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sábado, 18 de abril de 2020

Billy Paul — Only the Strong Survive

Billy PaulOnly the Strong Survive
Only the Strong Survive (1977)
Philadelphia, Pennsylvania (USA)

*****

Contaré una historia.
Un joven de Coímbra, de buen corazón pero mal estudiante, de nombre João Paulo Fortes Da Souza Bragança e Magalhaes, conocido por todos como Fortinho, intenta entrar en la plantilla del equipo de fútbol de la Académica (de Coímbra), una vez que consigue reconocer que el fado no es lo suyo. Tres veces lo intenta: la primera lo hace sólo; en la segunda le persiguen los jóvenes de la ciudad; para la tercera habla con Toninho Cerezo, al que le pide la camiseta de la canarinha para que le dé suerte, pero sólo consigue subir del tirón las escaleras que llevan desde el río Mondego a la sede de la Universidad, una de las más antiguas del mundo conocido. Con el subidón siente que nadie le puede parar y le entran ganas de emular al Cristo de Corcovado. Pero, boas noites, nada de futebol.

Traduzco al español la letra de la canción:

Un viejo da voces
Sentado sólo
Roba para sobrevivir
Encuentra que todo está cerrado
Las voces le avisan que van a aparecer
Un punhado de problemas en su vida
Mis escudos [moneda lusa anterior al euro]
Levántalos y fíjate en Pepe
Los Fortes sobreviven
Apenas algunos de los Fortes
Hey, recuerda que eres un Fortes
Te lo puedo asegurar
Y te digo, nunca desistas
No cojas el primer barco que encuentres por ahí
De pesca baja
Los peces que no vayas a comer
Déjalos nadar Tajo abajo
Hay oportunidades a punhados
La afición te espera para darte voces
Más voces que nunca han sucedido
Te darán voces para que te sustituyan
Y decirte que eres un cabrón
Escucha lo que le pasó a Dirceu
Hey! Te daré voces por ser de los Fortes
Voces hasta que no aguantes
Voces tienes por no ser un hombre
Tómate un gatorinho
Sólo sobreviven los Fortes
Los flacos caen a lo largo del camino
Hay voces que aseguran
Que hay que continuar
Tienes que ser duro
Tienes que elegir una posición en el campo
Levántate
Pon manteca en tu cuerpo en movimiento
Como hacen los Fortes
Espera
Apúntate en alguna disciplina
Así mantendrás a la familia unida
Pique largo
La situación es negativa
Después tendrás que comer un bocadillo de boquerones
[Inglés, inglés, inglés]
Los frascos de pelos del chumino
Seguir rasurando, para poder ligar tiene que estar firme
Sin un solo pelo, asegúrate de eso
Las axilas limpias
Un pequenho grano en el pompis
Entonces la vamos a atravesar. ¡Ponte así!
No te preocupes. No te va a doler
Apenas un remedio que te lo dejará como una boa
Irás así
Con las acreditaciones en la boca
Para mantenerla fuerte, como una musa
Tienes que permanecer en la postura del perro
Sobrevive
Nosotros decimos, nosotros podemos
Dividiremos nuestra esperma entre todos
Pon la música más fuerte
Prepárate para que el tío Billy te curta
Saldrás en Sucesos, vas de frente
Te lo aseguro
En la página de Sucesos, lo habrás alcanzado
Los Fortes sobreviven



Elvis PresleyOnly the Strong Survive
From Elvis In Memphis (1969)
Tupelo, Mississippi (USA)

*****

Antes que él, un tipo vestido de cuero negro, que en ocasiones lleva capa y se tapa la cara (no es Batman, porque usa gafas en lugar de máscara), ya la había cantado.

