos, pero el goal-average era favorable al City. El United jugaba en Sunderland y su partido terminó con victoria 0-1. El City jugaba en casa ante el Queens Park Rangers, en un partido en el que se adelantaron por medio del argentino Pablo Zabaleta, pero que se complicaría y los del QPR remontaron para llegar al tramo final con un marcador de 1-2. Y entonces se produciría una épica remontada, que se puede disfrutar viendo la reacción de Paul Merson, cuando, tras marcar el bosnio Edin Dzeko en el ‘92 y, con el partido del United ya finalizado, el argentino Sergio Agüero conseguía anotar en el ’94, lo que daría el título para el equipo entrenado por el italiano Roberto Mancini y en el que destacaban también el español David Silva, el portero Joe Hart, el marfileño Yaya Touré, el argentino Carlos Tévez o el italiano Mario Balotelli. El capitán, elegido mejor jugador de la temporada en la Premier, era el belga Vincent Kompany. Tres elementos ayudaron a cambiar la relación de fuerzas (de momento) entre ambos clubs: 1 – Empezaron a jugar en el City of Manchester Stadium, resultado de las inversiones en infraestructuras realizadas para modernizar la ciudad. / 2 – Talonario. Los clubs ingleses han sido considerados inversiones atrayentes para las grandes fortunas mundiales. El propietario del City se llama Mansour bin Zayed Al-Nahyan, es un político de los Emiratos Árabes Unidos y miembro de la familia que gobierna en Abu Dhabi. Eso significa pasta, mucha pasta. / 3 – Confianza. Se le otorgó la máxima responsabilidad a un técnico extranjero, demostrando la estupidez de la xenofobia (en un país que mantiene colonias y que, por mucho que conviva con extranjeros, nunca ha mostrado actitudes abiertas hacia el mestizaje). La plantilla del City contó, para obtener el título, con jugadores originarios de Argentina, Bélgica, Bosnia, Chile, Costa de Marfil, España, Francia, Holanda, Italia, Montenegro, Rumanía y Serbia. Si es verdad que el deporte genera modelos imitables, la actitud abierta e integradora que se muestra ante los futbolistas, debería ampliarse a todos los ámbitos sociales.

En el condado también juegan el Bolton Wanderers, el Wigan Athletic y el Oldham Athletic, a los que deseamos éxitos futuros y momentos exitosos que nos hagan narrar la épica del deporte, pero tenemos a un montón de cantantes esperando y, no podemos olvidarlo, the show must go on.

Así que, Lisa, allá vamos.

El Gran Manchester II (19)

Lisa Stansfield All around the world

Antes de dejar a todo el mundo hechizado con su magnífico debut en solitario, Lisa Stansfield ya había acariciado la fama con Blue Zone, grupo en el que ponía la voz en éxitos menores, como “Jackie”. Pero el petardazo que dio en 1989, con su atractiva imagen (pelo a lo garçon, caracola tipo Estrellita Castro, provocativo lunar, estudiada posse retro) y su apabullante poderío vocal, fue lo más destacado del año (junto a otra chica, de pelo aún más corto que, por su origen irlandés, queda fuera de esta lista). Lo cierto es que, tras el primer sencillo —“This is the right time”— Lisa presidió las pistas de bailes (y cautivó nuestros corazones). Una verdadera delicia.

James Sit down

Aunque no hayas oído hablar de César Millán, ni manejes el concepto “macho alfa”, seguro que eres capaz de reconocer la primera instrucción del entrenamiento canino. En efecto, el vídeo de James, el conjunto que lidera el cantante peor conjuntado de la historia, Tim Booth, muestra cómo resolver las claves para conseguir que te sientes (y te sientas) a mi lado. (Nota: con las ovejas no funciona).


Ser pelirrojo no implica per se que tengas ninguna actitud ante la vida. Pero si, como Mick Hucknall, te dejas un peinado —que utilizas para marcar el ritmo con el flequillo— y un pañuelo que cuelga, cual catarata, del bolsillo de tu blazer, no te extrañe que alguien te considere un arrogante. La interpretación, con exquisito gusto, del clásico de Harold Melvin & The Blue Notes (con Teddy Pendergrass como solista) le hace estar in, y deja out a Andrew Strong (el zafio protagonista de The Commitments). Bueno, también iba en contra de Strong (para estar en la lista), haber nacido en Irlanda. Pero Simply Red, ya desde sus inicios con “Holding back the years”, eran una formación a la que seguir la pista.

