Una
ciudad en declive frente a otra en auge. City
WARS® pondrá a prueba la solvencia musical de ambas.
Detroit
tuvo un crecimiento increíble en el siglo XX como sede de los principales
fabricantes de coches (Ford y otros) llegando a ser conocida como MotorTown.
Denver,
surgida como consecuencia de la fiebre del oro y, cargando con su pasado
minero, supo concienciarse sobre el impacto de las acciones humanas en el
entorno (está al lado de las Montañas Rocosas) y entendió cómo influiría la
celebración de unos Juegos Olímpicos.
Dos
ciudades muy diferentes se enfrentan hoy en City WARS®.
Por
una parte, Detroit, la capital del Motor, ejemplo del desarrollo industrial del
MidWest desde el establecimiento de la fábrica de Ford y otros constructores de
vehículos, pero que está sufriendo una crisis por la deslocalización de las plantas
fabriles.
Del
otro lado, Miami, la puerta de las Américas, destino residencial y turístico.
Una de las ciudades con mayor crecimiento con al atractivo añadido de sus
playas, sus cruceros y sus entidades financieras. Es el destino ideal de
jubilados e hispanoamericanos.
La
hermana pequeña de L.J. Reynolds
(solista en The Dramatics) escribió
una pequeña nota a pie de página en la historia del soul que, en todo caso, merece ser contada.
Nació
en Saginaw (como Stevie Wonder) y, publicó
esta canción que ella misma había escrito, producida por James Brown para el sello People.
También
grabaría un par de LPs para Casablanca
y tendría cierto éxito en los albores de la música disco a mediados de los ‘70s.
Su
dramático último acto fue matar a sus hijos antes de suicidarse, en 1980, en un
asunto relacionado con su adicción a las drogas.
*****
No
dejo de preguntarme por qué vivimos odiándonos
Pisando
nuestro verdadero orgullo sin previo aviso
Para
luego darnos la vuelta y alejarnos
Cuando
la gente podría hacer del mundo un lugar mejor para vivir
Debes
darte el derecho a esperar un día mejor
En
lugar de preocuparte por las cosas que la gente hace y dice
Deberías
tratar de entender la vida de un modo diferente
Entonces
el mundo sería un lugar mejor
¡Qué difícil
resulta poner en práctica las mejores intenciones!
No
sé. Quizá podría decir que nada podría sorprender a los que seguimos a JRW
desde su debut en 2019, pero es evidente que no sonará a cierto cuando su 4º
LP, del año pasado, surgió como una idea loca tal que “¿cómo sonaría Whitney Houston
versionada por los Blues Brothers?
Y
dado que ni Belushi, ni Aykroyd estaban disponibles, JRW hizo
de todas (y, ya puestos, de Dolores O’Riordan,
Cher, Janis Joplin, Joni Mitchell,
Q Lazzarus, Sinéad O’Connor, Dolly
Parton, Beyoncé, Regina Spektor, y de Lizzo).
Tras
los traspiés de un buscavidas juvenil (incluyendo dos ingresos en el
correccional de menores y su paso, sin demasiado éxito, por el boxeo), estuvo
en The Dominoes (el grupo liderado
por Billy Ward) hasta debutar en
1957 como solista. Lo hizo con material escrito por su colega de guantes, Berry Gordy, que, tras separarse de
Wilson, fundo el sello Motown.
Wilson
era un maestro del espectáculo y figura destacada en la transición del R&B al soul, lo que hace más que justificado el apodo por el que se le
conoció: “Mr. Excitement”.
Su
carrera estaba en declive cuando grabó este tema que le llevaría otra vez a
disfrutar de los favores del gran público.
En
septiembre de 1975 estaba cantando uno de sus grandes éxitos, “Lonely Teardrops”, cuando sufrió un
infarto masivo y se desplomó en el escenario. Los espectadores se pusieron a
rugir, entusiasmados, pensando que era una rutina preparada. El presentador de
la gala, Dick Clark, comprendió que
algo raro pasaba, se acercó a Wilson y, tras devolverle la respiración, se
avisó a una ambulancia y se le trasladó al hospital más cercano. Entró en coma
y estuvo hospitalizado hasta su muerte en enero de 1984. Elvis Presley corrió con gran parte de la minuta, porque ambos se
tenían mutua admiración y respeto.