Haré una traducción apresurada:

Me alumbra mi primer amor, de alguna forma o de otra, no puedo estar encerrado. Y la minha tinha conselhos que debo ir colocado, sin palabras. Y ando por eso que quiero abrir eso: “rapaz, un viejo que se llama Milio dice que está fora y chove por una mulher que amaba y le dejó tóo embobao”. Se la va a picar, pero le dará problemas toda su vida. Hazme caso: los osos de levante y sus jilgueros pericos son fuertes y sobreviven. Eso que ha dicho ese, que sí. Todo va caminho cuesta abaixo, por culpa de un garrote. Nada, Déjala. Me hace sentir como un babayo. Hay más garrotes para que el cura pueda ser un buen hombre. ¡Ah! Y nunca se encontrarán, desiste ahora que tu vida es completa.
Los fuertes sobreviven.



Jerry ButlerOnly the Strong Survive
The Ice Man Cometh (1968)
Sunflower, Mississippi (USA)

*****

La primera versión de esta canción compuesta por Kenny Gamble & Leon Huff se incluyó en el disco que dio mote a un veterano de la escena soul, antiguo miembro de The Impressions (y voz solista en su primer éxito, “For Your Precious Love”): el “hombre de hielo”.




Sólo los fuertes sobreviven

lunes, 15 de junio de 2015

Planear

Nos gusta planear.
Dejarnos llevar por ideas que, sin saber cómo, surgen, nos mecen, nos arropan, nos envuelven, nos mueven y nos confortan.
Nos confortan, porque nos mueven.
Porque nuestros planes siempre implican movimiento.
Nos movemos buscando acción, tratando de alterar una rutina que se nos hace sofocante.

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Nos gusta planear.
Soñamos que cambiamos, que hacemos las cosas de otra forma.
Que escapamos de un destino uniforme y monótono.

"Existe una cierta uniformidad monótona en los destinos del hombre. Nuestras existencias se desarrollan según leyes antiguas e inmutables, atendiendo a una cadencia propia, uniforme y antigua. Los sueños no se hacen nunca realidad, y en cuanto los vemos rotos, comprendemos de repente que las mayores alegrías de nuestra vida están fuera de la realidad. En cuanto vemos rotos nuestros sueños, nos consume la nostalgia por el tiempo en que bullían dentro de nosotros. Nuestra suerte transcurre en ese alternarse de esperanzas y nostalgias".

Natalia Ginzburg 

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Nos gusta planear.
En ocasiones, con calma y determinación, realizamos un trazo preciso que fija nuestros sueños o ideas.
Más a menudo, improvisamos un fugaz bosquejo, sin demasiado orden y ningún concierto, que nos lleva errabundos.


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Nos gusta planear.
Dibujamos un nuevo plan que conforme nuestra nueva estrategia, recién descubierta.
O nos embarcamos en un ingenio que nos haga sobrevolar nuestro hastío y nos lleve, planeando, lejos de todos, lejos de todo, cerca de ti y de mí.

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Nos gusta planear.
Pero nos cuesta encontrar el momento para poner nuestros planes en marcha.
Quizá sólo haga falta, como Batman, coger la capa, vestirse con ella y ponerse a volar.

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“Nunca llegarás a un lugar en el que tú no estés. Sería un sinsentido”.

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Referencias:
El fragmento de Natalia Ginzburg se encuentra en el ensayo —‘Infierno en los Abruzos’
Abre el libro “Las pequeñas virtudes” (Acantilado, 2002)

Geat Cape. Wear Cape. Fly es el nombre de escena empleado por Sam Duckworth
“Find the time” fue su single de más éxito, extraído de su segundo trabajo, “Searching for the hows and whys”, 2007

jueves, 19 de abril de 2012

Repoker

Pensé que estábamos jugando al tute, ese juego tan español, tan de hombres, tan tradicional, tan tabernario. Ese entretenimiento viejuno, casi de asilo, que se realiza en parejas, en el que se arrastra para quitar los triunfos y evitar que el rey y el caballo canten, que a la baza final se le suman diez de últimas y que se alcanza la victoria final si juntas en tu mano a los cuatro reyes.

