Mostrando entradas con la etiqueta Pablo Iglesias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pablo Iglesias. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Letra pequeña


Se han hecho públicos diez puntos del preacuerdo alcanzado entre PSOE y UP.
Un decálogo apuntalado en Empleo, Corrupción, Cambio climático, PyMEs y autónomos, Dignidad personal, Cultura, Feminismo, Despoblación, Cataluña, Fiscalidad.


(((Sergio Dalma suena de fondo, muy tenue)))


Pero, es necesario saber esto (y no dejarse cegar por abrazos, gestos, firmas y acuerdos): nunca dejes de echar un vistazo a la letra pequeña.

O, como dejó escrito Francis Bacon:

“El conocimiento se adquiere leyendo la letra pequeña de un contrato; la experiencia, dejando de leerla”.

*****

Y así, en primicia informativa, en este momento histórico, Común sin sentido da una nueva muestra de su voluntad de servicio y, habiendo logrado acceso al preciado accésit, manifiesta que se ha formulado en los siguientes términos:

Adenda única:

Desde este momentos el Flyer Aparate Liht Comfort On Navigator (FALCON) será de usos compartido, lo cualo quie decir que semanas alternas sería usado por Pedro y las otras por Pablo, empezando la cuenta para q la semana de Navidá le toque a Pedro y la de Nochevieja a mi q tenemos fiesta de pijamas organizada ya y no es plan de andar y cambiarlo todo del mismo viaje, q una cosa es libertad y otra el livertinage. eso si, me dice pedro q ya lo uso el ya antes q el aparato gasta un güevo y q hay q dejarlo siempre repostao, q luego llegas y no arranca y es una faena, así q no vale quedar en reserva, lo q firmamos ahorita mismo q se han marchao los plastas de los fotógrafos y ya podemos llamar a Irene y a la mujer de Pedro (Bego, creo).


martes, 17 de mayo de 2016

Desfachatez y artistas muertos

Ricardo Villegas:

Belén Esteban dijo que había escrito un libro. Mario Vaquerizo, dos. El fin de semana pasado terminé asustado viendo el festival de Eurovisión. Hay un elefante que dibuja con la trompa y colaron un cuadro de un mono en un museo de arte moderno. Lo único que une todos esos conceptos es la puta desfachatez. Desfachatez y desprecio por los que hacen las carreras de Bellas Artes, por los que tiran a la papelera folios llenos de historias y por los que buscan un acorde nuevo o un sonido diferente. A veces, ni siquiera es diferente, sino bueno. Aceptable. Cualquier cosa de la que sentirse orgulloso. Ahí reside otro problema: el orgullo. No puede tener orgullo el cantante de Polonia, ni Eduardo Inda si uno se llama a sí mismo artista y el otro periodista. No pueden tener orgullo Pdro o Pablo; hacen marketing indigno hasta para los ¿creativos? de MediaMarkt. No pueden creer que lo hacen bien Mariano y Albert porque uno no acepta que lo puede hacer mejor y el otro se ha subido, con el beneplácito de Pablo, a un pódium tras un campeonato que ni siquiera han permitido que empiece. No puede ponerse la medalla de director de cine Santiago Segura, porque tendríamos que asumir que Woody Allen y él, “8 apellidos vascos” y “El apartamento”, son lo mismo. Van Morrison y Pitbull. Cervantes y Mari Cielo Pajares.

¡Qué gran cantidad de insultos!
¡Qué miserable autoestima desequilibrada!
¡Qué puto mundo de despropósitos y egos desmedidos!


Y hay quien dice que todo es arte, pero una mierda de perro en medio de la acera no es una escultura de Rodin. Un post no es literatura. Un grito no es un cantante (salvo que la que grita sea Beth Hart).



En algún lugar se quedó la vergüenza. Y los locos rellenan de mentiras sus tarjetas de visita. Los que siguen a los locos son aún más locos.

Los artistas de verdad se mueren. Con las manos gélidas.