Inspiral Carpets This is how it feels

La búsqueda de etiquetas que aglutinen corrientes artísticas o costumbristas es algo a lo que nos hemos acostumbrado. Cuando Manchester mostró una activa escena local y se popularizó una forma diferente de divertirse (en clubs que organizaban raves, sesiones en las que se programaba acid house y se ingerían pastillas de forma masiva), tres grupos supusieron la base fundacional del Madchester sound. Eran Happy Mondays, The Stone Roses y estos Inspiral Carpets. La canción habla de lo que se siente cuando estás desempleado. De lo más actual.

Happy Mondays Step on

¿Espíritu de contradicción? No me lo pregunten a mí, me opongo a ello. Pero llamar a tu grupo Happy Mondays (“Los felices lunes”), tal y como están las cosas, parece que son ganas de provocar. Versionar, además, un tema de 1971 de John Kongos (que se cita en el libro Guinness de los records como el primero en incluir un sample), que, inicialmente se había pensado para incluir en el recopilatorio “Rubáiyát”, en homenaje a los 40 años de la compañía Elektra, pero que cambiaron a última hora por otra versión de Kongos (“Tokoloshe man”) y que finalmente incluirían en su disco de 1990 “Pills ‘n’ thrills and bellyaches” (pero apocopada en el título, porque la original se llamaba “He’s gonna step on you again” y a ellos les parecía demasiado larga). No me digan si no son ganas de llevar la contraria. ¡Ah!, ¿que no, dicen? Pues vale, pues me alegro.

808 State In yer face

Participantes en la primera edición del Sonar. El otro día me encontré, paseando al borde de una ría mientras los demás pescaban, a un muchacho que, superado por sus excesos y la ingesta de pastillas, continuaba (en un bucle perpetuo) sumergido en la interminable repetición del repertorio completo del Festival, atrapado para siempre (como Technoviking), en un mundo del que nunca conseguirá salir. 808 State enganchan.

M People One night in Heaven

Una voz y una presencia que suponen un “uno-dos” impactante; su rápida combinación implica un “knock-out” por la vía rápida. El grupo M People condicionó su éxito a la rotundidad —sonora y visual— de la propuesta de su vocalista, Heather Small (la mulata que despierta al bandido que algunos llevamos dentro). Se ocuparon de realizar un revival de la música disco, mezclando elementos del jazz, el funk y el hip-hop. En los primeros ‘90s, en UK, un sello se encargó de poner a Jamiroquai, Brand New Heavies e Incognito al frente de la etiqueta acid jazz, un estilo en el que, porque sí, incluimos al conjunto formado por Mike Pickering. Así es posible bailar con elegancia y sofisticación. Hasta última hora estaba previsto incluir Moving on up. El cambio se debe, principalmente a que el vídeo de “One night in Heaven” se grabó en Barcelona, preciosa ciudad, en la que se debe contemplar, entre otras muchas cosas, la Sagrada Familia o el Parque Güell, construcciones ambas imaginadas por Antoni Gaudí.

The Stone Roses Love spreads

Sólo publicaron un par de álbumes, pero fueron ambos un par de puñetazos. El primero, “The Stone Roses”, en 1989. El segundo, “Second coming”, en 1994, del que “Love spreads” se publicó en formato single, a modo de adelanto. Tan corto bagaje no explica el impacto que supusieron en su momento, liderando el movimiento Madchester, ni la reconocida influencia sobre el britpop de los ‘90s. El cuarteto The Stone Roses lo formaron, hasta que no fueron capaces de soportarse más y se disgregaran en 1996, Ian Brown (cantante), John Squire (guitarra), Gary Mani Mounfield (bajo) y Alan Reni Wren (batería). Al margen de todas las explicaciones sobre la simbología apologética anticristiana incluida en la canción y el vídeo (sobre las que podrás encontrar multitud de información con un poco que busques), aventuro que, en realidad, Squire es seguidor del United y, de ahí, su interés en vestirse de red devil, a toda costa.

