sábado, 11 de junio de 2011

La práctica deportiva

Mis hijos practican deporte. Lo hacen porque les gusta, pero también les hemos animado. Ahora que ya le han encontrado el gusto, lo hacen por su propio interés, aunque al principio, sutilmente, tuvimos que empujarles. Queríamos que hicieran deporte como parte integral de su plan de desarrollo personal. No era tan sólo que quisiéramos que les gustara echar un partido de fútbol con sus amigos de vez en cuando. El propósito es que se apuntaran a un club y se federaran para entrenar y competir.

Éstas son las ventajas de la práctica deportiva:

  1. “Mens sana in corpore sano”. Cuidar el cuerpo con el que van a tener que pasar toda su vida. Adquirir hábitos saludables. Mejora el tono muscular, la coordinación psicomotriz.

  1. Contribuye a formar niños activos, reales, sociales. Personas que quieren tener experiencias de verdad, vivencias compartidas y que escapan de la pasividad y el sedentarismo.

  1. Formar personas completas, que no tengan un único ámbito de interés. Los niños deben salir del círculo académico para incluir, al menos, alguna otra actividad que favorezca su crecimiento individual y personalizado.

  1. Favorece la integración en grupos. Los niños descubren la importancia de la socialización y la pertenencia.

  1. Permite el descubrimiento y el perfeccionamiento del trabajo en equipo. Trabajar juntos, aprovechando las virtudes de cada uno y ayudándose para superar las dificultades y alcanzar los objetivos comunes.

  1. Asumir responsabilidades desde pequeños. Comprender el significado del compromiso. Asimilar que la búsqueda de la excelencia viene determinada por la exigencia (de los demás y de uno mismo).

  1. Aprender a ganar y a perder. Buscar el triunfo y aceptar la derrota. Afrontar con entusiasmo las circunstancias que no dependen de uno mismo. Reconocer que la vida no siempre es justa.

  1. Entender que las metas, los objetivos son permanentemente renovables y crecientes en dificultad.

  1. En los deportes colectivos, asimilar que en la base del trabajo se encuentra la colaboración.

  1. Desarrollar un espíritu de (auto)superación. El verdadero reto de un deportista es mejorar en su desempeño, no conquistar la victoria. Los contrincantes son adversarios, no rivales. La verdadera superación se produce en el entrenamiento, en el reto que uno mismo se marca y que cuesta mucho superar.

  1. Desarrollar lazos, establecer vínculos con los compañeros y los adversarios. Mezclarse con personas que, en principio, comparten los mismos hábitos saludables y con los que están unidos por una pasión común.

  1. Ocupar el tiempo de ocio en una actividad estimulante, satisfactoria, real, social, saludable y sacrificada.

  1. Adquirir hábitos y virtudes, principios y habilidades que acompañarán toda su vida a los deportistas.

  1. Comprender los esfuerzos y sacrificios propios y ajenos.

  1. Establecer horarios. Combatir la pereza y la desgana. Evitar el desarrollo de la desidia y la flojera.

  1. Viajar.

  1. Protagonizar experiencias que no podrían ni imaginar al margen del deporte.

Al hacer partícipes a nuestros hijos de las virtudes indisociablemente asociadas a una nueva forma de entender la práctica deportiva —y el mundo— contribuiremos, por su mediación, en la construcción de otra sociedad, formada por personas que:

ü      Buscan la autosuperación personal

ü      Prefieren la colaboración a la competición

ü      Quieren alcanzar la excelencia por medio de la exigencia

ü      Entienden las virtudes del esfuerzo

ü      Asumen su responsabilidad social y colectiva.

Una sociedad construida sobre estos valores es una sociedad más interesante, más digna y más provechosa. Nuestra responsabilidad como padres está en ayudar a conseguirlo.

Gracias al deporte lo tenemos más fácil.

3 comentarios:

  1. Buenas tardes,

    ya he leido el texto y la verdad que esta genial. Tambien he decirte...como deportista practicante y monitor de niños...que es otra manera de educar a los niños, ya que los sacas de su circulo y reciben una educacion a parte que pocos recibiran a lo largo de años. Si los padres los dejan en el deporte es porque tambien ellos creen que es bueno para los niños, pues las relaciones y sobre todo los vinculos que se forjan en el deporte...es algo que no se forja en ningun lado.

    Un saludo y enhorabuena por el blog.

    ResponderEliminar
  2. Si se hicieran unos cuantos millones de copias de este texto y se les obligara a unos cuantos padres (o casi todos) a leerselo (y quizá aprendérselo de memoria), cuanto bien se haría a este mundo ...

    Me gusta, Me gusta, Me gusta, Me gusta, Me gusta, Me gusta, Me gusta, Me gusta, Me gusta, Me gusta, Me gusta, Me gusta, Me gusta,

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias a ambos. Compartir experiencias con vosotros es lo que me ha dejao toCAO. En cualquier caso, es también en parte vuestro: aprendí cosas de mis hijos y de mi mismo haciéndolas con vosotros. Mis hijos no serían como son sin vuestra aportación.

    Si rompen un cristal, ¿iremos a tercias?

    Gran suerte de haberos conocido. Un placer grande. Un abrazo

    Alberto Secades

    ResponderEliminar

Tu comentario será bien recibido. Gracias