Ignorados.

viernes, 15 de enero de 2016

Gestos, detalles y guiños

El futuro ha llegado. Habita entre nosotros. Somos nosotros.

*****

Tanto lo hemos querido, que le hemos dado forma.
Es como es; nosotros lo hemos hecho así.

*****

Reclamamos gestos.
“Para la galería”.

Nos hemos quedado con una galería de gestos.


"Hemos pasado de un lenguaje de signos (para sordos) a un lenguaje de memes (para memos)"

*****

Concedemos importancia a los detalles.
Observamos una “foto fija”, de la que extraemos toda la información posible.


¿A quién le interesa saber cómo se produjo, de verdad, la captura de Osama, pudiendo captar toda la esencia en una única fotografía?

*****

Nos interesan los guiños.
Olvidamos que es el gesto que delata al embaucador, al timador, al embustero, al fullero; a quien busca el engaño.

La obsesión por los guiños nos convertirá en guiñoles.

*****

En un episodio inolvidable de “Pequeño gran hombre”, dirigida por Arthur Penn en 1970, Martin Balsam (Allardyce T. Meriweather) enseña el negocio a Dustin Hoffman (Jack Crabb). En su declaración de intenciones, embriagado de alcohol y franqueza, le promete nadar en oro. Todo termina en un baño de brea y plumas, en apenas un par de minutos.

*****

No me olvido: en el Congreso parece más importante que Carolina Bescansa se acompañe de su hijo, que legislar para que todas las mujeres puedan hacerlo.


Eso sí; deberemos pixelar al bebé.
Pablo lo emplea para quitarse la agüilla nasal provocada por tanta emoción.
Íñigo hace como que mira para otro lado.
La madre vuelve a reclamar la atención (y a su criatura).

*****

Parece el juego de la patata caliente.

“Ahora está en tu tejado”.





lunes, 28 de diciembre de 2015

Alberto quiere que le insultes

Alberto quiere que le insultes. No un insulto cariñoso, sino uno vulgar, agresivo, infame. Un insulto de los que duelen como puñaladas. Un agravio directo a esa parte del dolor que sólo se deja a los que se quiere. 

Una palabra indecente que atente contra los miedos más infantiles, los que se guardan tras tres armaduras recuperadas de las cruzadas.

Necesita un poco de la rabia de una amante despechada para sentir lo que siente alguien a quien se le acusa de caer en la tentación en la que tanto le costó no caer. Necesita un pisotón, un desprecio exagerado.

Lo necesita porque quiere saber qué se siente siendo el malo, siendo el enemigo o el contrario. Se ha cansado de ser de esas personas a las que se supone racional y a las que nunca se les ve partícipe de la maldad.

Alberto quiere ser el dictador al que le tiran piedras sus súbditos. Quiere sentir el dolor de los golpes, oír resquebrajarse los huesos de los brazos cuando los tanques pasan por encima.

Ha intentado meterse con el vecino. Se ha orinado en la pared de una iglesia y detrás de un minarete (salpicando hacia la meca), pero no ha perdido la salvación eterna. Votó al enemigo, pero obtuvo representación parlamentaria y le asfaltaron las aceras frente a su casa. Se cagó en tu madre y tu madre le preparó un bizcocho. Despreció a un amigo y el amigo le dio la razón. Miró el escote de la vecina en el ascensor y ella se ruborizó para responderle con una sonrisa pícara y cómplice.

Hay quien se levanta por la mañana y le ladran los perros. A Alberto le huelen la entrepierna y luego le traen un hueso moviendo el rabo. A algunos, los jubilados les golpean el coche con sus bastones, al esquivarlos en un paso de cebra; a él le dan la razón, esperando que el semáforo se ponga en verde. Los ladrones le devuelven la cartera y los fans de Pitingo le reconocen que ni es flamenco, ni es pop, ni es fusión, ni por supuesto soul. Ni siquiera le miran mal los veganos cuando se deleita chupando los huesos de las chuletas en su presencia.

