Tengo
la completa seguridad de que muchos de los que ahora se apuntan al carro del
emprendimiento lo hacen por no poder encontrar trabajo por cuenta ajena y, obligados,
a la fuerza, tratan de buscar una ocupación que, tras sablear a familiares y
conocidos, les permita encontrar una forma de llenar su tiempo, más allá de
estar enganchados a la pantalla portátil del móvil.
Y
que cuando la cosa remonte, que lo hará,
volverán a buscar el acomodo natural para sus posaderas, entreteniéndose
ociosos mirando una pantallita, buscando que los riesgos los asuma otro,
escaqueándose del trabajo duro y el compromiso.
"Como la biblio de la Facu, pero más cool (y con menos gente)" Foto: madrideducacion.es
Si
no fuera por los móviles, la emprenderían a hostias, así que deberemos dejarlos
tranquilos (aunque se perderán parte del disfrute de una vida real).
[NOTA:
Es posible que tu móvil no sea compatible con el formato de este vídeo y nunca
llegues a ser capaz de verlo. Sería una lástima. Inténtalo. Esotra forma de ver el mundo.]