El
batería y cantante en el grupo de Bloomington, Indiana, Durand Jones & The Indications, se anima con su segundo LP en
solitario, tras asombrar a todos en 2021 con su estupendo Introducing....
Sigue mostrando un falsetto que
recuerda tanto a Curtis Mayfield.
De
un lado, Memphis, al lado del Mississippi, considerada The Home of Blues, con una calle, Beale Street, orientada a la música.
Del
otro lado, la ciudad que nunca duerme, la capital del mundo, el lugar en el que
nadie es extranjero porque, en el fondo, todos los neoyorquinos lo son por
adopción.
Una
chica de diecisiete años que ya había tenido un éxito enorme (“It’s My Party”), se
anima, hace más de sesenta años, a cantar uno de los himnos del empoderamiento
femenino, una canción que reivindica el derecho de la mujer a hacer lo quiera
porque, resulta tan evidente, el hombre no es su dueño.
Cada
vez suena más en películas y series de TV, lo que resulta muy decepcionante si
consideramos que este mensaje deba ser repetido.
Se
enfrentan centros del poder político y económico USA en la edición de hoy de City WARS®.
Buffalo,
la segunda ciudad más poblada del Estado, aprovechó su estratégica ubicación,
al borde del Lago Eerie, junto a la frontera con Canadá y la ciudad de Toronto,
en Ontario. También está muy cerca de las cataratas del Niágara, lo que
permitió la distribución de mercancías y el suministro eléctrico necesario para
su expansión en el siglo XX.
El
Distrito de Columbia, la capital federal, recibió el nombre del primer
presidente, uno de los padres fundadores, además de todo el poder político que
se pueda imaginar: La Casa Blanca, el Capitolio, el Tribunal Supremo; una
ciudad diseñada con aspiraciones, grandes avenidas, edificios clásicos,
espacios abiertos.
El
carácter gremial de ciertos oficios venía determinado porque era el padre el
que enseñaba a su hijo, ejerciendo de coach
permanente, una situación que el paso de los años y los cambios en las
costumbres ha hecho que deje de ser habitual.
Pero
en algunos contextos profesionales la ascendencia es decisiva: toda una
generación de actores, conocidos como nepoboys,
hacen bueno el dicho de “lo que se hereda
no se compra” y, puesto que son guapos (y con un montón de contactos) no
necesitan tener demasiado talento para lucir tipo en una película o serie de TV.
En
la música es diferente; la coincidencia de cuatro mujeres que sacan disco en el
primer semestre del año, hijas de VIPs, es un hecho destacable.
Hija
de Will Smith y Jada Pinkett Smith. Nacida el 31 de octubre de 2000, tiene 23 años.
El 3 de mayo publicó su 6º LP. Fue tan precoz que publicó el primero con quince
años.
Había
hecho su debut en el cine siendo una cría (seis años), pero le gusta más
componer y cantar.
Hija
de Goldie Hawn y Bill Hudson. Nacida el 19 de abril de 1979,
tiene 45 años. El pasado viernes publicó su disco de debut.
Tiene
una interesante carrera en el cine. Su interpretación de Penny Lane en “Almost Famous”
(Cameron Crowe, 2000) le valió una
nominación al Oscar como mejor actriz secundaria y un merecido reconocimiento.
Entre
2000 y 2007 estuvo casada con Chris
Robinson, cantante solista de The
Black Crowes. De 2010 a 2014 fue pareja de Matt Bellamy, frontman de
Muse.
Estaba
predestinada a hacer algo en el mundo de la música.
Hija
de Uma Thurman y Ethan Hawke. Nacida el 8 de julio de 1998,
tiene 25 años. Está previsto que el próximo viernes se publique su tercer LP,
aunque está canción se lanzó como adelanto el 14 de febrero.
Desde
la tercera temporada interpreta a Robin
Buckley en la serie de TV “Stranger
Things”.
*****
Lucy
quiere escribir la gran novela estadounidense
Y
ella ni siquiera puede leer la etiqueta de una botella
Dice:
“Quizás sea un genio”
Bueno,
podría ser modelo
No
pensé que me fueran a coger; no presenté mi solicitud
Ahora
soy un parásito borracho
Golpeando
al chico más joven
Compro
alcohol para la Ivy League con mi salario televisivo
Ahora,
justo cuando acaban de publicar su 6º LP de estudio (el pasado viernes 3), me
apetece recordar una canción de su trabajo previo, en el convencimiento que la música
(la buena) no tiene por qué ser tan fugaz como la industria pretende.
Y
mucho más cuando la fuente de inspiración para estos hermanos son los años ‘60s
y ‘70s.
Llegamos
al último enfrentamiento de la primera ronda. Ya hay quince ciudades
clasificadas para octavos de final en City
WARS®.
Hoy,
“la ciudad que nunca duerme” se verá
asediada por “Charm City”, una ciudad
llena de encanto y enclave esencial en la economía del Noroeste USA.