Así que no sabe lo que es ser malo, no sabe lo que es ser un endemoniado o un proscrito. Quiere conocer esa sensación, ese malestar grisáceo del causante de todos los males. Lo necesita para saber lo que se siente viviendo en el lado oscuro.

*****

Alberto quiere que le insultes.

#InsultosAlberto

*****

Espera que Iglesias, Errejón y Monedero empleen su método favorito para decidir quién le tirará la primera piedra, el primer folio, o la primera tijera.

"Rock - Paper - Scissors"

La aplicación de la escala de Bristol se ha mostrado infalible.
Pablo es puño.
Íñigo corta rápido.
Juan Carlos debe llevar lectura.

martes, 3 de noviembre de 2015

La decisión sexual de la votante solitaria

Si fuera una mujer llamada España sentada en un bar y dispuesta a ser cortejada, podría tener varios pretendientes:


Uno seria mi ex. Nunca me gustó del todo pero creí que era el compañero mediocre y capaz con el que salir adelante. Trajo comida a casa, no lo voy a negar, pero no me llevó a bailar y me pisó cuando lo intentó en el salón. Ahora le veo como conocido y agotado, con amor y con distancia. He hecho tantos chistes sobre su pene que no soy capaz de diferenciar la verdad de la realidad que tuvimos en las pocas noches de idilio que nos permitió la vida y que nos llevó a tener un piso hipotecado que no es un castillo ni un loft. Se parece más a la antigua casa de la abuela y es mucho, muchísimo más cara. Cada mes que llega la hipoteca pienso que el calzonazos ese podía haber negociado mejor, cada vez que aparece a la hora de la cena me da un asco que flipas y me pregunto cómo pasó de ser un faro a ser el abuelo de Heidi y ahora un mendigo de amor pidiendo, cual recién abandonado, una nueva oportunidad de ser felices.





*****

Otro es un tipo joven y elegante con una sonrisa embriagadora. Tiene una conversación fluida y estoy segura que se depila los huevos. Le pregunto si acaso es bueno en la cama y me dice que será lo mejor que pueda, que lo hará como le sea posible pero que más adelante, cuando pasen los años y miremos a nuestros hijos a los ojos, estaré orgullosa. “Al fin y al cabo” —me dice— “una relación tiene que tener un objetivo y habrá que trabajar por ello”.  Y sí, eso está bien.  Aburridamente bien.  Conceptualmente correcto y hasta factible. Está bien controlar el misionero y no hacer ruido para que no se despierten los niños. Pero, joder, de vez en cuando también quiero que me follen y que me empotren entre el ruido ensordecedor de nuestros gemidos sin que sea una promesa que no llega nunca después de prepararme y esforzarme y sacrificarme por un bien superior que me ponen en la estantería de “lejano”.





*****

En otro lugar está el amor platónico de la universidad. Se ha convertido en un anuncio de supermercado como si quisiera ser el galán de las películas somnolientas de los sábados por la tarde. Tintinea con destellos cuando sonríe. Fue el capitán del equipo de fútbol y estoy segura que le siguen quedando bien las medias de deporte. Me dice lo que quiero oír: me dice que estoy guapa, me dice que estoy delgada. Me dice que “no tengo que poner en duda que tendré con él el mejor sexo de mi vida porque ha aprendido de los errores de universidad y ahora es el momento de disfrutar todo lo aprendido”. Me dice que tengo derecho a disfrutar del sexo con él, que es la mejor opción en la cama, que me la puede meter de tres y que la va a meter de tres.  Sin embargo tengo la percepción de que quiere disfrutar él solo y eso nunca es divertido. Nunca es apasionante encontrarse con un tipo guapo y ufano en el otro lado de la cama esperando a que le digas lo viril que es, como si necesitase una aprobación continua, como si le tuvieras que dar un azucarillo después de correrse.