Oasis Wonderwall

Un inicio inconfundible. “Tudei is gona bi de dei dat der gona zru i bac tu yu / Bai nau yu sul sonjau rialais guat yu gora du / Ai don beliv det enibodi fils de güei ai du abau yu nau”. Un temazo. La obra maestra de Oasis. Y, sólo, una pregunta: ¿cómo puede ser tan narcisista alguien que sólo tiene una ceja?

The Chemical Brothers Block rockin’ beats

Haz la prueba. Monta en el coche. Busca un atasco. Baja las ventanillas. Sube el volumen del equipo de música a tope. Pon The Chemical Brothers (“Block rockin’ beats”). Dime qué pasa.

The Verve Bitter sweet symphony

Una historia que, para quien no la haya escuchado, resultará entretenido conocer. Richard Ashcroft, el compositor y cantante de The Verve, pidió permiso para utilizar un sample de cinco notas de una versión instrumental de The Andrew Oldham Orchestra, de una canción, “The last time”, de The Rolling Stones, compuesta por Mick Jagger y Keith Richards. El permiso se le concedió, la canción se publicó como anticipo del álbum “Urban hymns” y ahí empezaron los problemas (legales) para Ashcroft y su grupo. Tras convertirse en un éxito internacional, Allen Klein (CEO de la compañía ABKCO Records y propietario de los derechos de las canciones de los Stones anteriores a 1970) presentó una demanda porque, supuestamente, la canción utilizaba un fragmento mayor del que se había licenciado. La decisión de The Verve fue realizar una nueva grabación de la canción, con cerca de 50 pistas nuevas, pero la nueva versión incluía la grabación original, por lo que, ante un procedimiento legal más largo, decidieron resolver el problema cediendo los derechos a Klein, suponiendo que las cosas quedarían ahí. Todo empeoró cuando recibieron una demanda del primer manager de los Stones, Oldham, propietario de los derechos de las notas del sample, no de la canción. En una sentencia judicial, perdieron el control sobre la canción y todos los beneficios (no sólo económicos) que la canción generara. Así que, a pesar de que el grupo se negó a que la canción se usara en un anuncio, Nike compró los derechos a Klein y la utilizó, para desesperación de Ashcroft. No se vayan todavía, aún hay más: la canción fue nominada para los Grammy de 1999; al haber cedido los derechos a Klein y los Stones, los nominados fueron Jagger y Richards (afortunadamente, el galardón recayó en Alanis Morissette y su “Uninvited”). El resignado resumen de Ashcroft es que era la mejor canción que Mick y Keith habían escrito en los últimos 20 años pero, no pudiendo asimilar la situación por completo, sufrió una crisis nerviosa y disolvería el grupo. En el vídeo, grabado antes de que se desatara el entramado de pleitos y demandas, se encuentra una explicación latente de lo que sucede si vas por la vida, más chulo que un ocho, dando empujones a la gente con la que te cruzas y (como si la ocasión la pintaran calva), crees que no hay nada que te pueda pasa, porque eres especial. Lo que realmente ocurre es que todos piensan lo mismo de ti. Incluso tú lo sabes y en 1:38 lo dices, a pesar de que luego no lo aceptes y te empeñes en negarlo repetidamente.

Richard Ashcroft A song for the lovers

O sea, la cosa tiene mucha coña. Richard Ashcroft está sólo, ya sin The Verve, en la habitación de un hotel, esperando semidesnudo a que llegue su amor. Para entretener la espera, e ir ambientándose, pone la música a todo trapo y canta, pidiendo al DJ que ponga una canción para los amantes. En eso, se encierra en el baño y se pone a refrescarse los sobacos, con la música atronando. Eso evita que oiga cómo su potencial amante llama a la puerta. Al final, después de una tensa espera, tendrá que buscar otro modo (de poder usar la churra).