*****
Tu
amor me llevó más alto
De
lo que había llegado nunca
Así
que sigue así
Apaga
mi deseo
Y
estaré a tu lado para siempre
Cuando
en “Ghostbusters II”, los Cazafantasmas
(Bill Murray, Dan Aykroyd y el resto del elenco) debían poner en marcha a la
estatua de la Libertad empleando una baba cargada de emociones positivas, el
verdadero motor fue poner
a todo volumen a Jackie Wilson cantando en el walkman. Ni Iker Jiménez
podría plantear la más mínima objeción a esta solución nada improvisada.
Tengo
bastante claro que el personaje de Baldwin se inspira en Jackie Wilson, cantante de enorme éxito en el cambio de década,
cuyo manager era Berry Gordy y que, con la pasta
que amasó con Mr. Excitement, pudo
poner en marcha y lanzar al mundo su escudería triunfal: Motown y subsidiarios.
*****
Pero
ésa es, sin ningún género de duda, otra historia.
Me
hace llegar un amigo una canción que, según me cuenta, le ha enviado su hija
Claudia, todavía adolescente, y colige que, quizá, es posible, aún haya
esperanzas para la Humanidad, presuponiendo que el gusto musical es un
indicador fiable para medir nuestras posibilidades de supervivencia, algo que
sabe que comparto.
Es
una de esas canciones que me suenan y que sirven para despertar mi interés en
seguir el hilo, como una moderna Ariadna.
Lo
primero que me llama la atención de Carlton es que es el tío más rápido en
vestirse. Empieza a bailar abrochándose la camisa y, en un plis, ya se ha puesto la chaqueta del smoking (lila) y la tarabica
(negra, tamaño king size, acorde a la
moda del momento). Eso no lo hace cualquiera.
Suena
a Stevie Wonder (que había arrasado
el año precedente con Hotter Than July y baila como Michael Jackson (post-Off the Wall, pre-Thriller).
Y,
visto con la mentalidad ochentera, ha
dispuesto a cuatro jamelgas —que ni
bailan bien, ni son unos pibones,
pero que, elegidas por su signo (astronómico) dejan pasar la oportunidad de
llenar el escenario con otras ocho más que completen la docena—.
Son
Piscis, Géminis (sólo una), Virgo (¡Ja!) y Aries.
¿Estará
en el backstage la señorita Escorpio?
¡Acuario
está en la piscina!
Asumo
que han comprendido que en este contexto no cabe Leo.
El
día de la grabación era jueves y ese día Libra libra.
Y,
no sé, Tauro, Sagitario, Capricornio y Cáncer puede que no estuvieran
sindicadas, ¡a saber!
*****
La
intención de la canción es explícita; la vista de la carátula del disco, donde
Carlton posa en actitud machoman, no
deja lugar a dudas.
Ya
sabemos en qué consiste el Mama Jama.
*****
Yeah,
ooh, oooh
[Sí, oh, ooh]
Look
at her
[Mírala]
She’s
a bad mama jama
[Es una chica mala]
Just
as fine as she can be, hey
[Tanto como puede, eh]
Her
body measurements are perfect in every dimension
[Las medidas de su cuerpo son perfectas desde
cualquier punto de vista]
She’s
got a figure
[Tiene un tipazo]
That’s
sure enough getting attention
[Lo tiene todo para llamar la atención]
She’s
poetry in motion
[Es poesía en movimiento]
A
beautiful sight to see
[Una alegría para los ojos]
I
get so excited viewing her anatomy
[Me excito al ver su cuerpo]
She’s
built, oh, she’s stacked
[Está bien hecha, oh, todo está en su
sitio]
Gota
all the curves that men like
[Tiene todas las curvas que les gustan a
los hombres]
Catorce
años antes, Robert Knight, nacido Robert Henry Peebles, obtuvo mucho éxito con
una canción escrita por los dueños del sello Rising Sons, Buzz Carson y
Mac Gayden, en su intento de sonar a
la Motown, como una imitación de Four Tops o The Temptations, que en esa época eran la punta de lanza del soul vocal.
*****
Los
corazones se extravían, dejando dolor al irse
Me
fui, justo cuando tú me necesitabas tanto
Lleno
de arrepentimiento vuelvo rogándote
Perdona,
olvida, ¿dónde está el amor que una vez conocimos?
