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sábado, 15 de julio de 2023

Creedence Clearwater Revival — Have You Ever Seen The Rain?


Creedence Clearwater Revival
Have You Ever Seen The Rain?

Pendulum (1970)

El Cerrito, California (USA)

John Fogerty, Tom Fogerty, Stu Cook, Doug Clifford

*****

El 6º LP de CCR se planteó en un momento de crisis: estaban en el apogeo de su carrera y habían alcanzado más fama y reconocimiento del que nunca hubieran podido imaginar, pero Tom estaba a punto de iniciar una carrera en solitario porque las diferencias con su hermano eran insalvables.

Y el cambio de década les hacía ver que los problemas que ellos denunciaban desde el principio seguían sin ser resueltos, pero parecía que ya a nadie le importaba.

*****

En conmemoración del 50º aniversario de la fundación de la banda se presentó el vídeo que adjunto, protagonizado por Sasha Frolova, Jack Quaid y Erin Moriarty.

*****

Alguien me dijo hace mucho tiempo

Hay una calma antes de la tormenta

Lo sé, ha estado presente durante un tiempo

Cuando termina, dicen que lloverá en un día soleado

 

Y quiero saber, ¿alguna vez has visto la lluvia

Cayendo en un día soleado?

Es difícil conciliar felicidad y fama

domingo, 16 de octubre de 2016

The Devlins — Turn You Around

The DevlinsTurn You Around
Drift (1993)

Cada vez que te miro.
Pienso en todo lo que podríamos hacer.
En toda la felicidad que alcanzaríamos.

Todo lo que quieras hacer.
Cualquier cosa.
Cada vez que me necesites.
Te devolveré la llamada.
Estaré alrededor tuyo.

Con coches de lujo y limusinas.



Colin DevlinThe Heart Won’t Be Denied
Democracy of One (2009)

Recuerdo lo mucho que escuché esta canción de The Devlins, del primero de sus cuatro discos, hasta que Colin Devlin iniciará su carrera en solitario en 2009.

Ya no debía consultar a sus compañeros para tomar decisiones.

Aunque debe seguir esperando



Y siempre me sorprende recordar que el cuarteto es irlandés, formado en Dublín, pese a que Colin y su hermano Peter Devlin sean británicos, de Newry, en Irlanda del Norte.
No pueden sonar más americanos.

La versión crepuscular filmada por John Moore enfatiza esa sensación.

lunes, 15 de agosto de 2016

Loquillo y Trogloditas — Quiero un Camión

Loquillo y TrogloditasQuiero un Camión
El Ritmo del Garaje (1983)

Yo para ser feliz...

Olvido Alaska Gara:

Llevar el pecho tatuado.
Y camiseta, mascar tabaco.

José María Loquillo Sanz:

Escupir a los urbanos.
A mi chica meter mano.



Las imágenes están sacadas de una película que pretendía reflejar la movida, en la que se mezclaban actuaciones de grupos de la época, con la delirante ficción de un conjunto de pijos de chichinabo, en sus atropelladas peripecias (una versión motorizada de Verano azul).

Su título lo dice todo, “¡¡¡A tope!!!” (1984).

Perpetrada por Tito Fernández, un sujeto que ya había entregado “Margarita se llama mi amor”, “Sor Ye-yé”, “No desearás al vecino del quinto” o “Cateto a babor”. Las tres películas anteriores a este engendro daban muestras de su deriva: “La insólita y gloriosa hazaña del cipote de Archidona”, “Gay club” y “Las aventuras de Enrique y Ana.

La llegada de la TV privada le supuso un respiro y se ¿reivindicaría? con un humor rancio y cateto en “Los ladrones van a la oficina”. Se convertiría en mainstream gracias a “Cuéntame cómo pasó”.

*****

Los años pasan y dan (o quitan) razones: Tito fue homenajeado en vida, porque alcanzó éxito; muchos se mostraron serviles y reconocieron al gran cineasta que siempre había sido.

Su historia ya se ha escrito; yo no emborronaré ni un renglón.

*****

Pero, ¿y los vocalistas?
¿Qué hacen más de treinta años después?
¿Se cumplieron sus deseos de felicidad?

*****

Es seguro que lleva el pecho tatuado.
Lleva camiseta. Masca tabaco. A su chico, Mario, le mete mano.




*****

Él siempre fue rebelde, contracorriente, inadaptado.
Enemigo de las falsas pleitesías.
Amigo de llamar a las cosas por su nombre.
Capaz de tratar de tú a tú a cualquiera.

