Nacido
al Sur de Florida, de familia de ecuatorianos, afincado en Brooklyn, Helado
Negro (el proyecto de Roberto Carlos Lange) acaba de publicar su décimo trabajo.
Y
sigue con ese deseo de experimentar con sonidos, muy agradable de escuchar.
Dos
ciudades muy diferentes se enfrentan hoy en City WARS®.
Por
una parte, Detroit, la capital del Motor, ejemplo del desarrollo industrial del
MidWest desde el establecimiento de la fábrica de Ford y otros constructores de
vehículos, pero que está sufriendo una crisis por la deslocalización de las plantas
fabriles.
Del
otro lado, Miami, la puerta de las Américas, destino residencial y turístico.
Una de las ciudades con mayor crecimiento con al atractivo añadido de sus
playas, sus cruceros y sus entidades financieras. Es el destino ideal de
jubilados e hispanoamericanos.
Andy Newman, Speedy Keen, Jimmy McCulloch & Pete
Townshend
*****
Pete
Townshend, guitarrista de The Who,
formó una banda alternativa con la que dar la oportunidad a Speedy Keen,
batería y cantante en la banda, de poder interpretar las canciones escritas por
él. Reclutó al pianista Andy ‘Thunderclap’
Newman y al guitarrista Jimmy McCulloch, que en ese momento tenía 15 años.
Publicaron
este sencillo en 1969 y fue un éxito tan inesperado como arrollador que les obligó
a completar un LP al año siguiente, con el que darían carpetazo a una
fulminante y efímera carrera, pero que dejó un himno para la comunidad hippie.
Tom Petty, Mike Campbell, Benmont Tench, Howie Epstein & Stan
Lynch
*****
Como
cambian las cosas en cuestión de años.
En
1993, Tom Petty y su banda, que llevaban publicando discos con gran éxito desde
1976, deciden publicar su primer recopilatorio, tras diecisiete años de carrera. El disco incluía 16 temazos, una
canción nueva —“Mary Jane’s Last Dance”—
y una versión muy fidedigna del himno de los Thunderclap.
Ayer
empezó la nueva temporada en Noche tras
noche, con cambios en la escaleta, pero continuidad para City WARS®, que está a punto
de completar el definitivo cuadro de las 32 ciudades clasificadas para la ronda
final.
La
entrega de ayer emparejó a ciudades de Estados vecinos, pero más alejadas entre
ellas que los 730 kilómetros que las separan.
Una
es una ciudad universitaria, con una importante actividad cultural y artística,
siendo considerada la cuna del indie rock.
Se trata de Athens, Georgia.
Miami,
Florida es una ciudad-puerto, en permanente expansión, es considerada La puerta de las Américas, como centro
de acogida de comunidades hispanas. Tiene un clima cálido y soleado durante
todo el año y es destino preferente para finanzas y cruceros.
¡Bienvenidos
al Sur! En esta edición City WARS®
enfrenta a un par de ciudades portuarias de la Costa Este, representantes de
los estilos de civilización más importantes en USA: el de los españoles,
defensores de la integración y el mestizaje, y el de los ingleses,
caracterizado por la segregación y la esclavitud.
El
próximo jueves, 9 de febrero,
empieza la gira española de US Rails,
con un concierto, a las 21:00 horas
en Factoría Cultural de Avilés. El cuarteto de Philadelphia
está promocionando su recientísimo Live For Another Day (2023), 8º disco
de la formación especializada en americana,
y su actuación abre la temporada del año presente, con un elenco, del que iré
adelantando novedades, que se presenta
apasionante.
*****
El
azar ha emparejado para esta semana en City
WARS® a dos ciudades grandes.
Una
lo es por población, pues Phoenix, capital de Arizona, es la 5ª ciudad más
poblada en USA, tras NY, LA, Chicago y Houston.
Y
la otra lo es en superficie, pues sus más de 2.264,5 Km2, la
convierten en la ciudad de mayor extensión (una parte importante de la cual es
el agua del río San Juan, que la atraviesa).
Así
que podremos ver si es más importante en estos duelos la población o el tamaño.
Esta
pareja llegó a ser la más explosiva del soul de los años ‘60s; de ahí su apodo:
“Doble Dinamita”.
Muchos
elementos se hicieron presentes para su dinamismo escénico.
