lunes, 26 de octubre de 2015

DH, graduado

"El objetivo principal de la educación es crear hombres
que sean capaces de hacer cosas nuevas,
no repetir simplemente lo que han hecho las otras generaciones,
hombres que sean creativos, inventivos y descubridores".
Jean Piaget

Génesis: “En el principio”

Ben Braddock está en las nubes.

No se trata de una forma de hablar.
Es real.


Acaba de graduarse en una de las Universidades americanas de más prestigio; no se menciona, pero todo hace suponer que se trata de alguna de las ocho que conforman la Ivy League (Brown, Columbia, Cornell, Dartmouth, Harvard, Pennsylvania, Princeton y Yale), un círculo concéntrico que se cierra en el nordeste USA y que constituye el club más exclusivo que el adiestramiento moderno haya logrado forjar.
Y, tras haberse graduado con méritos y honores (obteniendo un premio por su esfuerzo; reconocimiento a su talento), vuelve a la casa de sus padres, en Pasadena, California, para disfrutar de un bien ganado descanso entre los suyos.
Tras aterrizar, se desliza por el aeropuerto, tal como su maleta.
Se desplaza al domicilio familiar y sube a su habitación.



Es la secuencia inicial de “El graduado” (“The graduate”), segundo largometraje dirigido por Mike Nicholls en 1967, tras su celebradísimo debut, “Who’s afraid of Virginia Woolf?”.

*****

Ben Braddock está in albis.

Se sienta, delante de la pecera que tiene en su cuarto.
Su padre sube a hablar con él.




— ¡Eh! ¿Qué te pasa? Los invitados están abajo, Ben, esperando verte.
— Papá, ¿no podrías decirles que deseo estar solo un rato?
— Son todos buenos amigos. Muchos de ellos te conocen desde…, ¡bueno!, prácticamente desde que naciste.
— …
— ¿Qué te pasa, Ben?
— Sólo que…
— ¿Estás preocupado?
— ¡Uf! …pues sí.
— ¿Por qué estás preocupado?
— Creo que por mi futuro.
— ¡Hum! ¿Y a santo de qué?
— No lo sé. Quisiera ser …
— Ser ¿qué?
...diferente.
— ¿Ocurre algo?
— No, no. Ya íbamos a bajar.
— Han venido los Carlson…
— ¿Ah, sí? ¡Bien, magnífico!
— ¡Y han venido desde Tarsana! ¡Vamos!, hace rato que te esperan.
— Que agradable es en la vida poder contar con buenos amigos.


Aunque la escena se prolonga, el plano fijo, enfocando un cuadro de dudoso gusto, muestra el aspecto interior de Ben.
Ha completado su formación. Ya es todo un hombre.

*****

Ben Braddock está en el limbo.

Ben (interpretado por Dustin Hoffman en su debut en el cine) acompaña a Mrs. Robinson (Anne Bancroft) a su domicilio.

Ella, amiga de sus padres y poco dada a mantenerse fiel a las convenciones, ha apreciado el cambio en Ben, quien muestra que, habrá leído muchas páginas en sus libros de texto, pero le falta echar algún vistazo a las páginas de la vida. Es sonrojante su ingenuidad, siendo el único que no se percata de la seducción a que le somete la más clásica MILF del cine.




El juego no se completará en el hall de la familia Robinson; deberán ascender a la planta superior, donde se encuentran los dormitorios.

*****

Ben Braddock está inmerso.

Ha aterrizado. Ha bajado de su habitación. Ha descendido de la habitación de los Robinson.
Ahora debe integrarse en la sociedad.
Sus padres le embuten en un traje de buzo que le da autonomía (subacuática).




Pero él no quiere alcanzar la independencia.
Ha pasado de estar sujeto por sus padres a estar sometido por su ilícita amante.

*****

Ben Braddock está confundido.

Ha cogido gusto a la piscina y no quiere salir de ella.
Dedicará el verano al dolce far niente.