Imposible



*****

Se me ha acercado un tipo algo desaliñado. Me ha prometido sexo infinito, veganismo y reiki. Me ha asegurado la temperatura correcta en el jacuzzi de nuestra pasión, rodeados de productos ecológicos que fotografiaremos para subirlos a su cuenta de twitter. Me ha intentado convencer de que no debo preocuparme por nada y que él mismo, magnífico en su propia magnificencia, hará de su lengua la varita mágica en la que nos subiremos para no bajar jamás. Es más, me afirma que tiene amor para mí, para la vecina, para una que pasa por ahí, tres turistas, dos refugiadas y cualquiera que lo necesite porque cogerá el amor de los que tienen mucho para repartirlo gratis. Todo será luz tras este bar de oscuridad, tras estos años en los que no tuvimos la suerte de conocer su senda ni su prolífico amor  y, sin embargo, creo que quiere follarme en el callejón de atrás para contar a sus amigos lo bien que lo hizo. Comer una, contar veinte. Ser un trilero del parchís que se olvida que el efecto Coolidge no es infinito y el amor, tampoco. La promesas de amor eterno siempre son mentira hasta en el convencimiento inexperto de los adolescentes que no han salido de casa ni para comprar el pan y no ha sabido gestionar una sola erección en compañía.


Amnesia



*****

Así que, aunque me carcomo por dentro después de apurar el gin tonic que es la bebida de las separadas porque es amarga, debo de elegir entre esos cuatro y mis genitales se empequeñecen cuando todos, absolutamente todos, en vez de decirme lo que me harán bien, se empeñan en decirme lo mal que lo harán los demás.

Como un reality contemporáneo y miserable no puedo quedarme con lo bueno de cada uno. Me encantaría poderles mezclar en una coctelera, bebérmelos y orinarlos.

*****

SOLUCIÓN (Como en los pasatiempos): Rajoy, Rivera, Sánchez e Iglesias.
SOLUCIONES ALTERNATIVAS: Garzón, Urkullu, Mas, el tuerto, el barbudo, tu primo.
SOLUCIÓN INVÁLIDA: irse a casa virgen.


domingo, 4 de octubre de 2015

Fragmentar

Coincidiendo con el inicio del curso, hace ahora tres años, mi hijo mediano pisó un balón, se lesionó, rompiéndose el quinto metatarsiano del pie izquierdo.
Requirió inmovilización y uso de muletas.

Una semana después su hermano mayor se cayó mientras jugaba y se rompió el quinto metacarpiano de la mano izquierda.


Tuvo que llevar el brazo en cabestrillo.

La coincidencia quiso que le atendiera el mismo traumatólogo en el servicio de urgencias. Dado su parecido, potenciado por vestir ambos uniforme escolar, provocó los recelos del galeno. Tras confirmar que no era el mismo niño, estuve a punto de recibir una denuncia por posibles malos tratos.

La cosa no fue más allá de la incomodidad propia de un accidente que debería ser ordinario pero que, con el exceso de precaución paterna y el sedentarismo infantil actual, propició que se les pasara a conocer como los hermanos Yeso.

*****

Leo en El País de hoy, un artículo que hipotetiza sobre la pugna entre Pablo Iglesias y Alberto Garzón para establecer las condiciones de un pacto electoral.

La política que cambia sigue siendo la política que pugna para pactar.
Centrada en el liderazgo y en las condiciones previas, porque nadie tiene interés en plantear qué sucederá mañana.

*****

En 1933 se funda Falange Española. Se fusiona con las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista para formar Falange Española de las JONS, que, en tiempos de Franco se convertiría en partido único. Su denominación refleja el ánimo de abarcar todo el espectro permisible, bajo un paraguas impermeable:

Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista

Con viento resultan de escasa utilidad

*****

La sociedad civil se afianza en su pluralidad:

— De intereses (cada uno atendemos a distintos focos).
— De formas de interpretar la realidad.
— De soluciones válidas alternativas.