En
primer lugar, su coordinación, aprendida en la iglesia y refrendada a base de
años de ser repetida y perfeccionada para destilar un combinado demoledor en el
que Sam Moore toma el papel del predicador y recibe pronta réplica a sus
arengas en los aldabonazos de Dave Prater, como el público que responde en las
homilías de cualquiera de las congregaciones en que los negros daban gracias a
Dios usando la música.
El
segundo elemento es otra pareja (en la sombra, quizá): Isaac Hayes y David Porter,
compositores, productores y músicos residentes en STAX, la fábrica de sueños que Jim
Stewart montó en Memphis gracias a la ayuda de su hermana Stelle Axton. Y mientras Hayes y Porter
pululaban por el estudio, no podían desaprovechar un minuto, ni para las
necesidades más primarias. La leyenda dice, y yo me la creo, que Hayes buscaba
a Porter, sin encontrarlo. Le avisan que está en el excusado. Isaac se acerca,
aporrea la puerta y apura a David que, ocupado en su faena, le contesta: “Espera un poco, ahora voy”. El inicio
más fabuloso se vio completado en el rato en que Porter consiguió aliviarse. La
próxima vez que vio a Hayes, diez minutos más tarde, no más, la canción ya
estaba hecha y era perfecta para Sam & Dave.
El
tercer factor de su éxito es la puesta en escena: junto a nuestra pareja de
héroes se encuentran Booker T. Jones
(piano), Steve Cropper (guitarra), Donald ‘Duck’
Dunn (bajo) y Al Jackson, jr
(batería, se le reconoce por su característica toalla blanca alrededor del
cuello); estos cuatro titanes forman The
MG’s, el grupo de Memphis, los tipos que pusieron andamiaje sónico a todas
las leyendas que grabaron en Memphis y que, se completan con The Mar-Keys, una resplandeciente
sección de vientos que dotaba a los números de una urgencia rítmica que hacía
conectar de forma espléndida a intérpretes y público. Ved, si no, cómo el
público ruge, aúlla, se pone en pie y baila en una época en la que no se había
empezado a generalizar el desfase en los conciertos.
La
canción, compuesta por Dennis Yost y J.R. Cobb (miembros de Classics IV) y su
productor, Buddy Buie, fue
versionada por Szabo, emigrante húngaro que aprovechó la revolución de su país
y establecerse en California. Como intérprete de jazz prefirió prescindir de la letra.
Una
joya. Escrita por John Legend y will.i.am, según las indicaciones de Kanye West, que no paraba de decirle
que debía samplear los arreglos de
Szabo para la pieza de Classics IV.
En
realidad, Legend no muestra demasiado respeto por las personas que andan cerca;
es bastante notable que en el clip se muestra en actitudes íntimas con diversas
mujeres que, sin embargo, visten la misma ropa y complementos.
El domingo 10 de mayo falleció Bessie Regina Norris, conocida por
su nombre artístico de Betty Wright. No se han desvelado todavía las causas de
su muerte.
Otra muerte más.
Una mujer que, muy joven, tuvo un éxito enorme. Tenía 17 años
cuando grabó su canción más recordada, compuesta por Clarence Reid y Willie
Clarke y con el característico riff
de guitarra ejecutado por Little Beaver.
Visitamos
Jacksonville en Florida; JAX, como la conocen los habitantes de la ciudad más
extensa de los 48 Estados contiguos. Muy cerca está San Agustín, la ciudad
fundada por Pedro Menéndez de Avilés, adelantado de la Florida, que es la
ciudad más antigua de lo que hoy son los Estados Unidos.
Como
todo el Estado: destino vacacional y retiro ideal para jubilados.
Pese a que, como
siempre sucede, algunos quieran irse de allí.
Quizá no sepas quién es, pero hayas oído que ha muerto, o le ha dado un infarto.
Toda la información que necesitas está en este antiguo artículo.
¡Por su salud!
*****
Intentar
hacer un repaso de la carrera de un artista como Tom Petty (en adelante, TP), con tantos años de trayectoria
musical, repleta de éxitos, es tarea compleja. Pero, como no nos asustan los
retos exigentes, sino, más bien, la comodidad de un camino trillado,
abordaremos el asunto con el propósito de apuntar 25 hitos imprescindibles en
su repertorio y, por si fuera poco, se mostrarán algunos rodeos que servirán
para que, quien disponga de tiempo, se pierda en excursiones adyacentes al
recorrido esencial.
Para resolver un problema, es preciso identificarlo
adecuadamente.
"Lo estoy pensando..."