Separadas
por un trayecto de poco más de tres horas en coche (se tarda más en llegar a
Madrid), será un duelo en el que la Gran Manzana no debe confiarse, o se
llevará un buen mordisco.
Prepárate
para descubrir una historia asombrosa, la de uno de los cantautores con más
talento y más mala suerte de la historia.
Alguien
que merece ser conocido y dejar de ser un tesoro oculto.
*****
Jackson
Carey Jones nació el dos de marzo de 1943 (hoy cumpliría ochenta y un años si
no fuera porque falleció el tres de marzo de 1999, un día después de haber
llegado a los cincuenta y seis), único hijo de Marilyn y Jack Jones, un piloto
de pruebas. Más tarde adoptaría el apellido de su padrastro Elmer Frank,
oficial del ejército.
Con
once años, un horno explotó en la escuela donde estudiaba. El incendio mató a
quince de sus compañeros y, pese a que él sobrevivió, sufrió quemaduras en más
de la mitad de su cuerpo. Una experiencia tan traumática puede estar en el
origen de los problemas psicológicos que desarrolló años después.
Estando
ingresado en el hospital, uno de sus profesores le regaló una guitarra, para
que estuviera ocupado en su rehabilitación. Una visita junto al resto de
heridos a Memphis tres años después del accidente le permitió conocer a Elvis, que sería una gran influencia
durante su adolescencia.
Al
cumplir veintiún años recibió un cheque del seguro por un importe de 100.000
dólares por sus lesiones, lo que le permitió trasladarse a Londres.
En
1965 grabó durante seis horas en una sesión producida por Paul Simon, compinche en la escena folk local, a la que asistieron Art Garfunkel y Al Stewart.
La enorme timidez de Jackson hizo que tuvieran que separar estudio y control
con pantallas opacas, para que sus acompañantes no pudieran verlo.
El
disco no tuvo ninguna repercusión y, entre que su salud mental empezaba a
deteriorarse y el dinero del seguro se acababa, decidió volver durante un par
de años a USA. Cuando volvió a Inglaterra en 1968, a todos les pareció una
persona diferente, lleno de angustias y atormentado. Volvió a su país natal.
Se
casó, tuvieron un niño y más tarde una niña. Su hijo murió de fibrosis quística
y la depresión fue en aumento, teniendo que ser internado en una institución
mental.
A
principios de los ‘80s se mudó con sus padres. En 1984, tras haber sido
sometida a una operación quirúrgica, su madre llegó a casa y comprobó que
Jackson había desaparecido sin dejar aviso. Se había trasladado a NY, en busca
de Paul Simon, al que no pudo encontrar y tuvo que empezar a dormir en la
calle.
Le
internaron en un psiquiátrico y le diagnosticaron esquizofrenia paranoide
(Frank negó el diagnóstico y achacaba su depresión al trauma sufrido cuando era
niño).
A
principios de los ‘90s, un fan de su disco lo descubrió por casualidad, por
mediación de un antiguo profesor del colegio donde estudiaba. Sólo conocía la
portada de su disco y el contraste era desalentador. El incendio había causado
un problema en su tiroides y Jackson estaba muy gordo y desaliñado, sin otra
cosa que una vieja maleta y una guitarra desafinada.
Estando
sentado en un banco en Queens, esperando volver a Woodstock para ingresar en un
hogar para vagabundos, unos niños estaban jugando con un rifle de perdigones y,
unos disparos al azar alcanzaron a Jackson, que quedó ciego del ojo izquierdo.
Una
neumonía y un paro cardiaco le provocaron la muerte el día después de haber cumplido
cincuenta y seis años.
*****
Descubrí
esta canción en el quinto episodio, “Time
of the Monkey”, de la primera temporada de una serie que recomiendo, “Poker Face”, una mezcla de “Kung-Fu” (el personaje interpretado por
David Carradine, no el arte marcial)
y “Colombo”.
Charlie Cole (Natasha
Lyonne) es una trabajadora de un casino con dotes para detectar cuando la
gente está mintiendo y, por complicaciones con su jefe demasiado complicadas para
relatar aquí, debe huir. En cada episodio se ve involucrada en un crimen que,
al igual que en la serie del detective al que da vida Peter Falk, el espectador conoce quién ha sido el culpable, pero lo
interesante es encontrar el modo en que ata cabos para darse cuenta y
desenmascarar al asesino. Entre los invitados estelares de la primera temporada
están Adrien Brody, Chloë Sevigny, Simon Helberg, Ellen Barkin,
Tim Blake Nelson, Nick Nolte, Joseph Gordon-Levitt, o Rhea
Perlman.
Asumiendo
que la radio atiende a tres pilares fundamentales —Formar, Informar y
Entretener—, debo aceptar que este espacio en el que colaboro —50 Estados USA y
City WARS®— está
orientado al tercero de ellos y, quizá, también un poco al segundo.
