jueves, 19 de enero de 2012

Los abuelos (II)

Viene de Los abuelos.

Foto: Tanya Dawn

Analizábamos, como si de un experimento sociológico a lo Gran Hermano se tratara, el papel que la publicidad otorga a los abuelos en la sociedad actual. Seguimos donde lo dejamos.

En algunos casos, nietos y abuelos pueden desarrollar una relación de complicidad rayana en el delirio paranoide.


Ya se sabe que hay quien sólo sabe ser competitivo, y tiene que ganar siempre.


El tema de los dientes da mucho juego. Ten cuidado si, siendo abuelo, aúnas en tu entorno la carencia de una pieza —dental— y la presencia de una buena pieza —mental—.


La vista confunde. Si no andáis con cuidado, os convertiréis en la yegua y el alien.


En fin: la relación entre nietos y abuelos puede llegar a ser idílica. Los mayores siempre pensando en sus pequeños.


Hay preguntas que es mejor no hacer a una abuela; para eso está tu madre.


Los abuelos puedes reservarlos para actividades delirantes.


Así, no me extraña que, cuando notas que tu madre te falla, siempre puedas elegir irte con ellos.


Luego no querrás estar en ningún otro sitio.


Un abuelo te da toda su vida; agradéceselo mientras puedas.


Haz que tenga un gran día.


Ellos lo darían todo por ti.



Dejo para una entrada próxima a la familia Tarradellas, la más presente en el imaginario colectivo —por sus numerosos cameos en la publicidad española—. Se han ganado un merecido homenaje que reservamos para un artículo en exclusiva.


A mis abuelos (Manolo, Manolita, Antonio y Baby)
A los de mis hijos (José Luis, Dely, Jesús, y Totó)

12 comentarios:

  1. Lo mejor, lo de el anuncio del aceite.....Muy bueno Alberto!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias. Un abrazo. Hacía mucho que no te dejabas ver

      Eliminar
  2. Te dejé anoche un mensaje en "Etiquetas" sugiriendo un artículo sobre los abuelos y para "Que sirven, y hoy veo a este, con unos videos maravillosos.Y veo que pones Abuelos II, así que me he perdido algo que ya buscaré esta noche.
    Gracias,
    Nina

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero que, buscando la primera parte, encontraras lo que buscabas.

      Ya me dirás

      Eliminar
  3. Ja JA JA!! Tengo que reirme por lo de casa Tarradellas, ya veo que está en el pensamiento de muchos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aplazo el momento de que llegue a provocar carcajadas. La saga Tarradellas da para mucho. Verás pronto...

      Eliminar
  4. Eres único, haciendo reir para luego llenarme de lágrimas de emoción. Que no puedo más. Besazos.

    ResponderEliminar
  5. Lo más bonito es ese legado que nuestros abuelos han ido dejando, como migas de pan en el tortuoso camino:
    La experiencia, la tenacidad, el sacrificio y las buenas maneras, que hoy en día dejan mucho que desear.
    Lo único y más que artificial se refleja en los anuncios con la tercera edad como protagonista: Esos abuelos tan "jóvenes, ágiles y llenos de vida. Como si la vida dura no haya hecho nunca mella en ellos, a pesar de haber sobrevivido a tres guerras en algunos casos.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé, supongo que parte de la explicación de cómo están las cosas viene del papel que se les reserva a los abuelos en la sociedad actual.

      Me asusta pensar lo que me tocará a mí, cuando llegue a serlo, si llego. Yo, que ya no estoy joven, ni ágil, aunque me encuentro lleno de vida...

      Veremos entonces.

      Un saludo.

      Eliminar
  6. Con este artículo he vuelto a recordar lo mucho que se enfadaba mi abuelo Emilio viéndome pegar brincos en la bicicleta. Neeenooo, vas escarallar a bici !! (deseando que pasase, para luego arreglarla y enseñarme como se hacía...)
    Gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los recuerdos de nuestros abuelos siempre nos llevan en un viaje al pasado en el que nos recordábamos más felices. Me alegro de haberte ayudado a rememorar.

      Un saludo

      Eliminar

Tu comentario será bien recibido. Gracias