En
1985, Tom Petty publicó un disco, “Southern acents”, en el que se incluía
un single de éxito, “Don’t come around here no more”. En
plena “era MTV”, las canciones debían
ser promocionadas utilizando videoclips, piezas narrativas que cautivaban
visualmente a los espectadores, más allá de lo que podían hacerlo, cuando se utilizaban
exclusivamente argumentos musicales. El vídeo de la canción que hoy nos
(pre)ocupa fue una obra de arte, ajustada a su escala y proporciones. Revisarlo,
hoy, puede aportar un nuevo nivel de lectura.
Y,
como aliciente final para seguir leyendo, se demostrará que incluye todas las claves que se necesitan para
saber por qué TP todavía no ha actuado en España.
Hoy se alcanzará una profundidad inédita.
1
— La canción
Eurythmics había tenido un éxito increíble en 1983 con “Sweet dreams (Are made of
this)”. Fue #2 en UK y su único #1 en USA (reemplazando a The Police y “Every breath you
take”). Eso supuso que Annie
Lennox y David A. Stewart (el dúo
que formaba Eurythmics) debieran iniciar una gira por USA, el sueño por el que todo
músico rock suspira desde que decide
a qué quiere dedicarse.
Pero,
todos sabemos esto, un sueño encierra una pesadilla y, para Stewart, pronto
tomaría forma.
Tras
un concierto de la gira, celebrado en The
Wiltern Theatre, en Los Angeles, Stewart conoció a Stevie Nicks, cantante y compositora en Fleetwood Mac, un grupo que, tras el fenomenal éxito de “Mirage” (donde se incluyeron singles del calibre de “Hold me” o “Gypsy”), se tomaba
unos años de respiro forzado para liberar tensiones y, entre otras cosas, para
que Nicks, Christine McVie y Lindsey Buckingham pudieran dar un
impulso a sus carreras en solitario.
Nicks,
en el plano personal, acababa de romper con su novio, Joe Walsh, el día anterior y, además de disponible, fascinada como
estaba por la música (y, es un suponer, el magnetismo) de Stewart, se lo llevó
a su casa para tener un affaire. En
casa de Nicks había más gente de la que Stewart esperaba encontrar; aquello era
un fiestón en toda regla (a la californiana) y, teniendo en cuenta que él había
acudido con otras intenciones, más allá del consumo de coca, decidió retirarse
prudentemente al cuarto que se le había asignado. A las 5 de la mañana, según
el relato de Stewart, Nicks se presentó, vistiendo un vestido victoriano,
poseída por un espíritu conquistador que, al combinarse, hicieron que Stewart
huyera, con el rabo entre las piernas, mientras Nicks le gritaba, mostrando
orgullosa su despecho: “no vuelvas por
aquí nunca más”.
Stewart
cogió un avión para presentarse en San Francisco, donde tenía que actuar al día
siguiente, pensando que el asunto había concluido, pero, en ocasiones, las
historias dan unos incomprensibles giros que, si bien llenan de confusión a
quienes las protagonizan, añaden indudable interés a su relato. En nuestra
aventura, tras el concierto, Stewart se puso a pensar en los sucesos de las
veinticuatro horas precedentes y compuso —en el estudio portátil que todo
músico lleva a mano, usando una caja de ritmos, un sintetizador y un sitar— el
boceto inicial de la canción que nos ocupa. Unos días después, coincidió con Jimmy Iovine que, pequeño que es el
mundo, había producido el disco “Bella Donna”
de Nicks, en el que se incluía la participación de TP en la canción “Stop draggin’ my heart around”,
compuesta por él y Mike Campbell
(guitarra solista en The Heartbreakers)
y, tras escuchar la demo que había
grabado, se pusieron juntos a trabajar en ella. Stewart, nuevo en el mundillo
de la música angelina, desconocía que Iovine y Nicks habían mantenido
relaciones en el pasado. Demostrando una candidez sonrojante, no pudo imaginar
la furia que se desataría en Nicks, al descubrir que ambos amantes (uno, extinto;
el otro, no consumado) estaban trabajado juntos, como finalmente sucedería. Al
marcharse Nicks del estudio, tras el estallido, Iovine llamó a TP, que vivía
cerca y la versión que grabaron, sería el primero de los temas en los que TP y
Stewart colaborarían para la realización de ese álbum.
