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lunes, 8 de agosto de 2016

Eddie Vedder — Society

Eddie VedderSociety
Into the Wild (2007)

Creo que necesito encontrar un lugar mayor.
Cuando tienes más de lo que crees.
Necesitas más espacio.

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La canción se incluye en la película “Into the Wild”, dirigida en 2007 por Sean Penn, protagonizada por Emile Hirsch, para la que Eddie Vedder compuso su banda sonora.



La película está basada en el libro homónimo de Jon Krakauer, que narra la vida de Chris McCandless, un joven que decide alejarse de la sociedad e iniciar una búsqueda de sus límites personales, tratando de encontrarlos en la naturaleza salvaje. Su aventura le lleva a Alaska.

Denuncia cómo nos aferramos: a nuestras posesiones, a nuestros miedos, a nuestro pasado, a nuestras relaciones personales, a nuestras ideas.

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En su viaje, alimentado por los libros que lee (Tolstoi, Jack London, Henry D. Thoreau, Boris Pasternak), por las experiencias que vive y por las personas que conoce, alcanza el convencimiento de que la felicidad está más cerca de lo que parece:

“He vivido muchas cosas y creo que ahora sé lo que se necesita para ser feliz.
Una vida tranquila y alejada en el campo, con la posibilidad de ser útil
para otras personas con las que resulte fácil hacer el bien
y que no estén acostumbradas a que las ayuden.
Quizás algún trabajo que tenga algún provecho.
Y luego, descansar, la naturaleza, libros, música, el amor al prójimo...
Ésa es mi idea de felicidad.
Y para culminar todo lo anterior, que usted fuera mía.
Y que tuviéramos hijos, tal vez.
¿Qué más puede desear el corazón de un hombre?”.

Leon Tolstoi (En “Felicidad conyugal”)

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Que, para alcanzarla, debemos renunciar: a nuestras posesiones, a nuestros miedos, a nuestro pasado, a nuestras relaciones personales, a nuestras ideas.
Quizá no a todo; seguro que a una buena parte.

Porque aferrarse a lo que sea, en especial a una idea, es incompatible con el cambio.
Y vivir es un viaje. Y viajar es cambiar.

Y, como descubre finalmente Alex Supertramp, “la felicidad sólo es real cuando se comparte”.

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Una película que volveré a ver.
Quiero creer.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Motivos personales

Somos meteóricos adaptando nuestro nivel de exigencias, siempre que lo que se esté valorando es el comportamiento ajeno; para lo propio, seguimos siendo comedidos.

Llevamos tanto tiempo reclamando que se asuma la responsabilidad (y entendemos con ello abandonar un puesto) que, cuando dimitir se ha convertido en un verbo de uso corriente, empezamos a plantear condiciones para aceptarla o cuestionar cómo se argumenta una renuncia.

Aceptamos que la singularidad de determinados próceres requiera una denominación específica (Benedicto XVI se retiró y asumió la condición de emérito; JC I abdicó para conservar vitaliciamente el tratamiento de Rey).

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Ayer, 18 de diciembre de 2014, la Fiscalía general del Estado, por mediación de su Gabinete de Prensa, emitió una escueta Nota de Prensa:

“El Fiscal General del Estado, Eduardo Torres-Dulce, ha presentado su renuncia al cargo por motivos personales. Ha comunicado su decisión al ministro de Justicia.

Torres-Dulce regresará a su plaza en la Fiscalía ante el Tribunal Constitucional”.


"Me voy. No pregunten más"

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Era fácil entrar a valorar los motivos que se encontraban detrás de esta decisión.
No es lo que yo voy a hacer: carezco de elementos de juicio para iniciar esa aventura.

Pero he leído (y escuchado) un montón de análisis sesudos, de un signo y del contrario, entrando al fondo del asunto y explicándolo con metáforas tan suculentas e imaginativas como la esgrimida por Manuel Jabois, en El Mundo:

“Debió de recordar que en el plato de huevos con bacon la gallina colabora, pero quien se implica es el cerdo”.

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Motivos personales, una forma de irse sin echar más leña al fuego.

Motivos personales, una decisión cauta, incomprensible en una escena pública caracterizada por el ruido, la descalificación y, muy notablemente, la celeridad para expresar juicios.

Motivos personales, inexplicables para los que reclaman que se vaya dando un portazo (y aireando trapos sucios) y a continuación quejarse de que, en los debates, los contertulios sean tan maleducados como para interrumpirse y gritarse.

Motivos personales, los que olvidan que la película (“No es nada personal, sólo negocios”) sintetizaba la novela de Mario Puzo y la cita, al acortarse, vio que su sentido se trastocaba ligeramente:

    Mira, Tom, no te equivoques. Todo es personal, incluso el más simple y menos importante de los negocios. En la vida de un hombre todo es personal. Hasta eso que llaman negocios es personal. ¿Sabes quién me enseñó eso? El Don. Mi padre. El Padrino. Si alguien perjudica a un amigo suyo, el Don lo toma como ofensa personal. Mi alistamiento en la Marina lo tomó como una cuestión personal. Es ahí donde reside su grandeza. El Gran Don. Para él todo es personal. Lo mismo que hace Dios. Sabe cuanto sucede, es dueño de las circunstancias. ¿No es así? ¿Y tú? ¿Sabes algo? A las personas que consideran los accidentes como insultos personales, no les ocurren accidentes. Me he dado cuenta tarde, pero al final lo he comprendido. Por eso, el puñetazo en la mandíbula es un asunto personal, tanto como los disparos que Sollozzo efectuó contra mi padre.

Motivos personales; quienes le alaban por su “autonomía e independencia de criterio”, le censuran por escudarse en ellos.

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Que Torres-Dulce haya visto la película, o que entienda las razones de Michael Corleone, no implica que se le deba hurtar la oportunidad para reservarse la posibilidad de tener que exponerlas.

Lo que viene a significar que, tras dejar un cargo, bien sea por voluntad propia (renunciando) o ajena (siendo destituido), se pueden optar por dos actitudes diferentes:

a — Tirar de la manta (como bravata, de boquilla, con ánimo pendenciero o suponiendo una amenaza soterrada; pueden darse juntas o por separado).

b — Mantener una actitud discreta, reservada, silenciosa. Una convicción de que, habiendo aguantado estando dentro, no compensa un desahogo lento.

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Yo, al margen de otras consideraciones, sé apreciar una postura elegante.

Esa incierta edad [el libro]

A veces tengo la sensación de que llevo toda la vida escribiendo este libro. Por fin está terminado. Edita Libros Indie . Con ilustracio...