Como
en verano dejamos en barbecho la Batalla de las ciudades, City WARS®, dedicamos los programas estivales a repasar
la “actualidad”, escuchando canciones
publicadas este año.
La
pasada estuvimos fuera de nuestra frontera habitual.
Hoy
volvemos a casa y nos despedimos hasta septiembre.
Gavin Condor (voz), Scott McKeon (guitarra), Ben Jones (guitarra), Leighton Allen (bajo), Russ Parker (batería)
*****
En
mis trayectos matinales en coche escucho música como forma de evasión.
Evito
enterarme de luchas fratricidas, de luchas fronterizas; de cualquier tipo de
lucha...
Así
que esta mañana suena esta canción, del único disco de una banda londinense
que, pese a que lo pueda parecer por el nombre que han elegido, son todos blancos (lo que destaco en
negrita).
Y
pienso en los motivos (más allá del notorio Black) que me inducen a suponer que alguien que se llama Rufus deba
ser negro.
Pienso
por supuesto en esta leyenda del sello Stax,
DJ de éxito, agitador de conciencias, padre de Carla Thomas, creador de delirantes rutinas de baile.
Todo
un personaje.
Y
recuerdo su participación en el festival WattStax; un acontecimiento musical de
reivindicación de la identidad racial, que ya relaté con
detalle aquí.
Interpreta
dos temas: “The Breakdown” (Did
You Heard Me?, 1972) y “Do the Funky
Chicken” (Do the Funky Chicken, 1970) y consigue sofocar los inicios
de una revuelta que no se relacionaba con su vestimenta, ni su forma de imitar los
sonidos de apareamiento de ciertos animales.
Puede
que hiciera de pollo, pero tenía un montón de cabeza.
Y
me viene a la cabeza la banda funk en la que Chaka Khan sería solista prominente. Y uno de sus temas más
destacados se incluyó en un doble LP cuyas tres primeras
caras eran material interpretado en directo, pero cuya cuarta cara se trataba
de temas grabados en estudio, cuatro, de los cuales el primero y más destacado
puedes oírlo remasterizado en el enlace que adjunto.
La
canción, compuesta por el pianista de la banda, David ‘Hawk’ Wolinski, consistía en un fragmento escrito en un
sintetizador y repetido en bucle, con el añadido de John ‘JR’ Robinson tocando la batería. Los miembros de la banda
votaron y decidieron incluirla en el disco que preparaban en directo y que
fuera, además, el single que
lanzarían al mercado, pero los ejecutivos de Warner se negaron. Wolinski amenazó con ceder la canción a Michael Jackson y Quincy Jones para que la incluyeran en Thriller, pero las
cosas, afortunadamente, discurrieron de la forma que hoy conocemos y se ha
convertido en el tema referente de esta colosal y muy influyente banda.
Al
igual que no es oro todo lo que reluce, no todos los Rufus son negros.
Caigo
enseguida en Wainwright, un artista
que sigo con interés a pesar del barroquismo en el que ha ido derivando. Con
todo, sus primeros discos son intachables, llenos de tesoros que me gusta
volver a disfrutar, como el que fuera el primer single de su cuarto disco, el lado oscuro de su predecesor, Want
One (2003).
Víctor Cabezuelo, Julia Martín-Maestro, Carlos Campos, Miguel De Lucas, Marta
Brandariz, Juan Feo
*****
Y
no me olvido del conjunto de Aranjuez que el año pasado entregaron un trabajo psicodélico
muy acorde a los gustos actuales, y ha sido elogiado por su mérito.
El
nombre se extrae del personaje de Groucho
Marx en “Sopa de ganso”.
El gran descubrimiento de The Affair fue Montauk, el lugar donde
transcurre gran parte de la acción y se convierte en el verdadero núcleo de la
trama. Un pueblo pesquero emplazado en la punta de la península de South Fork,
en Long Island, a casi 200 kilómetros de Manhattan.
“Bienvenidos al fin
del mundo”.
Lo más destacado en este pueblo
pesquero de unos 3.500 habitantes es el faro: el primero en el Estado de New
York y el cuarto más antiguo de los que se mantienen activos en todo USA.
Una presencia permanente.
Montauk se promociona como un
destino turístico de playa. Bañistas y surferos conviven en los meses de verano
con los pescadores locales.
Entre estos últimos, el más
destacado es, sin duda, Frank Mundus,
inspiración para Quint, el veterano
pescador que interpretaba Robert Shaw
en “Tiburón”. Tuvo una labor
importante en el rescate del Pelican,
un barco que hacía excursiones festivas y que tuvo un accidente el 1 de
septiembre de 1951, en el que morirían 45 personas entre pasajeros y
tripulación, incluyendo al capitán Eddie
Carroll. Habiendo adquirido fama de lobo
de mar, Mundus empezó a organizar excursiones para pescar un gran tiburón
blanco. En 1986 cobraría uno de 1.554 Kg que sigue ostentando el record de la mayor
captura empleando exclusivamente la caña de carrete. Una reproducción del
escualo cuelga en el muelle de Montauk y raro es pasar al lado y no hacerse una
foto.
En la serie, la casa en la que
viven los padres de Helen es
espectacular.
Un proyecto de Carl G. Fischer pretendía convertir
Montauk en la Miami Beach del norte, un
pueblo Tudor junto al mar. Su iniciativa se vio truncada por el crack de Wall Street de 1929, pero se
pusieron los cimientos para un lugar de verano tranquilo.
Algunos VIPs tuvieron casa en
Montauk: Bernie Madoff (banquero de
inversiones, responsable del mayor esquema Ponzi de la historia), Edward Albee (dramaturgo, autor de “¿Quién teme a Virginia Woolf?”, falleció
en su casa de Montauk en 2016), Paul
Simon (estableció allí su residencia de 2005 a 2009, periodo en el que
publicó Surprise, disco que abre preguntando “¿Cómo se puede
vivir en el noreste?”), Rufus
Wainwright (su disco de 2012, Out of the Game, incluye una canción
titulada “Montauk”) o Andy Warhol, que en 1972 compró una
propiedad que aparece en la película de 1979 “Cocaine Cowboys”).
Allí estuvieron alojados The Rolling Stones en la gira de 1975-76.
Su único entretenimiento era ir a
pasar un rato al Memory Motel, que
tenía mesa de billar y piano. Le dedicaron una canción en
el disco de 1976 Black and Blue.
En el último episodio de la
serie, el Motel es escenario de una de las escenas más memorables.
Hubiera podido ser un grandioso
final.
Pero Montauk es un lugar crucial
en la trama de “Eternal Sunshine of the
Spotless Mind” (en España “¡Olvídate
de mí!”), una película de 2004 protagonizada por Jim Carrey y Kate Winslet,
que vi, pero he olvidado (no importa lo que diga el tráiler).
Y ya no tengo más que decir sobre
Montauk, New York, USA.
No se puede encontrar en los lugares tradicionales.
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En el vídeo, Wainwright
se escinde en diversas personas que confunden a la bibliotecaria; su amiga Helena Bonham Carter, que sincroniza
sus labios con la canción.
Quizá su búsqueda no debía encontrarse entre sus lecturas sino,
quizá, entre sus (múltiples) lectores.
El
disco se publicó en abril de 2012; el 23 de agosto de ese año, cuatro meses
después, Rufus se casó con Jörn Weisbrodt.
Había
conseguido estar, oficialmente, fuera de
juego.