Badly Drawn Boy Something to talk about

Nick Hornby es un escritor (apunto ahora que nacido en Surrey por si me olvido mencionarlo en la etapa correspondiente), autor de “Fiebre en las gradas” [que explicaba lo que significaba ser un seguidor de un equipo de fútbol, en concreto del Arsenal] y “Alta fidelidad” [la historia de un aficionado a la música soul, propietario de una pequeña tienda de discos, en la que emplea a dos seres extraños (uno de ellos con la facultad de crear listas de canciones sobre cualquier tema que se le plantee). En la película dirigida por Stephen Frears, John Cusak ponía rostro al protagonista, pero me negué a verla en protesta por convertir la banda sonora en una recopilación de éxitos indie rock (bien elegidos), pero olvidando la importancia que el autor otorgaba al soul en el libro]. El tercero de sus libros, titulado en inglés “About a boy”, lo tengo duplicado; no porque me hubiera entusiasmado, sino porque, tras la edición de Ediciones B de 1995 (titulada “Un gran chico”), Anagrama tuvo la desfachatez de reeditarla en 2009 y retitularla “Érase una vez un padre” (sin avisar a nadie de que se trataba del mismo libro, en la misma traducción de Miguel Martínez-Lage). El bochorno hizo que me sintiera incapaz de devolver el libro y me quitó las ganas de ver la película de 2002, protagonizada por Hugh Grant, en la que se incluye la canción de Damon Gough, conocido en el mundillo de la música como Badly Drawn Boy (en el vídeo le reconocerás como el tío que sale concursando en TV, en “Cifras y letras”, con un gorro de lana y pinta a lo Santiago Segura). Para amantes de la psicología: el vídeo explica cómo surge un psicópato.

Kirsty McGee Coffee coloured strings

Kirsty McGee es una compositora, cantante y guitarrista folk. Esta canción obtuvo el premio a la mejor canción original de la BBC Radio 2 Folk Awards. En el vídeo le acompaña Mat Martin, como suele ocurrir en la mayoría de sus actuaciones. Y es una activista en la lucha contra el impacto medioambiental, entre otros, a consecuencia de la construcción de la segunda pista del aeropuerto de Manchester, que tuvo gran repercusión. Está claro que el look Huckleberry Finn no es casual, con la camiseta de tirantes, los pies descalzos, los tejanos remangados y el inevitable granero de fondo. Un mundo mejor es posible.

David Gray The one I love

David Gray es un poeta. O eso cree él. O, al menos, pensamos que lo parece. Yo lo pienso. Y estoy de acuerdo. David Gray es un poeta. Y, como todos los poetas, canta al amor. A su amor. A la persona que quiere. “The one I love”. Sin más que añadir. Bravo.

Take That Patience

Un quinteto que arrasó entre las chicas de todo el mundo, con ese sentimiento encendido que manifiestan las fans que hace que, con el paso del tiempo, quede en ellas un velado recuerdo de un pasado que fue, digamos, diferente. En fin, que eran cinco: Gary Barlow, Howard Donald, Jason Orange, Mark Owen y Robbie Williams. No me pregunten por qué, pero Williams decidió volar por su cuenta (en una decisión que el tiempo mostró acertada, pues alcanzó un éxito superlativo) y, tras versionar a Bee Gees (“How deeps is your love”), el cuarteto se disolvió. A la vista de que no conseguían remontar vuelo, decidieron juntarse otra vez. El álbum fue el esperadísimo “Beautiful world” y, para los impacientes, “Patience” se publicó como aperitivo con 15 días de adelanto. El regreso fue triunfal (a pesar de no contar con Robbie, recuerden) y el paso del tiempo les mostró más maduros e interesantes. Como suele pasar.


¿Cómo creéis que haréis para apagarme? Estoy aquí, soy joven, estoy vivo. No podréis nada contra mí. Mientras pueda pensar, mientras pueda sentir, mientras pueda hablar, me mantendré libre. Para hacer lo que quiera. Como quiera y cuando quiera. Seguiré siendo joven, porque seguiré queriendo vivir cada día, y hacer que ese día sea maravilloso. Un día como éste me iría muy bien. Hoy. Son Elbow, una preciosa canción y un vídeo ejemplar. Para los que les gusta hacer lo que hacen.

The Ting Tings That’s not my name

A veces nos complicamos en exceso. Deberíamos recuperar el gusto por las cosas sencillas (evitando convertirte en un simple). Un arreglo musical sencillo, como el que presentan The Ting Tings —el dúo formado por Katie White y Jules De Martino—, pero tan lleno de ritmo que te cautiva desde el principio. O recordar el nombre de alguien (no soy “infierno”, ni “Stacey”, ni “ella”, ni “Jane”, ni “Mary-Jo”, ni “Lisa”). ¿Tan complicado es recodar cómo me llamo?

