Se
enfrentan centros del poder político y económico USA en la edición de hoy de City WARS®.
Buffalo,
la segunda ciudad más poblada del Estado, aprovechó su estratégica ubicación,
al borde del Lago Eerie, junto a la frontera con Canadá y la ciudad de Toronto,
en Ontario. También está muy cerca de las cataratas del Niágara, lo que
permitió la distribución de mercancías y el suministro eléctrico necesario para
su expansión en el siglo XX.
El
Distrito de Columbia, la capital federal, recibió el nombre del primer
presidente, uno de los padres fundadores, además de todo el poder político que
se pueda imaginar: La Casa Blanca, el Capitolio, el Tribunal Supremo; una
ciudad diseñada con aspiraciones, grandes avenidas, edificios clásicos,
espacios abiertos.
Prepárate
para descubrir una historia asombrosa, la de uno de los cantautores con más
talento y más mala suerte de la historia.
Alguien
que merece ser conocido y dejar de ser un tesoro oculto.
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Jackson
Carey Jones nació el dos de marzo de 1943 (hoy cumpliría ochenta y un años si
no fuera porque falleció el tres de marzo de 1999, un día después de haber
llegado a los cincuenta y seis), único hijo de Marilyn y Jack Jones, un piloto
de pruebas. Más tarde adoptaría el apellido de su padrastro Elmer Frank,
oficial del ejército.
Con
once años, un horno explotó en la escuela donde estudiaba. El incendio mató a
quince de sus compañeros y, pese a que él sobrevivió, sufrió quemaduras en más
de la mitad de su cuerpo. Una experiencia tan traumática puede estar en el
origen de los problemas psicológicos que desarrolló años después.
Estando
ingresado en el hospital, uno de sus profesores le regaló una guitarra, para
que estuviera ocupado en su rehabilitación. Una visita junto al resto de
heridos a Memphis tres años después del accidente le permitió conocer a Elvis, que sería una gran influencia
durante su adolescencia.
Al
cumplir veintiún años recibió un cheque del seguro por un importe de 100.000
dólares por sus lesiones, lo que le permitió trasladarse a Londres.
En
1965 grabó durante seis horas en una sesión producida por Paul Simon, compinche en la escena folk local, a la que asistieron Art Garfunkel y Al Stewart.
La enorme timidez de Jackson hizo que tuvieran que separar estudio y control
con pantallas opacas, para que sus acompañantes no pudieran verlo.
El
disco no tuvo ninguna repercusión y, entre que su salud mental empezaba a
deteriorarse y el dinero del seguro se acababa, decidió volver durante un par
de años a USA. Cuando volvió a Inglaterra en 1968, a todos les pareció una
persona diferente, lleno de angustias y atormentado. Volvió a su país natal.
Se
casó, tuvieron un niño y más tarde una niña. Su hijo murió de fibrosis quística
y la depresión fue en aumento, teniendo que ser internado en una institución
mental.
A
principios de los ‘80s se mudó con sus padres. En 1984, tras haber sido
sometida a una operación quirúrgica, su madre llegó a casa y comprobó que
Jackson había desaparecido sin dejar aviso. Se había trasladado a NY, en busca
de Paul Simon, al que no pudo encontrar y tuvo que empezar a dormir en la
calle.
Le
internaron en un psiquiátrico y le diagnosticaron esquizofrenia paranoide
(Frank negó el diagnóstico y achacaba su depresión al trauma sufrido cuando era
niño).
A
principios de los ‘90s, un fan de su disco lo descubrió por casualidad, por
mediación de un antiguo profesor del colegio donde estudiaba. Sólo conocía la
portada de su disco y el contraste era desalentador. El incendio había causado
un problema en su tiroides y Jackson estaba muy gordo y desaliñado, sin otra
cosa que una vieja maleta y una guitarra desafinada.
Estando
sentado en un banco en Queens, esperando volver a Woodstock para ingresar en un
hogar para vagabundos, unos niños estaban jugando con un rifle de perdigones y,
unos disparos al azar alcanzaron a Jackson, que quedó ciego del ojo izquierdo.