Si en lugar de estar circunscrito a la piscina familiar, rodeado de barbacoas, hubiera ido a la playa, podría parecer una promoción del verano español.

*****

Ben Braddock está en un proceso de cambio.

Ha comprendido, al fin.
Quiere a Elaine (Katharine Ross).
Quiere llegar hasta ella.
Quiere estar con ella.
Debe darse prisa. Puede ser demasiado tarde.
Ella puede no estar de acuerdo.
Es lo único que tendrá importancia.




En la última fila de un autobús que se dirige a ninguna parte, adquieres verdadera conciencia de que sigues careciendo de plan.
Pero tienes compañía.
Has forjado un vínculo.

*****

Ben Braddock está indeciso.

La película fue recibida con gran éxito de público y crítica.
Se le asignó la etiqueta de contracultura, como forma de clasificar a aquellas que pretendían dar una nueva visión, desde el cine, a los problemas de una sociedad que cambiaba.
Los tres vértices del irregular triángulo protagonista conforman las metáforas de los cambios que caracterizaron una época convulsa:

Mrs. Robinson no sabe qué hacer, a su edad. Desengañada con la vida cómoda que está viviendo, le parece turbador seducir a un joven triunfador y engañar a su marido.

Ben no sabe qué hacer, con su tiempo. Una vida programada resulta más cómoda, dada la facilidad de aceptar (o rechazar) los planes ajenos, que cuando es uno mismo el que debe concretar sus propósitos.

Elaine no sabe qué hacer. Nadie le animó a realizar preguntas. Su comodidad se muestra como su cautiverio.

Más allá de la seducción provocada por una mujer madura, activa, depravada, alcohólica confesa e inmoral, en la que un imberbe cae atrapado sin poder resistirse, la película muestra las fisuras de una sociedad que se resquebraja, al haber renunciado a sus tradiciones.

“Son los campesinos quienes conservan las tradiciones
en los campos de batalla o de la construcción de iglesias;
son ellos quienes recuerdan, en tanto que se recuerdan,
las apariciones de las hadas o las maravillas más solemnes de los santos.
En las clases superiores lo sobrenatural ha sido eliminado por el desdén”.
G. K. Chesterton

El desdén.

*****

Ben Braddock no se entera.

La película está ambientada en el verano de 1967 (“el verano del amor”). Su banda sonora fue un LP, en el que un grupo que se alejaba de los escenarios se transformaba en una banda ficticia que dejaba aparcada la corbata y la chaqueta para enfundarse un uniforme multicolor, charreteras y bigote, tocar en parques públicos, con sus corazones solitarios y un sargento especiado al frente.

Un destino se erigía como obligado; el único requisito era llevar flores en el pelo.

Había que ir a San Francisco. Era el momento de hacerlo.

Ben había cruzado el país. Se había hecho un coast-to-coast, para llegar desde Yale, pongamos por caso, hasta Pasadena.


"Ocho horas y media"

Y fue incapaz de irse a Frisco, en el mismo estado.

"Poco más de una hora"

Del 16 al 18 de junio de 1967 se celebró el Monterey International Pop Music Festival, en Monterey, California; considerado por todos los entendidos como el precursor de Woosdtock, un par de años antes. Allí triunfó como un coloso Otis Redding, pocos meses antes de morir al estrellarse la avioneta en que viajaba.
Al lado de la casa de Ben.
Se perdió una oportunidad irrepetible, con tanta visita al hotel Taft.

Si es que está a tiro de piedra…

"Con el clima californiano, su descapotable sería un imán rojo"

La combinación del LSD, que circulaba con profusión (bajo el nombre en clave “Purple Monterey”), más las lecciones de Otis, le hubieran permitido —levitar— para alcanzar la sabiduría.