Beady Eye The roller

Asistir a las peleas, en público, de quienes antes mantenían un vínculo (más todavía si se trata de hermanos), es un espectáculo despreciable que, pese a todo, se alimenta en exceso desde los medios de comunicación, en particular la TV. Y no importa que quienes lo protagonicen sean los Gallagher (que tienen un talento del que carecen, por ejemplo, los Pajares). Pero, vamos, que asisitir a ese tipo de peleas era, según creíamos muchos, algo superado, tras haber presenciado las de los Zapatilla en los tebeos dibujados por Escobar. Así que, Beady Eye, el grupo en el que están todos los antiguos miembros de Oasis (a excepción de Noel), me encanta y me gusta su música, y tal y cual; pero —lo de la lucha fraticida—, es un verdadero rollo. Por cierto, ¿soy el único al que el sonido y el flequillo traen a la memoria a The Beatles?

122
1989
Lisa Stansfield
123
1989
James
124
1989
Simply Red
125
1990
Inspiral Carpets
126
1990
Happy Mondays
127
1991
808 State
128
1993
M People
129
1994
The Stone Roses
130
1995
Oasis
131
1997
The Chemical Brothers
132
1997
The Verve
133
2000
Richard Ashcroft
134
2002
Badly Drawn Boy
135
2004
Kirsty McGee
136
2005
David Gray
137
2006
Take That
138
2008
Elbow
139
2008
The Ting Tings
140
2011
Beady Eye

Bolton (2) — Badly Drawn Boy / The Buzzcocks
Davyhulme (1) — Morrissey
Heywood (1) — Lisa Stansfield
Manchester (17) — 808 State / A Guy Called Gerald / Andy Gibb / Beady Eye / Herman’s Hermits / Kirsty McGee / M People / Oasis / Simply Red / Sweet Sensation / Swing Out Sister / Take That / The Chemical Brothers / The Hollies / The Smiths / The Stone Roses / Wayne Fontana & The Mindbenders
Oldham (1) — Inspiral Carpets
Pemberton (1) — Limahl
Ramsbottom (1) — Elbow
Sale (1) — David Gray
Salford (4) — Happy Mondays / Joy Division / New Order / The Ting Tings
Stockport (2) — 10cc / Godley & Creme
Whalley Range (1) — James
Wigan (2) — Richard Ashcroft / The Verve

Próxima etapa — 02/10 — Etapa 06: Merseyside

En el condado de Merseyside está Liverpool. De allí salieron Frankie Goes To Hollywood, Rick Astley, Black, China Crisis y Orchestral Manoeuvres in the Dark. ¡Ah! Y The Fab Four.

Una cita obligada.

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3 comentarios:

  1. Simply Red, muy buena voz y la canción de Harold Melvin muy bonita,me gusta la interpretación de S.Red.
    Le vi en una buena entrevista hace poco..Está IGUAL....pero ya no se marea agitando su melena rojizo..bueno algo de color perdió pero, vamos, el tiempo ha sido amable con él.

    Happy Mondays..ni les calculo. Además de "Happy" no tenían nada, todo lo contrario. El líder Ryder hoy(aparte de que volvieron a formarse recientemente) anda tomando parte en realities en la TV (como Survivors, Big Brother, etc.) en entrevista le vi, muy huraño, muy mayor y con dificultad para articular palabra.

    Kirsty McGee: Aunque no es mi tipo de música, reconozco y escucho buenos trabajos y esta chica tanto en el duo con Matt Martin o con Los Hobopops Collective, es muy buena, sobretodo hace que escuches la letra que siempre es muy buena (Wife, The last one to Understand).Toca varios instrumentos , aparte de la guitarra, flauta, mandolín y algún otro "raro" cuyo nombre no recuerdo ahora mismo, aparte de su voz clara. Me gusta, además, su ética, de trabajar y promocionar a otros músicos que tienen "algo que decir" y que escriben música buena y letras sentidas.Ha ganado premios tb, creo que ganó el Independent Music Awards el año pasado o tal vez el anterior.Pero repito no es música que a mí me "mueve".
    Buen domingo,
    Nina

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  2. No he seguido a Elbow pero la voz es atractiva.

    David Gray: tenía y tiene algo, una mezcla entre ternura y garra en la voz. Bonita canción.
    Nina

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    Respuestas
    1. Busca más cosas de David Gray: está muy bien.

      Besos

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