Salvo que le enseñen la pajarita, con inocencia.



O le dejen claro que no es verdad que se acuerde.



Un bluff: tendrá que escupirse en la palma de la mano (para hacerse un decepcionante homenaje).

sábado, 13 de agosto de 2016

NONONO — Pumpin Blood

NONONOPumpin Blood
We Are Only What We Feel (2014)

Es una sensación tan mágica.
Como si nadie tuviera el control.
Tú eres el catalizador de tu propia felicidad.
Lo sabes.

Porque es tu corazón, está vivo.
Está bombeando sangre.
Y el mundo entero está silbando.



De Estocolmo, Suecia. Tres jovencitos: Stina Wäppling, Tobias Jimson y Michel Flygare. Un éxito descomunal.

La oportunidad de sentirse joven y pensarse eterno.

lunes, 8 de agosto de 2016

Eddie Vedder — Society

Eddie VedderSociety
Into the Wild (2007)

Creo que necesito encontrar un lugar mayor.
Cuando tienes más de lo que crees.
Necesitas más espacio.

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La canción se incluye en la película “Into the Wild”, dirigida en 2007 por Sean Penn, protagonizada por Emile Hirsch, para la que Eddie Vedder compuso su banda sonora.



La película está basada en el libro homónimo de Jon Krakauer, que narra la vida de Chris McCandless, un joven que decide alejarse de la sociedad e iniciar una búsqueda de sus límites personales, tratando de encontrarlos en la naturaleza salvaje. Su aventura le lleva a Alaska.

Denuncia cómo nos aferramos: a nuestras posesiones, a nuestros miedos, a nuestro pasado, a nuestras relaciones personales, a nuestras ideas.

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En su viaje, alimentado por los libros que lee (Tolstoi, Jack London, Henry D. Thoreau, Boris Pasternak), por las experiencias que vive y por las personas que conoce, alcanza el convencimiento de que la felicidad está más cerca de lo que parece:

“He vivido muchas cosas y creo que ahora sé lo que se necesita para ser feliz.
Una vida tranquila y alejada en el campo, con la posibilidad de ser útil
para otras personas con las que resulte fácil hacer el bien
y que no estén acostumbradas a que las ayuden.
Quizás algún trabajo que tenga algún provecho.
Y luego, descansar, la naturaleza, libros, música, el amor al prójimo...
Ésa es mi idea de felicidad.
Y para culminar todo lo anterior, que usted fuera mía.
Y que tuviéramos hijos, tal vez.
¿Qué más puede desear el corazón de un hombre?”.

Leon Tolstoi (En “Felicidad conyugal”)

*****

Que, para alcanzarla, debemos renunciar: a nuestras posesiones, a nuestros miedos, a nuestro pasado, a nuestras relaciones personales, a nuestras ideas.
Quizá no a todo; seguro que a una buena parte.

Porque aferrarse a lo que sea, en especial a una idea, es incompatible con el cambio.
Y vivir es un viaje. Y viajar es cambiar.

Y, como descubre finalmente Alex Supertramp, “la felicidad sólo es real cuando se comparte”.

*****

Una película que volveré a ver.
Quiero creer.

jueves, 28 de julio de 2016

Bobby McFerrin — Don't Worry Be Happy

Bobby McFerrinDon't Worry Be Happy
Simple Pleasures (1988)

La canción debería incluirse en el CD que acompañaría, en forma de obsequio, a todo libro de autoayuda.

No te preocupes.
Sé feliz.

Y ya no habría necesidad de mucho más.
Sólo indicar que está cantada a cappella.

*****

El vídeo original, un verdadero tesoro, es del todo inolvidable; en especial por el protagonismo concedido a una parte de la anatomía humana que, por lo demás, suele mantenerse oculta.

domingo, 22 de mayo de 2016

Prince Phillip Mitchell — I'm So Happy

Prince Phillip MitchellI'm So Happy
Top of the Line (1979)

Si me dejo envolver por la música, puedo decirlo alto y claro:
“Soy tan feliz”.
Casi, hasta me entran ganas de ponerme a bailar.



Casi.

martes, 7 de abril de 2015

Maridaje

Quizá su definición canónica (entendida así a la que aparece en el Diccionario, no a la que formula una parte de la sociedad) resultara anticuada y, probablemente, utópica.


Porque resulta fácil de entender lo complejo de alcanzar la conformidad, máxime para quienes, libre y voluntariamente, decidieron dar el paso y maridar.