Una
neumonía y un paro cardiaco le provocaron la muerte el día después de haber cumplido
cincuenta y seis años.
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Descubrí
esta canción en el quinto episodio, “Time
of the Monkey”, de la primera temporada de una serie que recomiendo, “Poker Face”, una mezcla de “Kung-Fu” (el personaje interpretado por
David Carradine, no el arte marcial)
y “Colombo”.
Charlie Cole (Natasha
Lyonne) es una trabajadora de un casino con dotes para detectar cuando la
gente está mintiendo y, por complicaciones con su jefe demasiado complicadas para
relatar aquí, debe huir. En cada episodio se ve involucrada en un crimen que,
al igual que en la serie del detective al que da vida Peter Falk, el espectador conoce quién ha sido el culpable, pero lo
interesante es encontrar el modo en que ata cabos para darse cuenta y
desenmascarar al asesino. Entre los invitados estelares de la primera temporada
están Adrien Brody, Chloë Sevigny, Simon Helberg, Ellen Barkin,
Tim Blake Nelson, Nick Nolte, Joseph Gordon-Levitt, o Rhea
Perlman.
Asumiendo
que la radio atiende a tres pilares fundamentales —Formar, Informar y
Entretener—, debo aceptar que este espacio en el que colaboro —50 Estados USA y
City WARS®— está
orientado al tercero de ellos y, quizá, también un poco al segundo.
Pero
con las libertades que me concede mi director, Marcos Vega, y la colaboración animosa de un jurado incorruptible —Manu Espiña, Yolanda Vázquez y Juanjo
Lorenzo—, tratamos de eludir la actualidad, lo que nos permite hablar de
asuntos tan dispersos como las Cataratas del Niágara, Viajes en tren, Cortes de
pelo, O. J. Simpson, o la polivalencia, el motivo recurrente de esta edición.
Y
todo porque en un enfrentamiento —aunque sea musical— entre una ciudad texana y una neoyorquina no puede haber reglas demasiado estrictas.
Ani, nacida en Buffalo y afincada en New Orleans desde 2018,
publica el próximo 29 de enero su 20º disco de estudio. Como anticipo presenta una
declaración de intenciones. Es una mujer que se ha mostrado siempre combativa y
defensora del DIY. Pero, en un contraste innovador, apoya su llamada a la
acción en una línea melódica y la combinación de voces, teclado y flauta no produce
una tensión dramática (ya tenemos suficiente), sino que transita una vía que induce
una relajación balsámica muy grata.
“¿Alguna vez quisiste rendirte?
Bueno, yo también
¿Te sorprende a lo que se acostumbra la gente?
¿Te despiertas con un sudor frío?
Hay zorros en el gallinero
Y malas noticias todos los días
Todo parece estar en llamas
Sé que tienes que luchar contra tu adrenalina para parecer un
caballero
Como yo lucho para seguir escuchándote
Pero podremos hacerlo, si lo intentamos
Hagamos una pausa
Deja que nos recuperemos
Y que podamos recordar el amor que recibimos
Si crees que tu voto no importa es que no estás prestando atención
Todo lo que hacen, lo hacen para que te alejes de ellos
¿Existe
mejor forma de celebrar el día del libro que leyendo?
¿O
el día de las tiendas de música que escuchando música?
Una
iniciativa, la Buffalo Reading Invasion,
se venía celebrando. La convocatoria animaba a llevar un libro, una silla y un
amigo y, en un parque o en algún otro lugar emblemático, disfrutar de una hora
de lectura tranquila. Es una pena que la última concentración se produjera en
agosto del año pasado, aunque es una idea que debería ser importada.
La
lectura es más importante que los libros.
Así
que hablamos de libros y recordamos el pasado para entender mejor el presente.
Sinclair Lewis: “Eso
no puede pasar aquí” (1935).
El
libro que predijo la aparición de Donald
Trump es el que sirvió de inspiración a la serie “V” (1983).