No hay soluciones únicas.
Pretender imponer las nuestras a los demás, sin permitir un resquicio para escuchar argumentos diferentes, conduce a un totalitarismo asfixiante y gris.


La riqueza está en la diversidad.

*****

Ante las elecciones de diciembre el panorama se plantea revuelto.
En el artículo se incluía una (necesaria, pero incompleta) Guía de la fragmentación de la izquierda.

La izquierda (común) carece de sentido

Incompleta, porque es una mera relación de siglas. No se incluyen las ideas que defiende cada uno de los contendientes ni, ya puestos, cuál sería su ubicación en el espectro, más allá de situarse a la izquierda del PSOE.

A base de tanto presupuesto, se ha llegado a aceptar que el territorio de las ideas (políticas) carece de coordenadas.

Nadie como Ynestrillas certifica su capacidad mutante.


(Reducir a fragmentos)

Todo lo volitivo es voluble, porque la voluntad es maleable y endeble.

Se entiende así que la política esté repleta de disidentes.




miércoles, 25 de febrero de 2015

Candy Crush Capo

Ayer era el día en que se iniciaba el debate del Estado de la nación, esa función en dos (tres) actos en la que los miembros del Congreso de los Diputados se vuelven sobre sí mismos, más si cabe, enclaustrándose en su intento de tomar el pulso a los asuntos que les preocupan y hablar sobre ellos.

Quizá sea el selfie colectivo más deprimente que puede generar la política.


*****

Las circunstancias señalaban que éste sería un debate diferente; se esperaba ver a Pdro Snchz y Alberto Garzón (en sus primeras intervenciones en situación similar) y escuchar a Pablo Iglesias y Albert Rivera (como alternativas emergentes, pero sin voz propia por su falta de representación electa) ante un Rajoy, veterano en estas lides (como presidente del Gobierno y, con anterioridad, como parte de la oposición).

Pero, en una muestra de la situación nacional, la verdadera protagonista del evento fue Celia Villalobos.

Durante un momento, tuvo que asumir temporalmente las funciones de presidencia de la cámara. Quizá Jesús Posada anduviera con cistitis, o quizá no recordara que los precios de los gin-tonics habían subido, asuntillos perdonables a sus casi 70 años.

Por el contrario, la actitud de la malagueña fue imperdonable.

En ese instante en que debió colocarse por encima de su presidente, se puso a jugar al Candy Crush.
Y fue pillada.
Por Antonio Maestre, de La Marea.



Me resulta tan indignante, que me quedo sin argumentos para analizar este momento dantesco y dejo que sea Dani Mateo (colaborador de El Intermedio) quien desgrane los detalles.



Dedicarse a jugar (por lo que parece, sin demasiada pericia, usando el dedo en modo buitre) no le impedía cumplir con su obligación; resulta entendible que mientras su superior orgánico habla de cosas a las que ella debe asentir, pueda relajarse un instante. Pero, cuando fue necesario, al subir Joan Coscubiela al estrado de oradores, mostró un nivel adecuado de concentración, atenta a los descalificativos que el interfecto pudiera emplear, agudizando sus orejas de lobo. Su rápida intervención evitó que Coscubiela pasara de denominar a Rajoy como capo (lo que hizo), a demonizarlo y proponer que fuera capado (quedó en conato).

*****

Las reacciones no se hicieron esperar. La noticia corrió pronto y, olvidando las propuestas políticas (si es que las hubo) se desató una fuerte indignación hacia el hecho de que Villalobos se pusiera a jugar al Candy, un engendro que todos sabemos que es maligno, como bien nos recuerdan Glove and Boots.



Jo.
Ya he enumerado todos los tópicos del día.
Me siento completamente infeliz.
Porque he vuelto a comprobar que no me gustan los tópicos.

*****

¿Debo criticar a Celia por jugar al Candy, cuando todo el mundo lo hace?
Esté donde esté, hay gente jugando al Candy (o a sus sustitutos).
¿No se supone que criticamos a los políticos, y les consideramos como parte de una casta, porque se encuentran alejados del pueblo, encerrados en un mundo de cristal que no es en el que vivimos los demás?