"Haz clic en la esquina superior derecha y verás cómo no aparece nadie"

Así que la opción de cumplir un trámite, rellenar unos papeles, estampar unas firmas y celebrarlo con familiares y amigos fue cediendo paso a la costumbre de establecerse como parejas “de hecho”. De hecho, fueron muchos los que quisieron ver reconocida su unión, formalizada en lo que ya cabía dentro de la segunda acepción.

*****

De forma gradual, al perder el peso que otorgaba la costumbre, por maridaje se empezaron a entender muchas otras cosas. De manera destacada: la afinidad que podían mostrar comidas y bebidas para conformar una combinación armónica.

En otras palabras, maridar pasó a significar combinar.

Muchas mujeres comprobaron la efectiva combinación de vino y chocolate.


Aunque, quizá, hubieran preferido otro tipo de “cata”.
Pero esa es, ciertamente, otra historia.

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Las consecuencias de las variaciones terminológicas son imprevisibles.

En lo local: este domingo, 5 de abril de 2015, La Nueva España entrevista a Patxi Mangado, arquitecto y autor de la ampliación del Museo de Bellas Artes de Oviedo. Quedo emplazado para realizar un pormenorizado análisis del resultado, pero, de momento, me quedo con el titular.


Dos apuntes, a modo de anticipo: la arquitectura, como los chistes, pierden parte de la gracia cuando necesitan ser explicados.

El segundo: para ilustrar la entrevista de Pilar Rubiera, Mangado, en la foto de Nacho Orejas, posa con la Catedral como fondo, no con el nuevo Museo.

Foto: Nacho Orejas

Insisto: Volveré en unos días sobre el asunto.

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En un ámbito universal, los efectos de nuevas formas de entender la familia (grupo de personas emparentadas, que cohabitan, incluyendo descendencia), llegan a la firma más conocida.


Cuatro familias:

1 – Aparentemente, monoparental. La madre puede haberse divorciado, haber enviudado, haber adoptado o haber llegado al convencimiento de su necesidad de cumplir con un deseo de maternidad y buscar métodos alternativos para engendrar a su propia hija. O puede que su aspecto avejentado sea debido a otros motivos. También puede que el padre esté ocupado en otros asuntos o tenga una relevancia secundaria en la educación de la hija.

2 – Sangi es una niña adoptada, de origen asiático. Convive con sus padres, una pareja con apariencia “tradicional”.

3 – Luis, vive con un padre que realiza las tareas domésticas y una madre que realiza un trabajo, fuera de casa, de aire convencional, a la vista del conjunto con el que se presenta en casa.

4 – Álex tiene dos padres varones.

Los cuatro niños transmiten sus preocupaciones, con la naturalidad propia de la edad y la confianza. Sus progenitores, como si todos fueran gallegos, les contestan con una pregunta, en lugar de mostrar un comportamiento que hubiera parecido más razonable, al tratar de tranquilizarlos. Pero hemos de dejarlos; su rol alternativo les faculta para saltarse las convenciones.

La pregunta común es:

“Si pudieras elegir a tu familia, ¿nos elegirías?”

La rotundidad de la respuesta, combinada con la música que suena de fondo y que aumenta su volumen para alcanzar un crescendo, es el anticipo de un apoteósico clímax de abrazos y gozo.

Y un slogan, marca de la casa que ha creado su propio Instituto: “La felicidad siempre es la respuesta”.

(El arte de la combinatoria: el sinsentido de morir de frío haciendo sudokus)

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Ya imagino que no creerán que esto va a quedar así, sin que desvele algunos trucos:

La canción que suena de fondo fue compuesta por Burt Bacharach (música) y Hal David (letras), una pareja responsable de innumerables éxitos, la mayoría de los cuales fueron entregados a Dionne Warwick. En esta ocasión, la intérprete es Jackie DeShannon, cantante blanca que en 1965 alcanzaría su mayor éxito: What the world needs now is love.



Para amigos de la investigación se incluye un montaje con películas de un director imprescindible: Paul Mazursky.

El título de la canción es claro: “Lo que el mundo necesita ahora es amor.
No felicidad, ese recurso simple al que siempre acuden los fabricantes del brebaje georgiano.
El amor es enormemente más complejo y profundo. Lleno de sutilezas.
Destilado de gotas de madurez que uno va tratando de encajar en el transcurso de una vida.
Si en 1965 era necesario, excuso decir que ahora es imprescindible.