*****
2
— El vídeo
Dirigido
por Jeff Stein, se plantea como una
réplica del imaginario de “Alicia en el
país de las maravillas”; en concreto, la lectura que Walt Disney hizo en 1951 del libro de Lewis Carroll. Se identifican, claramente, tres escenas: La oruga azul, Fiesta del te, Juicio.
En
el vídeo aparece David A. Stewart, al inicio, como la oruga azul (The Caterpillar), en un mar de
champiñones, tocando apaciblemente el sitar y fumando un narguile.
La
actriz Wish Foley interpreta a Alicia.
TP
encarna al sombrerero loco (The Mad
Hatter).
Mike
Campbell es la liebre de marzo (March
Hare).
El
resto de los Heartbreakers aparecen
en el desvarío, sin un papel específico.
*****
3
— “La
interpretación de los sueños”
El
psiquiatra vienés, Sigmund Freud,
publicó en 1899 este libro, titulado originalmente, en alemán, “Die traumdeutung”. En él, se presentaba
una técnica psicológica que permitía descubrir las claves que, urdidas de forma
inconsciente, se encontraban ocultas
tras los sueños.
Puesto
que ya no hacía falta provocar un estado
hipnótico (y el diván se
convertía en superfluo), esta práctica sustituyó a la sugestión como método para alcanzar la catarsis. La asociación libre
es el método de análisis psicológico a
utilizar.
Traducido: los sueños establecen conexiones libres y, pueden
ser analizados a posteriori, de forma
crítica, para encontrar el significado que ocultan. Para ello, debe emplearse,
también de forma libre y creativa, la imaginación.
Todo
sueño es un viaje. A un mundo irreal, onírico, distorsionado. Pero, de vuelta a
la consciencia, se puede (empleando un
análisis detallado) averiguar el mensaje oculto en el aparente sinsentido.
*****
4
— El sueño, interpretado
Cualquiera
que haya visto el libro, o leído la película, sabe que la historia que imaginó Lewis Carroll —llena de fabulaciones
alegóricas, en la que encerraba a Alicia en
un mundo irreal—, era simplemente un sueño del que, a última hora, escapaba al
despertar.
Todo
sueño es un viaje. En ocasiones, más allá del trance al que parece dirigirse, puede tener un destino determinado
diferente, espacial o temporal.
Déjenme
que, en un giro inimaginado, me transfigure en Freud y demuestre que, en 1985,
TP viajó en el espacio —llegando a España— y en el tiempo —hasta 2013— y que
nos muestra, con clarividencia absoluta, el panorama de “esta España
nuestra”.
Alicia
se da cuenta de que está iniciando un viaje. Necesita alguien que le ayude. Un
agente, pongamos.
Está
en la cúspide. Parece que echando humo.
Tiene
una pinta realmente siniestra, con gafas de espejo uñas larguísimas, aunque de
pacotilla, de las que venden en el chino del barrio. Lo del pelo revuelto
parece una tapadera (de una apabullante calvicie).
Intentando
mostrarse ajeno a lo que le rodea, exhala un último aliento.
Un
montón de tramas interpuestas dificultan que Alicia llegue hasta él.
Le
ofrece el billete para el viaje.
¡Eh!
Te hemos pillado. Somos trabajadoras de tu empresa (la agencia). Se nos nota en
las ojeras (provocadas por la falta de sueño) y en la anticuada indumentaria.
Eres
Díaz-Ferrán.
Alicia
(identificada ya como el pueblo español; la ciudadanía; tú y yo) se cae de espaldas, patas arriba.
Caemos
rodando, sin fin, atrapados por una burocracia asfixiante, gris y cuadriculada.
Al
fondo de una mesa, obscenamente larga, se encuentra un tipo solitario, apartado
del mundo.
Vemos
que es TP, sentado en un trono dorado, tomando la sopa boba. Es realmente evidente de quién se trata (JC I, para los faltos de perspicacia).
Los secuaces que se le acercan por la espalda, no pueden ser otros que Urdangarín y Torres.
En
los sueños (ya veremos que este efecto se repetirá) las claves pueden ir
cambiando y, los personajes soñados, pueden corresponder a más de un alter ego, secuencial o simultáneamente.
Se
graba esta conversación interna (como hicieron con Pujol):
— España: Creo que no me podré levantar.
— Elena:
Me haré pasar por tonta.
— Cristina:
Voy a hacer como que no sabía nada de lo que hacía mi marido.
— España: No cuela. Ni con una (por abusar del
recurso), ni con la otra (¿nos tomas por tu hermana?).