Pues mostrar una debilidad humana (ampliamente extendida), tampoco debería ser para tanto.

*****

Efecto boomerang: Antonio Maestre es periodista.
¿No debería formar parte de sus obligaciones conocer el protocolo para grabar un vídeo con el móvil?

No hay problema. Glove and Boots se lo recuerdan.



*****

A todo esto, por pura curiosidad malsana, ¿de qué cojones se habló en el Congreso?


sábado, 21 de febrero de 2015

Las posiciones de Podemos

La irrupción de Podemos en el panorama político ha generado una catarata de análisis de todo tipo, desde una multiplicidad de enfoques.

Común Sin Sentido, atendiendo a su extravagante naturaleza y a su búsqueda de enfoques inusuales, ha querido conocer la cara oculta del partido, la intimidad intramuros; ese espacio que, siendo compartido por el conjunto de la ciudadanía, se reserva con recato.

Siempre interesan los hábitos.

*****

Hoy, sin que sirva de precedente, se examinará a los notables de la agrupación, en aras de alcanzar una mayor transparencia sobre su actividad cotidiana, comparando como si fuéramos antropólogos.

Se empleará como herramienta de diagnóstico la escala de Bristol, desarrollada por S. J. Lewis y K. W. Heaton en 1997.

Para facilitar el tránsito de las respuestas y alcanzar un formato estandarizado y uniforme de los resultados, se les ha planteado una pregunta a los popes de la troupe.
Una sola pregunta.
Siempre la misma.
Sin distingos.

Una vuelta de tuerka.

Y tú, ¿cómo vas? ¿Pudimos?



Íñigo Errejón (Secretario de Política. Jefe de campaña en las elecciones al Parlamento Europeo de 2004. Doctor en Ciencia Política. Investigador en La Universidad de Málaga. Activista. Tertuliano. Nacido en algún momento de 1983)

   Y tú, ¿cómo vas? ¿Pudimos?
   Me cuesta. Quizá sea debido a mi carácter nervioso y a ese punto de hiperactividad que arrastro, contraproducente en alguien que se siente a gusto en una biblioteca, un nombre, por cierto, que deberemos cambiar por sus implicaciones religiosas y, como consecuencia, por sus connotaciones represivas y discriminatorias; soy, en mi caso, partidario del concepto de depósito comunitario de información compilada, más claro y preciso.
   Concreta más: ¿pudimos?
   Bien. Yo soy, más bien, tendente a encuentros breves y expeditos; considero un atraso la permanencia prolongada en el trono y, dado que las palabras mueven, pero los ejemplos arrastran, practico un método de evacuación rápida que se muestra infalible, consistente en aprovechar la presencia de Pablo (o incluso Juan Carlos) en una intervención televisada y cortar bruscamente mi actuación en el mismo instante en que Inda (o Rojo) (o Durán) le cortan la inspiración. Practicar la solidaridad lleva implícita una permeable simetría.
   Algún detalle más: ¿pudimos?
   Si lo que me pregunta es por aspectos más concretos de mi posición, atendiendo a su consistencia, forma o estado, debo matizar que soy, en términos generales, contrario a la caza, en cualquier modalidad; aun así, comprendería que alguien me describiera como caza menor, y no por mi aspecto, sino catalogado junto a cabras, ovejas o conejos, animales que campan en libertad y que, a veces, presentan una morfología similar a la mía. Si debiera añadir más detalles, no podría obviar que, en caso de ser necesario, lo que siempre termina ocurriendo, soy capaz de vaciar mi cargador de perdigones y, tras una tapia, entre retortijones, dejar un rastro repartido de bolas duras, excretadas con esfuerzo, con la apariencia de unos ferrerorroché a los que, como es entendible, no envuelvo en papel dorado. Aumentar la ingesta de fibra, o incrementar las ocasiones en que me embuto en unas ceñidas mallas para practicar running, supondrían un seguro beneficio. Eso sí, dejo claro que me tripa sigue tan dura como una pandereta.