Pero
con las libertades que me concede mi director, Marcos Vega, y la colaboración animosa de un jurado incorruptible —Manu Espiña, Yolanda Vázquez y Juanjo
Lorenzo—, tratamos de eludir la actualidad, lo que nos permite hablar de
asuntos tan dispersos como las Cataratas del Niágara, Viajes en tren, Cortes de
pelo, O. J. Simpson, o la polivalencia, el motivo recurrente de esta edición.
Y
todo porque en un enfrentamiento —aunque sea musical— entre una ciudad texana y una neoyorquina no puede haber reglas demasiado estrictas.
No
me hagas demasiado caso. Ya sé que me fijo en detalles inusuales, aunque asumo
que en ello reside parte de mi encanto.
Me
percato (aunque no sea en lo primero que me detenga) que la casa donde empieza el
vídeo es la mismita que usó Miley Cyrus
en “Flowers”. Echo un
par de vistazos más de los que necesitaba para confirmar mis sospechas, pero
escuchar nuevamente la mejor canción del año pasado, y escudriñar hasta el
último detalle, es algo que realizo con deleite.
Vuelvo
con mi protagonista de hoy, mujer empoderada que es capaz de aprender a jugar
al póker con unas miradas esquivas, y un par de sesiones prácticas
realizadas moviendo los naipes en el alfeizar de la bañera (si es que una
bañera puede tener alfeizar) de su casa (imagino yo), con unos rulazos de
muerte y la ayuda de un único libro y un mini monitor donde estudia los
intríngulis del panoli (Peterson, de apellido) al que se dispone a emular (y desplumar).
Una
vez adquirida experiencia y convertida en tahúr en el tiempo que yo necesito
para terminarme un artículo de David
Gistau, ya está liberada para darse un baño en su piscina y poner el culo
en pompa. La partida está a punto de empezar.
Como
era de prever, ella gana, se pone a tirar dinero, se pira con el coche de
Peterson (que ha pasado a ser suyo por su mano triunfadora) para quemarlo en un
aparcamiento con vistas a LA donde no hay parejas aliviándose (para pasmo de
cualquiera que conozca las costumbres locales) y se va, garbosa, con el único
añadido del peluco del primo que
supongo que debe ser algo más que una edición limitada.
*****
La
canción se incluye en el segundo de sus LPs, un disco notable en el que hay más
piezas suculentas (“17”, “I Wonder”, “Dangerous”, “Silence Between
Songs”, “King of Everything”). Y,
entendiendo el tono laudatorio de su página web debido a su carácter
promocional, me parece que, incluso así, llega al exceso al afirmar que ella es
la compositora de todos los temas, pero no quiero precipitarme.
*****
Enséñame
a hacer exactamente lo que haces
Entras
en una habitación y la gente se enamora de ti
Quiero
ser como tú
Todos
se ríen con las cosas que dices
Quiero
llorar cada vez que estás lejos
La
forma en que conduces, con las ventanillas bajadas
Siempre
te nombran, incluso cuando no estás cerca
Siempre
dices la verdad incluso cuando mientes
Te
miro desde lejos, me muestras qué hacer
Y
todos los juegos que juegas, ahora yo también juego a todos ellos
Jim McGuinn, Gene Clark, David Crosby, Chris Hillman & Michael
Clarke
*****
Compuesta
por McGuinn y Clark en 1964, no fue publicada hasta 1969, en un disco en el que
se recogían demos y otro material
grabado ese año, antes de fichar por Columbia,
cambiar su denominación (por entonces se hacían llamar The Jet Set) y hacerse realmente famosos.
Howard Kaylan, Mark Volman, Al Nichol, Jim Pons & Johnny Barbata
*****
Interpretada
originalmente por un grupo que siempre era feliz cuando estaban juntos —y
es un secreto a voces que Volman [trompetista a tiempo parcial, trompetero el
resto del tiempo, usuario de pantalones de rayas verticales a lo Obelix, pelo afro cuando estaba in y portador de una sonrisa que sólo
puede compararse a la del Joker, o a
Zapatero en campaña, en una posible
continuidad en el uso de sustancias que alguien debería plantearse la necesidad
de estudiar], Kaylan [cantante solista que desarrolló afición por que un
mostacho Pancho Villa ocultara la
visión de un labio leporino], Johnny “baquetas voladoras” Barbata, y el resto—
alcanzaron pocas veces el refrendo masivo del público; siendo este descarte de
Byrds el último destacable, una canción que seguimos con creciente interés, a
la vista de las sorpresas que se nos presentan.
Banda,
comandada por Broudie, que debutó en 1989 con Cloudcuckooland, LP del
que extrajeron su primer single, el
memorable “Pure”.
Su
4º LP incluye la correspondiente versión de la canción, con la que damos por
finalizada esta excursión, que deseo haya sido del gusto de mis acompañantes.