“La sabiduría es como un zorro al que, tras larga persecución,
al final cuesta mucho esfuerzo hacer salir de su refugio;
es como un queso que, cuanto más sabroso es,
más espesa, más fea y más basta es su corteza,
y en el que, para un paladar sensato, los gusanos son lo mejor;
es como un ponche de vino, en el que cuanto más ahondas más dulce lo encuentras.
La sabiduría es como una gallina, cuyo cacareo debemos saber valorar y considerar,
pues es acompañado por un huevo;
en fin, es como una nuez, que, de no ser elegida con juicio,
puede costarte un diente y dispensarte nada menos que un gusano”.
Jonathan Swift

La mejor forma de alcanzar la satisfacción es empleando la ternura; convierte al amor en algo duradero.


*****

Todo lo bueno se acaba.
El inicio de las clases trajo el fin del verano.
El 6 de octubre de 1967 se celebraron sus funerales, en el distrito de Haight–Ashbury.


*****

Ben Braddock trabajó duro.

Tras haberse aplicado en seguir el plan que su padre había diseñado para él, Ben descubre que su graduación no era una meta; era una etapa, decisiva, pero no la más importante.
Era una puerta: la transición a la vida adulta. En ella, debería lograr algo más difícil que ser autónomo. Tendría que ser independiente.
Y, del mismo modo que hicieron sus padres, comprendió que la única forma de ser independiente, era siendo dependiente.
Forjando un vínculo estrecho, incondicional, que permitiera desentrañar las desconocidas circunstancias que le depararía el futuro.

Quizá intentara reproducirse junto a Elaine.
Recaería sobre ambos la responsabilidad de educar a sus hijos.
Mirar los referentes aprendidos en la familia y transmitirlos a su descendencia.

El mensaje más contracultural que se pudo contar en los ‘60s.

Que, casi 50 años después, sigue siendo innovador y transgresor.

“Existe una inteligencia común a todos los individuos.
Cada ser humano es una puerta de entrada tanto para lo idéntico como para sus semejantes.
Quien accede a la libertad de la razón se convierte en hombre libre de la herencia de ésta.
Puede pensar lo que pensó Platón, puede sentir lo que sintió el hombre santo,
puede entender todo lo que ha acontecido a cualquier persona.
Quien tiene acceso a esa mente universal participa de todo lo que existe y
todo lo que puede suceder, pues ésta es el elemento único y soberano”.
Ralph Waldo Emerson

*****

Nos obsesionamos por encontrar respuestas, mientras tememos hacernos preguntas.
Una vez que Ben es capaz de decidirse a hacer algo; una vez que ha superado la fase en que necesitaba ser empujado o arrastrado para convertirse en su propio motor, el gesto contrito que DH mostraba todo el tiempo, cambia.
Ya no está contenido, comedido o sobrio; el dique que retenía su pasión se ha desbordado.

*****

En la siguiente etapa de esta serie, su trayectoria interpretativa será analizada.
Mostraré cómo el control de sus emociones será determinante en su formación.
Eso espero, al menos. Es mi propósito. Estáis invitados.

*****

Esta entrada es la nº 600 de este blog.
Gracias a todos.

3 comentarios:

  1. Complicado este post. Me quedo con la frase de Piaget desde luego. Nunca me gusto el film y la interpretacion de Hoffman me molestaba parecia idiota . Desde luego no le sacaria en mil años el jugo a tal guión como tu. Ah y a mi los IVY LEAGUE q me permite el sueldo y me gustan son estos
    https://www.youtube.com/watch?v=FfeiB6G1sNo

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  2. Para mí lo mejor de la peli: La BSO. Lo demás. como a Bernardo, ni fu ni fa. A Hoffman ya le pasa eso de la cara de atontado en muchas de sus películas. Será que es así el hombre.
    Mira que te lo curras, eh.

    Enhorabuena por los 600. Que se dice pronto.

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  3. Con retraso y petición de disculpas por mi despiste: gracias a Bernardo y Ning Jie.
    Al darme cuenta se me ha quedado la misma cara de pasmado que a Dustin.

    Gracias.

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