Mostrando entradas con la etiqueta Ray Bradbury. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ray Bradbury. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de noviembre de 2015

Desconexión

Nada mejor que acudir a la poesía (si uno busca explicaciones).
Para confirmaciones, acuda a su proveedor de noticias habitual.


La banda argentina Bersuit Vergarabat publica en 2000 su quinto disco: “Hijos del culo”. 
Incluye “Desconexión sideral”, según un cuento de Ray Bradbury.



La culpa y el miedo también dificultan reconocer quién es la bruja y quién el astronauta.
¿O no?

jueves, 18 de julio de 2013

Echar el cierre

Época de cambios.

No deberían preocupar tanto los de tendencias (ya sean económicas, informativas o modales) pues se asume que los fenómenos basados en lo efímero encierran en su naturaleza una propensión al cambio.

A mi juicio, son más preocupantes los que afectan a los usos y costumbres. La evolución no siempre resulta positiva. En ocasiones, se debe considerar una traición a la tradición.

*****

Ya se argumentó, en otro momento y lugar, la relevancia de entender las implicaciones que la actuación global ejerce en el ámbito local.

*****

Es doloroso ver cómo establecimientos comerciales tienen que echar el cierre.
Todos.
Pese a que los que sintamos más próximos nos puedan afectar más.

Un comercio es un lugar de intercambio.

Cuando se realiza en un espacio concreto, físicamente, en proximidad (y no de forma virtual), gana con el añadido de la relación personal.

El vínculo que nos une con los que mantenemos relaciones, más o menos estrechas, nos humaniza.

Y también nos redefine, de forma definitiva.

Somos como somos, gracias a la influencia de aquellos con los que nos hemos sentido vinculados.

*****

Se anuncia el cierre de una librería. Un clásico en Oviedo. Santa Teresa. Es triste ver renunciar a alguien a quien aprecias.

Pero, aun siendo todos los cierres desgarradores, éste (en)cierra un círculo que afecta profundamente.

En lo personal, el afecto con Alberto Polledo —inspirador del artículo fundacional de este blog—, Juan Ángel, Juan y Leo, deja una muesca, otra más, en un camino que debe continuar.



En lo colectivo, la transformación espanta. La certeza creciente de que el abandono de la lectura es la antesala del cierre patronal del pensamiento.

La comprobación de que la intuición distópica de Ray Bradbury en Fahrenheit 451 era exagerada y que los bomberos nunca llegarán a quemar libros porque, antes, se habrán mostrado innecesarios (o inútiles).

La quema de libros, en la película de François Truffaut, de 1966


Una profunda lástima.

***** 

Sé que a Leo —el nombre más propicio para un librero—, le gustará saber que el tiempo está de nuestra parte.
Juan Ángel —activo comentarista—, sabe que, lo verdaderamente importante, estará siempre en nuestro recuerdo.

*****

Gracias

jueves, 31 de enero de 2013

Por Amor a la Música: The Alan Parsons Project — “Eye in the sky” (1982)


Aunque el triunfo pase por la aprobación de los demás, el éxito radica en la satisfacción con el trabajo que uno considera bien hecho.

1982 — Eye in the sky


Alan Parsons era un ingeniero de sonido y productor interesado en trabajar un estilo musical peculiar (incluso para la época). Se alió con Eric Woolfson, compositor y vocalista, bajo una denominación ligeramente engañosa, que corresponde a un dúo, como eje central (y una cohorte de colaboradores, algunos fijos) y no a un proyecto individual, pese a lo que la etiqueta (The Alan Parsons Project, en adelante APP) pueda llegar a sugerir.

La música de APP está basada en el uso de sintetizadores y, en ocasiones, los temas se desarrollan en suites. Otra de las características esenciales de su propuesta es que los álbumes eran conceptuales, gravitando en torno a algún tema común. Y, por encima de todo, intentaron marcar su propio rumbo, al margen de modas y tendencias, lo que supuso que fueran imitados y resultaran de gran influencia para otros.

*****

1976 — Tales of mystery and imagination. Edgar Allan Poe

¿Cómo ambientar musicalmente la obra de Edgar Allan Poe?

“The raven”
Basado en el poema “El cuervo”.



Basado en el relato humorístico “El sistema del Dr. Tarr y el profesor Fether”.

The fall of the House of Usher (parte I / parte II)
Suite instrumental, organizada en cinco movimientos (Prelude, Arrival, Intermezzo, Pavane, Fall).
Basado en el cuento de terror “La caída de la casa Usher”.


*****

1977 — I Robot

El disco está inspirado por el conjunto de relatos cortos “I, Robot”, de Isaac Asimov.

“I Robot”

Una aportación de Asimov es haber formulado las tres leyes de la robótica:

1 – Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por su inacción, permitir que un ser humano sufra daño.

2 – Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.

3 – Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o Segunda Ley.

Y lo que, en 1977, parecía un futuro lejano, ya hace tiempo que nos planteamos si las leyes de la robótica se están cumpliendo.