Aprovecharé
para ensayar (otro año más) el (esperado) mensaje navideño, repitiendo slogans, como si fueran mantras, en la
esperanza de que terminen haciéndose realidad.
— Todos los españoles somos iguales ante la Ley.
— Felipe
está muy preparado.
— Yo me encuentro (mayor) mejor y quiero
dedicarme a charlar con Jesús Hermida,
vivir en un mundo nuevo
con Corinna y entregarme a contemplar
mi colección de fetiches.
¡No
me jodas! Me quedo sin habla.
Por
encima del resto de fetiches, siento orgullo y predilección por los prismáticos
que usé para cargarme al elefante, allí en Botsuana.
Hola,
mira, me presentaré que, a lo mejor, no me conoces. Soy el que pone la guinda
(verde, por descontado) al pastel. Mejor que te sientes, que te voy a informar
de las (nuevas) medidas.
(Citando
a otro que también iba de verde): ¡Que te sientes, coño!
¿Dijiste
que no querías taza?
[Ya
sé que es complicado (de)limitar sus campos de actuación y por eso debo aclarar
la posible confusión. El anterior, de verde oscuro, era De Guindos. Éste, de verde claro, es Montoro].
El
interludio musical que ameniza el entreacto, y que servirá para aclarar el
cambio de escenario, está patrocinado por el titular de cultura (Wert) y consiste, paradójicamente, en
un trío, con-trabajo, interpretando flamenco. Se aprecia que están afinados.
No,
por favor. De verdad. No me gusta la sopa.
Tranquila.
Es de sobre. Bárcenas nos ha mandado
cinco raciones, aunque ninguna será para ti.
Me
quedo ojiplática.
Hoy,
como tema único, trataremos la resolución del pufo y, por eso, puedes
contemplarme, así de meditabundo. Es una jaqueca que me han impuesto.
¡Por
supuesto! ¡Impuestos! Me sacaré alguno de la chistera. Ahora empezarás a comprender
que esto es un Consejo de Ministros y podrás contemplar cómo actuamos los
estadistas. Yo presido. Adivina quién soy.
yojaR — No es la solución al problema, es notorio.
[Pero,
ahora percibirás mejor el enigma, al notar que todo lo hago al revés].
¿No
querías taza?, ¡tendrás taza y media! Y no me importa que te salga humo de la
cabeza. Esto no ha hecho más que empezar.
Y,
por cierto, los ahorros de toda tu vida, los que fuiste consiguiendo tacita a tacita, deberías
ver en qué tamaño de tacita se han transformado.
No
pongas la otra mano (la izquierda), que no te quedará nada para recoger.
Yo,
a todo esto, cuando me nombraron presidente, encargué un traje a medida. Me lo
hizo el amigo de Camps. Está claro que
me viene grande.
Hay
quien dice que sólo cumplo órdenes (de Merkel,
o de los mercados, eso no queda claro).
Pero,
con los ojos tapados, puedo imaginarme que Belén
Esteban me manda un beso. Eso no puede ser tan malo.
Hola,
qué tal. Soy Rodrigo y vengo un Rato a presentarte mi nuevo plan. Le
cambiamos el nombre, mantenemos el color verde (el de la pasta gansa) y mira cómo te presento que va a haber un montón de
beneficios. Es súper-rentable. Te lo juro por Gallardón.
Espera
que coja un piquito.
Un
finiquito de nada (para mí).
Debes
asumir que las rosquillas son los ahorros.
[Así
decían que se iban a vender las viviendas (o las preferentes); como si verdaderamente lo fueran].
“Ahora las ves, ahora no las ves”.
El
festín está preparado. Nos lo repartiremos.
Un
nuevo actor se muestra es escena. Ha aparecido fugazmente, pero siempre fuera
de foco (desenfocada) y formando parte de un grupo (nunca independiente). Ahora
se le ve mejor. Por su postura (mostrando desgana, una cierta desidia y un
profundo aburrimiento, que se manifiesta en un incipiente bostezo), su posición
(escorada, apartada del centro de atención) y su imagen (anticuada y desfasada;
parece participar en un Carnaval grotesco y dieciochesco) identificamos, no sin
dificultad, de quién se trata. Es la prensa.
Comprueba
cómo, habiendo tenido la oportunidad de presenciar el reparto, se retiran para
que puedan actuar a gusto, sin interferencias. No existen asuntos que merezcan
investigarse.