Diagnóstico: Errejón está en el Tipo 1 de la escala de Bristol.


Juan Carlos Monedero (Secretario de Proceso Constituyente y Programa. Intelectual. Doctor en Ciencia Política. Consultor. Profesor. Asesor. Chavista y bolivariano. Nacido en enero de 1963)

   Y tú, ¿cómo vas? ¿Pudimos?
   Siempre me he considerado un intelectual, interesado en la producción de ideas, proclive a la reflexión personal, cercano a la meditación, amante lector, no necesariamente en este mismo orden. Mi búsqueda de referentes me ha llevado a estudiar las revoluciones colectivas políticas y espirituales. Durante años he profundizado en el conocimiento meditativo del budismo zen (soy un declarado seguidor de Daisetsu Teitaro Suzuki) y he emprendido el camino iniciático (tao) marcado por Lao-Tsé y Confucio (culminado de forma brillante por Mao). Eso me permite que, al aroma del sándalo y el patchouli, pueda releer a Marx, Bakunin o Jessop, cómodamente zentao, renovando mi interior mientras se reformulan mis intereses.
   ¿Pudimos?
   Hace nada. Con dificultad, porque la elaboración acarrea su tiempo y no es un proceso uniforme, aunque deje huella permanente. En concreto, modulada de forma seca y áspera, en tracto continuo, con protuberancias anejas que manifiestan posibilidades de explotación. Un trabajo y un resultado sólido, expresado tras un intenso esfuerzo solitario.

Diagnóstico: Monedero está en el Tipo 2 de la escala de Bristol.


Teresa Rodríguez (Diputada del Parlamento Europeo. Candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía. Nacida en septiembre de 1981)

   Y tú, ¿cómo vas? ¿Pudimos?
   Bueno, como sabrás, he nacido en Rota, Cádiz y, acostumbrada al activismo en el que participio activamente desde el inicio de mi actividad política, estoy acostumbrada a participar en actividades reivindicativas en las que, desde siempre, he defendido la expulsión de los americanos de la base de Rota y, aunque nuestro activismo no haya conseguido que se vayan de Rota, no lo consideramos una derrota porque nuestra actividad reivindicativa seguirá manifestándose hasta que hayamos expulsado por completo los misiles de la base y nuestro afán seguirá. Pero, debo decir que, hoy mismo, he conseguido la completa evacuación de un torpedo que presenta un aspecto íntegro, pese a ciertas rajaduras exteriores.
   Gracias por tu concreción.
   De nada. Ozú.

Diagnóstico: Teresa está en el Tipo 3 de la escala de Bristol.


Pablo Iglesias Turrión (Secretario General. Diputado del Parlamento Europeo. Doctor en Ciencias Políticas. Máster en Humanidades. Máster en Comunicación Política. Tertuliano. Presentador de TV. Inspirador. Líder. Nacido en octubre de 1978)

   Y tú, ¿cómo vas? ¿Pudimos?
   Suelto. Bien. Natural. He asumido que, como comunista, tengo la obligación de ganar, porque un comunista que pierde es un mal comunista. Sé que aquí se buscan diagnósticos, se analizan texturas y se examinan colores. Pero no es un problema de colores, no es un problema de diagnóstico: es un problema de agregar fuerzas, de qué zurullo eres capaz de construir en un momento determinado. Si Lenin fue capaz de agregar una cosa enorme, en un contexto muy preciso, no te contaré lo que yo he sido capaz de agregar en un momento en el que, habiéndome desnudado para follar, me he vestido para ligar, porque para ligar hace falta vestirse y vestirse implica construir discursos. Debo rematar la faena añadiendo que agregar, como yo acabo de consumar hace un rato, supone adaptar tu posición a un contexto concreto: yo abandonaré mi camisa blanca y mi corbata, pero mantendré mi aire melifluo, si fuera preciso; podrán considerarme una viborita suave y blanda, pero mi determinación y mi firmeza se acentúan con mi suavidad.