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Ésa era la primera trampa: los publicistas quisieron convertir el amor en felicidad.

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La segunda es imperceptible. Seguramente corresponde a que trato de sacarle punta a todo.
Pese a tratarse de niños adoptados, sus padres no son cuidadosos con la forma de emplear la terminología. La pregunta que realizan, conjunta y colectivamente, implica que excluyen a los niños del núcleo familiar. La posibilidad de tener que escoger familia, los excluye de ella.
Deberían mostrar mucha más sensibilidad en ese terreno.

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La tercera puede no parecer trascendente, pero es perversa: el colegio está lleno de cotillas que se juzgan entre ellos, de forma discriminatoria. Sus padres no hacen nada para atajar esa situación.
Y no muestran ser conscientes de que sus hijos también desprecian a sus compañeros, en la idea de que, el “raro”, siempre es el otro.

*****

Los vínculos (entre palabras y entre personas) deben cuidarse.
Es mucho más que hacer que, meramente, combinen, como si fueran gin-tonics.

A todos nos terminaría importando un pepino.


viernes, 21 de febrero de 2014

We are from Oviedo [teaser]

"La ciudad en la que vivo. La ciudad que siento mía"

Somos de Oviedo. La ciudad en la que vivimos. La que sentimos como nuestra.
La que te invitamos a conocer.

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Es la idea de fondo de un proyecto internacional que pretende dar a conocer ciertas ciudades, mostrando sus atractivos. Las personas que viven en ella, los proyectos que allí se desarrollan y el entorno en que conviven.

He podido ver el teaser de Oviedo. Y quiero compartirlo con todos.


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La canción del 2013, éxito descomunal, que podías escuchar en cualquier sitio donde pararas a tomar un gin-tonic¸ estaba protagonizado por un dúo francés de música electrónica, que mostraron su fortuna al rodearse de gente brillante.

La versión standard cuenta con Thomas Bangalter (al bajo) y Guy-Manuel de Homem-Christo (a la batería) ocultando sus rostros con unas máscaras futuristas.

Ellos son Daft Punk.

En la versión oficial del vídeo, grabado para la MTV, aparece Nile Rodgers, tocando una guitarra transparente, sonriendo con su peinado de trencitas. No es un desconocido: es la piedra sobre la que se apoyó buena parte de la disco music de los años ‘70s y posteriores. Junto a Bernard Edwards formó Chic, conjunto esencial para entender la música de baile. Como productores, firmaron éxitos de forma continua, constituyendo uno de los legados más interesantes de aquellos años. Le freak, Good times, Dance, dance, dance son tres ejemplos de una forma de entender la música y tocar la guitarra.

El cantante solista es Pharrell Williams, que comparte la producción con Nile.

No es un desconocido.

Todos fueron afortunados al colaborar en un proyecto que define rítmicamente lo que fue el año que terminó.

Daft Punk ft. Pharrell Williams & Nile Rodgers — Get lucky


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Un mundo interconectado permite la colaboración de personas con intereses en distintos ámbitos.
Es una suerte.
Y una fuente de felicidad.

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Aprovechando el lanzamiento del último éxito de Pharrell se ha puesto en marcha un proyecto global, de vídeos promocionales de ciudades de todo el mundo (actualmente 311), que intenta replicarse de forma viral.

Pharrell Williams — Happy


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La producción del vídeo local de Oviedo corre a cargo de DaMothion Productions.

El teaser que se ha hecho público, muestra diferentes localizaciones:

— La plaza de Porlier y la estatua “El regreso de Williams B. Arrensberg”, de Eduardo Úrculo
— La calle Pelayo con el “Culis monumentabilus”, de Úrculo (otra vez), frente al Teatro Campoamor
— Santa María del Naranco, joya del prerrománico asturiano, en la falda del monte Naranco
— El palacio de Valdecarzana, en la plaza de la Catedral
— El Viaducto Marquina, que conecta la calle Independencia con la Losa que permitió el soterramiento de la estación de trenes
— El Campus del Milán, con la tercera muestra de Úrculo, “Los libros que nos unen”
— Los jardines y la fuente en el paseo de la Losa
— El Nuevo HUCA (Hospital Universitario Central de Asturias)
— […]
— La iglesia prerrománica de San Julián de Los Prados
— Porlier, Mendizábal, San Francisco y edificio histórico de la Universidad de Oviedo
— Plaza de Trascorrales y conjunto escultórico “La lechera”, obra de Manuel García Linares
— Plaza de la Escandalera. Al fondo se ve el edificio conocido como Casa Conde, La Jirafa y el Teatro Campoamor
— Calle Mon, en pleno Casco Antiguo; al fondo se intuye La Catedral
— El Palacio de Exposiciones de Calatrava, reconvertido en Espacio MODOO

Tengo unas ganas enormes de que el proyecto se complete.