Steve Ellis, Maurice Bacon, Rex Brayley, Auguste Eadon, Morgan Fisher, Lynton Guest & Mick
Jackson
*****
En
el Reino Unido tuvo más éxito el combo psicodélico liderado por Steve Ellis,
siguiendo la costumbre inglesa de apropiarse de materiales procedentes de
ultramar, como ya habían hecho Beatles
y Stones (compañeros suyos los segundos en Decca; Jagger y Richards
compusieron su primer single, “She Smiled Sweetly”); una senda que muchos
otros habían explorado antes (no sólo en lo musical) y a los que la Corona les
otorgaría sus más altas distinciones.
Love
Affair llegarían al #1 de las listas británicas con esta canción en la que
cuentan con la implacable línea de bajo de Mick Jackson.
El
verano del amor dejó huellas y cambió
actitudes.
Y,
en una vuelta de tuerca inesperada, en 1974, siete años después de que Robert
Knight cantara por primera vez esta canción y siete antes de que Carlton, acompañado
por una tercera parte del zodiaco, embutidas en coloridos bañadores, se atreviera
a decir, mientras se vestía y se desvestía y no dejaba de bailar, que su chica
era una “mala mama jama”, tras haber
pedido “amor eterno”, no sabemos si a
la misma mama, o a otra jama diferente, lo que demuestra lo
volátil de modas y costumbres y hace que la declaración de mi amigo, el padre
de una adolescente, Claudia, que es bastión de nuestra renacida esperanza, tenga
bastante más sentido del que atesora quien escribe esto y que sea poderosa como
el acero.
*****
Todo
esto —bueno, no exactamente todo— fue
lo que bullía en mi cabeza cuando escuché la canción y leí que su cantante era
Carl Carlton.
Y
digo que no era todo, porque mucho
ha salido de una búsqueda guiada por mi curiosidad y, esto es seguro,
habrá esperanza para la Humanidad si nuestros adolescentes siguen siendo
curiosos y esa necesidad es algo que, como padres, deberemos alentar y
alimentar.
Una
colaboración inusual (un par de blancos de Detroit y Estocolmo), pero sumamente
efectiva: su devoción por los grupos soul
de los ‘60s se traduce en canciones tan torrenciales como la que adjunto.
Hicieron
un segundo LP, pero las múltiples ocupaciones de ambos, y la distancia,
abocaron a un predecible final.
El
7º disco de LWK es un paso más en la obra de un artista sólido, contrastado, convincente
en las distancias cortas, y placentero para escuchas reposadas.
Apoyado
por su lugarteniente Roberto Luti (extraordinario
guitarrista italiano), se deja también acompañar en esta canción por The Sensational Barnes Brothers, un
conjunto vocal que aporta una gota góspel en los coros que entronca de forma armónica
con su estilo.
*****
Lento
domingo de junio
Te
estaré observando
Cuando
la luz cae alrededor de la habitación
Las
palomas cantan tu melodía
Las
campanas suenan al mediodía
Entonces,
algún día, pronto
Te
estaré observando
Cuando
las olas reflejen la luna
Lento
domingo de junio
¿Y si
convenimos que, quizá, todos los domingos son un poco más lentos?
Clayton Knight [aka
BeachesBeaches] & Harrison Mills
[aka Catacombkid]
*****
Este
dúo de música electrónica, formado en 2012, entregó el año pasado su 4º LP, a los
que hay que sumar numerosos Mixes y ReMixes.
En
su trabajo más reciente hacen un homenaje que trasciende el sampler, porque la aportación de Bettye LaVette, una veterana del soul, con una de sus canciones
emblemáticas, se transforma en una reinterpretación épica, en la que echan una
mano, también, Eva Walker al bajoy
Garrett Hopper a la batería.
El
poso de la madurez le ha sentado estupendamente a LaVette que, con 77 años cumplidos
el 29 de enero, muestra una energía imperiosa, de la que quizá estaba ausente
cuando empezaba a dar sus primeros pasos.
*****
Trátame
con calma aunque tu amor por mí se haya ido
Trátame
con calma ya que sientes que quedarte está mal
Sé
que todo ha terminado, pero dedícame un último adiós
Cuando
pases a mi lado, saluda de vez en cuando
Cuando
me veas, ¿te duele tanto sonreír?
Prometimos
que seguiríamos siendo amigos hasta el final
Te
lo ruego, cariño, trátame con calma
Cosas que descubro en La Zona
Cómoda, de Ángel González