“I wouldn’t want to be like you”

El rarísimo vídeo original de la canción. Cuenta con la aparición estelar de Parsons.


Breakdown



*****

1978 — Pyramid
El álbum gravita sobre varios conceptos, todos envueltos en la mística de la pirámide, aunque de forma subyacente se encuentra el eterno asunto del libre albedrío. ¿Somos capaces de decidir nuestro destino, por nosotros mismos, o estamos pre-determinados? ¿Es el hombre libre? ¿Dónde está el origen de las supersticiones?

“What goes up”




“Pyramania”


“Hyper-gamma-spaces”



*****

1979 — Eve

Las relaciones entre parejas y, específicamente, el poderoso influjo que la mujer ejerce sobre el hombre es el leitmotiv de este disco.

Instrumental. En el vídeo se utilizan imágenes de la película de 1966 “Fahrenheit 451”, basada en el libro de Ray Bradbury (en el que los bomberos se ocupaban de quemar los libros).



“You won’t be there”






*****

1980 — The turn of a friendly card

Ahora APP centran sus esfuerzos en la suerte y el azar. La idea de que la vida es un riesgo continuo en el que hay que apostar y, en ocasiones, perder.

“May be a price to pay”
Otro raro vídeo promocional, con Parsons en los controles de un estudio de grabación y Woolfson asistiendo al proceso.


“Games people play”
En el vídeo, el cantante Lenny Zakatek, muestra su Casio CA-53W-1Z (con calculadora), recién estrenado. Parsons lleva una gorra de visera (amarilla y con cuernos). El tiempo no pasa en balde.




Fluye como un río.




¿Soy el único que encuentra rastros de Ennio Morricone?



“The turn of a friendly card (suite completa)”
La Cara B del disco original se estructuraba en una suite, con cinco movimientos. Aquí están todos. Evocamos la época en que los discos se oían completos y te dejabas perder en un flujo continuo.


*****

1982 — Eye in the sky

APP siempre mostró su atracción por Egipto. Ahora entregan su trabajo más famoso y lo hacen bajo el ojo de Horus.

“Sirius / Eye in the sky”

Está es la versión publicada en el LP, con “Eye in the sky” precedida por el instrumental “Sirius”. Para quien la oyó en un disco, “Sirius” es un preámbulo necesario. Para los demás, es un tema que se ha popularizado porque, en muchos estadios, es utilizado para calentar el ambiente mientras presentan a los jugadores (a la americana).



“Psychobabble”
Imágenes inquietantes las del vídeo.




El disco contiene referencias a “1984”, la distopía imaginada por George Orwell, en la que un ubicuo Big Brother controla todo lo que sucede. La individualidad no está permitida y, no sólo se condiciona hacia un pensamiento único, sino que, de forma más agobiante, el pasado es reformulado a voluntad. Winston Smith, el protagonista, se siente atrapado en un mundo sin esperanza.

“Eye in the sky”

Aquí está la canción que dio fama eterna a APP, una formación que trabajó en la línea más progresista de la escena pop británica (e internacional); no sólo porque se les adjudicó la etiqueta de rock progresivo, sino porque supusieron un avance con respecto a sus contemporáneos. Incluyeron el uso de sintetizadores y programadores, dándole un tono reconocible a sus trabajos. Profundizaron en el desarrollo de ábumes realmente conceptuales, estructurados en torno a una idea central que, revisando su carrera, se podría resumir en la búsqueda de la individualidad, frente a la tiranía del terror, o de las máquinas y sus creadores, o de las supersticiones, o de la influencia de las mujeres, o del azar, o del condicionamiento del destino individual por entidades que nos gobiernan a su antojo.


Y esa línea que les llevó —marcando tendencias, influyendo en otros, guiados por la intuición de lo que querían hacer, sin importarles demasiado que estuviera de moda, desarrollando planteamientos sofisticados, complicados, difíciles de asimilar, pero, precisamente por ello, duraderos— les llevó a un punto en el que su canción más sencilla, la más accesible, les garantizó un éxito que supuso, también, el inicio de su declive.

A partir de aquí siguieron publicando pero ya no eran tan innovadores como al principio, ni conseguirían ser sustituidos en el recuerdo colectivo por otra pieza que su “Ojo en el cielo”.

Tan actual, además, como un par de vídeos que me dejan sin dormir desde hace unos días.




*****

Este artículo corresponde al juego “Por Amor a la Música”, en el que (presento mis disculpas ahora por haber llegado con un día de retraso, debido a mi despiste) me tocaba iniciar propuesta. Y mi sugerencia es “Discos que contengan en la portada la imagen de UN OJO”. Espero que sea interesante para todos los participantes.

Esa incierta edad [el libro]

A veces tengo la sensación de que llevo toda la vida escribiendo este libro. Por fin está terminado. Edita Libros Indie . Con ilustracio...