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Más información:

El proyecto global.

El desarrollo local.


jueves, 6 de junio de 2013

Acelera, papá

Ibas apiñado junto a tus hermanos, pasando calor a pesar de las ventanillas bajadas, harto de jugar a ser el primero en ver los mojones que marcaban los kilómetros, aburrido de escuchar las mismas cintas, con las canciones en el mismo orden predecible, reproduciendo, mientras tarareabas, ese crujido y ese salto que tenía el surco del disco original, lleno de polvo y rallonazos y que, al oír en el coche, anticipabas todos esos pequeños momentos, por encima del ruido de huevos fritos y el aire entrando a bocanadas, como lenguas de fuego.

En las curvas jugabas a volcarte, como si no pudieras hacer nada para evitarlo, tratando de aplastar a los hermanos que iban del otro lado, agarrándote a las manijas laterales, porque los cinturones traseros no se habían impuesto todavía.

De repente, en una recta larguísima, entre los vapores de la ilusión óptica provocada por el exceso de calor y un incomprensible efecto refractario —multiplicado por una imaginación ya de por sí calenturienta—, vislumbrabas un tobogán. Todos a una, por una vez, los hermanos se unían en un mismo clamor:

— Acelera, papá.

Tu madre apretaba las uñas de los pies, anticipando un frenazo ficticio, se cogía de la manija disponible para el copiloto y se preparaba para lo peor, porque ella conocía a tu padre de hace mucho tiempo, de antes de que empezara a ponerse capas para tapar su vena psicótica.

— Por Dios, Manolo...

Tu padre —al que le gustaba pisar el acelerador y que estaba harto de tanto calor, de tanta monserga, de tanta cinta de los Beatles, de tener que exprimir el motor del coche para adelantar, jugándose el tipo, a un camión, o a un autobús, justo en el límite, un minuto antes de que la niña dijera que quería hacer pipí—, ve la curva, con los mismos ojos que todos, y decide que sí, que esta vez vale, que ahora va a acelerar.

Aprieta fuerte las manos, tensa los brazos y le pisa. Todo lo que puede. Al máximo. Sus mocasines podrían llegar más lejos, saliéndose para formar parte del motor, pero él ayuda un poquito más levantando el culo y volcando todo su peso sobre el pedal.

— ¡Yuuuuuuuuuuupiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!


"Acelera, papá" Foto: DGTX

Luego, pasaron los años, te tocó sentarte en el asiento delantero, regular el climatizador, ajustar los cinturones y las sillitas de seguridad, fijar la velocidad de crucero para la autopista y poner capas con las que tapar tu vena psicótica.

Intentaste que tus hijos jugaran a ver quién era el primero en descubrir los PKs (“puntos kilométricos”), escuchar música en el iPod que llevabas con listas de música para todos, con orden aleatorio para no saber nunca lo que vendría a continuación y descubriste que era más difícil parar en una autopista, que en una carretera nacional, para bajar a tus hijos y repartir un par de cachetes.

Y, a pesar de que bautizaste de nuevo a los toboganes, llamándolos cambios de rasante, cuando vislumbrabas uno, tus hijos, como tú mismo habías hecho, te pedían, con verdaderas ganas:

— Acelera, papá.

Ella, se agarraba y clavaba sus uñas a modo de freno y (aunque un atisbo de felicidad se asomaba a su rostro, pese a que intentara taparlo con el tamaño de sus gafas de sol y un leve giro de la cabeza que aprovechaba para mirar por el retrovisor, dónde se veía a ella misma, muchos años antes) decía:

— Manolo, por Dios...

*****

Por lo demás, no hay otras situaciones en las que nadie se atreva a decirte que aceleres. Porque todos los que están a tu alrededor asumen que vas más deprisa de lo que deberías.

Como ellos mismos.

— Jo. Es que últimamente ando liadísima. 
— No me da tiempo a nada. 
— De verdad que tengo que parar. 
— No doy abasto.

