sábado, 3 de septiembre de 2011

Cuatro

Foto: srqpix
Cuatro eran los jinetes del Apocalipsis (seguro que pocos recordáis cuáles). Cuatro son los puntos cardinales (ésta era más fácil: norte, sur, este, oeste). El cuarto jinete era la muerte. Hay una pizza con cuatro quesos y otra que lleva cuatro estaciones (aceitunas y alcachofas por la primavera, salami y pimienta por el verano, tomate y mozzarella por el otoño y setas y huevo duro por el invierno). Cuatro palos tiene la baraja española (oros, copas, espadas y bastos). La baraja francesa, otros cuatro (diamantes, tréboles, picas y corazones). El tercer jinete era el hambre. Eran cuatro los fantásticos (Mister Fantástico, la Chica Invisible, Antorcha Humana y La Cosa) y los fab four (John, Paul, George y Ringo). Cuatro es el número que Cesc eligió para su retorno al Barça y es también una cadena de TV española. Cuatro colores tiene el juego del parchís (amarillo, azul, rojo, verde). El segundo jinete era la guerra. François Truffaut firmó una película con 400 golpes. El que queda cuarto en los Juegos Olímpicos se lleva la medalla de chocolate. Cuatro son los elementos (tierra, agua, aire y fuego). Los Cuatro Evangelios canónicos fueron escritos por Mateo, Marcos, Lucas y Juan. En los trayectos off-road se suelen usar los 4X4. Existen cuatro tipos de temperamentos: sanguíneo, colérico, melancólico, flemático. El primer jinete era la victoria. Hay (idealmente) cuatro poderes públicos: el legislativo, el ejecutivo y el judicial, quedando reservado el cuarto poder para la prensa. En un cuarteto de cuerdas clásico participan dos violines, una viola y un violonchelo. Cuatro años deben pasar entre dos Juegos Olímpicos y también entre dos Campeonatos del Mundo de Fútbol. Cuatro operaciones matemáticas básicas: suma, resta, multiplicación y división.

¿Ya has identificado los cuatro jinetes?

¿Cuál es el primero?

Cuando algo no tiene suficientes seguidores, se dice despectivamente que son cuatro gatos. Hay cuatro grandes mares y cuatro grandes vientos. Está también el motor de cuatro tiempos. Y cuatro cascabeles lleva mi caballo. Ya veis la importancia del cuatro. Ahora os diré cuatro cosas.



El extremismo del carácter de los españoles nos impide disfrutar de la riqueza de los matices intermedios. Somos prisioneros de una mentalidad de todo o nada. O eres del Madrid o eres del Barça. De derechas o de izquierdas, del Norte o del Sur.

Para los que nos sentimos confusos ante ese dualismo irrenunciable, nos parece estar entre la espada y la pared cuando nos obligan a optar por alguna de las dos (únicas) alternativas que nos presentan y, a veces, nos da la sensación de que, decantarte por uno, es como mostrarte ante los demás como antagonista del otro. Nos arrebatan la posibilidad de elegir, vistas la tesis y su antítesis, la elegante solución de la síntesis.

Funesto reduccionismo.



Os aviso con antelación suficiente de lo que ocurrirá en breve. Terminada la pausa vacacional y tras el reinicio del curso escolar y las actividades ordinarias, el ¿verano? llegará a su fin. Sí, ya sé que este año la estación pasó de refilón, como el amigo que pone excusas preñadas de disculpas para evitar acudir a cenas de la antigua pandilla de las vacaciones y no mostrar su economía en apuros. [para quienes lo reclamaron: ya está hecho].

Así que este año el verano (y sobre todo en Asturias), fue un suspiro. Pero insisto, una vez retomado el ritmo de actividad normal, cuando los chicos empiecen otra vez en el colegio, el horario sea el habitual, todo marche como siempre y la playa se haya sumido en la bruma del olvido, así, de repente, sin previo aviso, el tiempo cambiará. Negros nubarrones presagiarán una fuerte tormenta, la temperatura descenderá apreciablemente y, a la fuerza, sacaremos de las cajas la ropa de abrigo. Entonces, en todas las panaderías se repetirá infinitamente el mismo comentario sagaz:

-         Ya volvió el invierno…

Y así, con un par de nubes y cuatro gotas reduciremos nuestro calendario estacional a la mitad de sus posibles, alcanzando la dimensión dual en la que todo español se siente a gusto: verano / invierno.



Nos cargamos de un plumazo el otoño y la primavera y dejamos a Vivaldi, de por vida, a media pensión. ¡Vaya!

10 comentarios:

  1. Este "Blo" tuyo está preñado de buenas intenciones, aunque como dirían unos preñadores, amigos míos (y de vuecencia)... cha nun podo mas, boby... tres atom de esas en un día, son muitas, por muy chorizo de Noreña que uno sea.

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  2. Por cierto, como lo lea uno que yo me sé, te va a dar de hosties hasta en el carné del Sporting de Gijón (Y eso que nunca lo tuviche).

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  3. Y cuatro fue el día en que me case y cuatro los hijos que tuve...ah y cuatro esquinitas tiene mi cama y cuatro angelitos que la acompañan. A ver si el 4 te mandan "pa casa". Besos .

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  4. Me ha gustado muchísimo. Te veo a ti en el artículo. Tienes mucho que decir, y yo mucho que leer.

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  5. Los jinetes... ¿son un juego literario, un acertijo, o...?
    Bueno de todas las formas me ha gustado

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  6. El primer jinete era La victoria.
    Espero asi sea, victoria. Ya todos salgamos victoriosos

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  7. Leyendo el artículo era fácil encontrarlo, pero en esta ocasión la victoria es para mlllar.

    Gracias Momentos por las aportaciones. Hoy vi un partido de baloncesto (había cuatro cuartos). Luego me entró ganas de echar una partida al cuatro en raya, pero en el balneario no tienen tableros. (No, el 4 ya no me echan).

    Gracias a las aportaciones anónimas. Desde luego es un acertijo para mí tratar de encontrar quiéns son; aunque a veces los acentos lo ponen más fácil

    Alberto Secades

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  8. Y añado uno mas. "cuatro cascabeles lleva mi caballo, por la carretera" y cuatro son las tostadas q se tomaba Andrés nada mas levantarse. Su frase preferida era "mama cuatro" y nosotros cuatro nos mirábamos y no dábamos crédito.

    Creo que el juego se llama las 3 en raya no las 4 por eso quizá en el balneario no tenían el tablero.
    Un abrazo

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  9. Espero que el cuatro se extienda y en las nuevas generaciones sirva para abrir su mente a nuevas posibilidades.
    Lo que mas me preocupa es la capacidad que tienen determinadas personas a la hora de confundir el concepto de las opciones con el todo vale o todo es relativo.

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  10. Para Chus:

    En el segundo párrafo menciono "los cuatro cascabeles". El juego del cuatro en raya es un juego que utiliza un tablero vertical. Aquí no me deja incluir enlaces, pero si buscas en google "cuatro en raya" y seleccionas imágenes, verás un montón de ellos.

    Para Anónimo:

    Tener opciones es completamente lo contrario del "todo vale" o "todo es relativo". Prometo un artículo sobre el tema

    Alberto Secades

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