"Cuatro Reyes"

Porque, en el tute, sólo hay cuatro reyes:



Espadas: Mundo cafre

Bastos: El regreso


Pero en este mundo globalizado, todo cambia, aunque terminen volviendo los de siempre. Y, claro, en está sociedad 2.0, el juego que mola es el poker.

Un juego en el que se utiliza la baraja francesa, se va de farol y la máxima jugada es la escalera real, a pesar de que, en determinadas variantes, se puede superar con un repoker. Eso se debe a la intervención del joker. En las películas y series americanas era el antagonista de Batman (interpretado, entre otros, por Jack Nicholson). Su traducción literal sería el bromista. En España, mucho antes de eso, ya le habíamos puesto nombre: el comodín, aunque visto lo visto deberíamos pensar en actualizarlo (propongo el comodón).

Pero jugábamos al poker y tengo que incluir la jugada final construida por las once palabras escuchadas ayer:

“Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir”.


Ya sé que la idea de que “todos somos iguales” es una ficción construida para nuestro engaño. Lo asumo, pese que no me gusta sentirme, además de cornudo, apaleado.

Me imagino en una tesitura similar (ya sé que podría parecer excesivo, pero tengo una imaginación paquidérmica) y, si hubiera traicionado la confianza de alguien a quien respeto, no me quedaría en una generalización imprecisa. Me sentiría en la obligación de explicar qué siento, en qué me he equivocado y qué no volverá a ocurrir.

Releo el artículo El (des)encuentro, de fecha 1 de abril, y noto matices que, leídos ahora, lo convierten en premonitorio. En particular me quedo con la siguiente afirmación: “el arrepentimiento, ennoblece; la terquedad, nubla el entendimiento”. Y, sin ánimo de ser rencoroso, afirmo:

1 – el rey ya es el máximo representante de la nobleza; por mucho que se arrepienta, no se ennoblecerá más.

2 – empeñarse tercamente en doblarse como lacayos nubla el entendimiento de la mayoría de analistas; escuchar cómo exageran el gesto para dotarle de un contenido de humildad, es absolutamente irreal y ha estado a punto de provocarme vómitos. ¡Qué vara de medir tan flexible y tan comprensiva con los actos de según quién! ¡Qué predisposición tan cortesana para empeñarse en no reconocer que va, sin tenerlas, permanentemente en pelotas! ¡Qué menos que afronte con gallardía las consecuencias de sus actos, y no poniendo pucheros que, se mire como se mire, solo dan lástima!

3 – ser rey, por la gracia di vino, exige firmeza y entereza. Y frases, para citar, que trasciendan lo que pueda decir hasta el más pequeño de mis hijos.

4 – está (no sé si se le espera), porque se le mantiene.

5 – construir un edificio de responsabilidad sobre las once palabras dichas, es una prolongación del pelotazo inmobiliario, caso “el güevazos nobiliario”.


Y paso página sobre este tema. Quiso mi mala suerte que mi convalecencia febril (y mi exposición a la radiación televisiva) coincidiera funestamente con este pedazo de vida real que me repugna.

Así que cierro ahora el asunto.


Salvo que, otro traspiés, me vuelva a agitar. Dejaríamos el poker, para pasar a otro juego, tan castizo como el mus—dejando la baraja francesa y volviendo a la española—. Un juego peligroso, pero que reúne tres características que lo hacen verdaderamente interesante:

1 – como todo buen jugador sabe (yo no lo soy, pero lo he oído), gana, no el más atrevido, sino el que mejor cuenta.

2 – los treses se cuentan como reyes y, a todos, se les conoce por cerdos.

3 – se puede terminar anticipadamente con un órdago.


Atención, SM, que estoy barajando.

Esa incierta edad [el libro]

A veces tengo la sensación de que llevo toda la vida escribiendo este libro. Por fin está terminado. Edita Libros Indie . Con ilustracio...