*****

Tengo la sensación de que, para muchos, el tiempo se les escapa sin que hayan sido capaces de controlar lo que hacen. Todo va demasiado rápido. Todos quieren bajar un poco la velocidad (pese a que el Gobierno, para llevar la contraria, esté estudiando la posibilidad de aumentarla).

Supongo que parte de la explicación reside en que estamos más atentos a lo urgente que a lo importante. Si tuviera ganas de ponerme en plan formalista, propondría ahora un cuadro de doble entrada con urgente (SÍ/NO) en un eje y, en el otro, importante (SÍ/NO) y deberías plantear cómo haces para resolver tus asuntos cotidianos.

Pero no me apetece nada.

Entre otras cosas porque ya sé la respuesta. Y tú también. Ambos sabemos que haces un montón de cosas, todos los días, pero sigues teniendo la sensación de que las prisas no te están ayudando a ser feliz.


Muéstrate
Sigue tu instinto
Inspírate
Deja de ser una víctima
Haz todo aquello que sabes hacer bien
Ama tu trabajo
Míralo todo desde una nueva perspectiva
Ten curiosidad por todo lo que te rodea
No te aísles
Júntate con los que quieres
Márcate objetivos
Acaba lo que empezaste
Ayuda a los demás
Olvídate por un día de las noticias
Baila
Mímate un poco
Enfréntate a tus miedos
Visita un museo
Alguna decisión es mejor que ninguna decisión
Haz ejercicio
Desenchúfate de la tele
Escucha música
Mantente en contacto con la naturaleza
Ánimo, tú puedes
Busca el equilibrio
Procura dormir bien
Lee
Compra flores
Trata de llegar
Programa un plan realista
No te compares con los demás
Vive el momento
No seas injusto contigo mismo
Acepta que la vida tiene momentos buenos y malos
Piensa cada noche en las cosas buenas que te han sucedido hoy
Deja que entren las nuevas ideas
Cree en ti
Sé amable
Deja que la gente sepa lo especial que eres
Sé honesto contigo mismo
No dejes que te obsesionen los pensamientos negativos
Céntrate en crear lo que deseas
Dedica tiempo simplemente a divertirte
Da las gracias a las personas que te enseñan, que te apoyan, que te animan,

e invítalas a tomar un café
No lo olvides... el dinero no puede comprar la felicidad
Ofrece lo que ya no necesitas a quienes sí pueden necesitarlo
Valora quién eres en este momento
Forma parte de un grupo
Encuentra un espacio común
Cuida el amor en tu vida
Haz una lista de agradecimientos
Ama a la Madre Tierra
Hazlo lo mejor posible
No pierdas la esperanza

Nunca sabes lo que el mañana te puede traer
Nunca dejes de aprender
Aprecia lo que tienes
Cree en algo tan grande como tú mismo
Permanece junto a tus amigos y tu familia
Sé honesto contigo mismo

Sé feliz

*****

La canción, de Yael Naim, artista franco-israelí, estaba incluida en su disco homónimo de 2007. Se utilizó en el anuncio del MacBook Air, de Apple, dentro de un sobre.

*****

Inmersos en este mundo hiperconectado, estamos expuestos de forma permanente y perdemos la capacidad de descubrir que la importancia de las cosas es una atribución nuestra, mientras la urgencia viene determinada por una imposición ajena.

Alguien me dice que atienda un asunto urgente.
Desatiendo aquello que yo considero importante.

Los demás nos fijan plazos; somos flexibles con lo que depende de nosotros.

*****

La rapidez se vicia y se torna en prisa. Frente a ella, debería alzarse la virtud de la calma.

*****

La velocidad es la distancia recorrida por un objeto por unidad de tiempo.
La aceleración indica el cambio de velocidad por unidad de tiempo.
La inercia es la propiedad que tienen los cuerpos de mantenerse en su estado de reposo, o movimiento, mientras no se aplique una fuerza.

Es más sencillo acelerar (aumentar la velocidad) que frenar o parar (disminuir la velocidad).

Los anunciantes lo saben. Te animan a que cojas otra carretera, en la que no haya más coches y que vayas más despacio, mirando de otra forma.


Edward Sharpe & The Magnetics Zeros, yendo a casa.

La mejor forma de hacer las cosas.

Un poco más despacio, con calma, disfrutando de lo que haces.


¿A que te gustaría conducir, de otra forma, a otra velocidad?

Está en tu mano.

Esa incierta edad [el libro]

A veces tengo la sensación de que llevo toda la vida escribiendo este libro. Por fin está terminado. Edita Libros Indie . Con ilustracio...