La
primera medida es cambiar de asientos (aunque los ocupantes sigan siendo los mismos).
No
os preocupéis, chicos. Seguimos teniendo dónde mojar.
Y
si no, me como la taza. ¿A quién le va a importar?
Un
nuevo truco. Dejaremos que te sientes y que creas que vas a poder participar en
el reparto.
¿Ves
cómo sí hay para repartir? ¿Y cómo la prensa debería estar enterada de todo?
¡Y
una mierda! Me quedo con las rosquillas, antes de que desaparezcan.
Tú,
¡fuera! Aquí ya no pintas nada.
¡Bah!
Está bien... Me das lástima. Te enviaré un rescate.
Lo
recibo con los brazos abiertos. Atenderé todo lo que me pida.
Ahora
descubrirás quién lo pagará todo, absolutamente todo.
¡Tú!
Pagarás como una cerda...
¡Toda
la cuenta! Como una completa cerda.
No
importa que gruñas.
No
confíes en que calzar Botín-es te va
a ayudar.
Agencias
de valoración, independientes,
preparándose para calificar la evolución del valor de la marca España.
Desciende...
...rápidamente.
No
me acoses. Yo no tengo la culpa.
Sí.
Todo lo pagarás tú. Quisiste vivir por encima de tus posibilidades.
No
trates de huir.
Te
pillaremos, ...
...te
atraparemos, ...
...y
te deshauciaremos.
Pondremos
un impuesto nuevo.
Y
otro.
Y
otro más.
Te
haremos creer que sabemos cómo salvarte.
Y,
cuando estés a punto de ahogarte...
...te
lanzaremos un salvavidas que no hará más que prolongar tu agonía. Es el preludio
del amargo final que te espera.
Voy
a entrar a saco.
Entre
todos, meteremos la tijera (aunque, aquí, pueda parecer una pala).
Ya
sabes lo que te espera. No importa que grites.
Estás
mal. Necesitas ser intervenida.
Operada
(por Ana Mato en persona).
Tienes
que darnos de comer a todos. Y somos muchos.
Toma,
compi. Seguimos con el reparto.
Somos
muchos para el papeo.
¿A
quién le importa cómo vayas a quedar? En la tarta de España, muchos se apuntan
a pillar cacho.
Y,
aunque andemos a bocados, comiendo del plato de al lado, nadie se molestará por
eso.
Únicamente
le preocupa a ella, que contempla, atónita, el destrozo que están haciendo los
que sólo quieren Mas.
Engullida
por su apetito voraz, imposible de saciar, obsceno y desmedido, cegado por una
avaricia inconsciente y una falta de responsabilidad imperdonable. El último
recurso (aunque sirva para poco) es gritar.
Una
mueca (que podría parecer una sonrisa) es el anticipo de la insólita
consecuencia que tamaño desmán llegará a producir nunca.
Bluuurp!
*****
5
— Atando cabos
TP
es un extraordinario músico rock. En
este blog repasamos su carrera, de forma exhaustiva, dedicándole un
artículo que deberías visitar. A raíz de su publicación, Chals, de On The Route (extraordinario
escaparate de música americana), me invitó a participar en el proyecto para conseguir que venga a España.
Es el músico más importante de los que nunca han actuado aquí.
Pero
ya había estado en España.
En
1985, en un viaje inducido por los hipnóticos recuerdos de una extraña historia,
TP se sumergió en una completa pesadilla, que se acaba de analizar en detalle.
En ella aparecían, sin orden preciso, los siguientes personajes de la
actualidad nacional: Ana Mato, Bárcenas, Belén Esteban, Botín, Camps, Corinna,
Cristina, De Guindos, Díaz-Ferrán, Elena, Felipe, Gallardón, JC I, Jesús
Hermida, Mas, Merkel, Montoro, Pujol, Rajoy, Rodrigo Rato, Torres, Undargarín, Wert.
TP
explicó a la perfección que “no volveré
por aquí nunca más”. A la vista de lo ocurrido en su experiencia onírica,
yo no se lo echaría en cara.
Una
premonición latente, agazapada (como un conejo blanco),
desde hacía 28 años. No había prisa en descubrirla. Pero cuando ha terminado
sucediendo, se muestra con una virulencia explosiva.
*****
Si
aún precisas más confirmación de la experiencia paranormal que supuso ese viaje
en el tiempo (y no te apetece llamar a Iker
Jiménez), el álbum se titula “Acentos
del sur”.