Diagnóstico: Pablo está en el Tipo 4 de la escala de Bristol.


Lola Sánchez Caldentey (Diputada del Parlamento Europeo. Sexta en primarias, cuarta por la fórmula de cremallera paritaria. Camarera y comerciante fallida. Nacida en marzo de 1978)

   Y tú, ¿cómo vas? ¿Pudimos?
   ¡Pudimos, claro que pudimos! Pudimos porque somos más y no estamos locos y sabemos lo que queremos. Y pudimos porque supimos hacerlo. Porque cuando nos unimos, aunque cada uno de nosotros tengamos nuestros bordes bien definidos y seamos capaces de diferenciarnos, si nos empeñamos, seremos capaces de conseguir todo lo que nos propongamos. Nuestra fortaleza no viene de nuestra forma flexible, de nuestra adaptabilidad, de nuestra cercanía; nuestra fuerza viene de la unidad y del sentimiento de que si todos empujamos juntos, entre todos, seremos capaces de sacar adelante este potencial enorme que atesoramos dentro. Claro que pudimos. Entre todos pudimos.
   Se te ve ilusionada por tus frutos.
   Como que sí. Quisiera ser muy clara. O sea, son como perlitas, así como las MonSerí, ya sabes: chocolate (^^) y algo de alcohol (^^ ^^). La combinación más excitante desde 2girls1cup. Con eso te lo digo todo y te lo digo todo. Clarísimo que pudimos.

Diagnóstico: Lola está en el Tipo 5 de la escala de Bristol.


Carlos Jiménez Villarejo (Diputado del Parlamento Europeo. Miembro del Consejo Ciudadano. Fiscal Anticorrupción entre 1995 y 2003. Nacido en junio de 1935)

   Y tú, ¿cómo vas? ¿Pudimos?
   Hola. Algo me dice que hoy pueda parecer abatido, cuando estoy deshecho. Parezco un desecho, pero me juntan con tantos pimpollos y a veces me cuesta seguir su ritmo. Me parece un despecho, pero no me costará olvidarlo, teniendo en cuenta la fragilidad de mi memoria que, a veces, aparenta estar deshecha. En fin, ¿qué decía?
   Le preguntaba si ...
   Putéame.
   ¿No le parece que limitar la ocupación de un cargo hasta un máximo de ocho años es, digamos, atrevido, teniendo en cuenta su edad?
   No. Decía que me tutearás. Me comí una letra.
   Perdón. ¿Pudimos?
   Pudimos, ¿qué?
   Pues eso, poder.
   Poder, ¿poder?
   Poder evacuar.
   ¡Ah, leñe! El gran secreto. Llega unos años que, ya, ni te acuerdas de dónde has dejado los frutos de tu corrupción.
   Como la familia Pujol.
   No. Esos están en Suiza. Como estoy podre por dentro, a veces olvido donde dejé las zurraspas, no sé si me entiende. Ahora me fijo y, fíjese, noto algo.

Diagnóstico: Villarejo está en el Tipo 6 de la escala de Bristol.


Tania González (Diputada del Parlamento Europeo. Secretaria de Rescate Ciudadano. Activista. Feminista. Miembra del CSI (Avilés). Nacida en octubre de 1982)

   Y tú, ¿cómo vas? ¿Pudimos?
   Te voy a explicar, ¿vale? Me he quitado un peso de encima. Un descanso, oyes. Toda la vida defendiendo los servicios públicos decentes, en condiciones, adecuados a las necesidades de los ciudadanos y, ya ves, llega el momento en que te das cuenta de lo necesario qué es. Yo misma, que nací mirando a la ría y que he tenido que trabajar donde me mandó el diablo, ahora siento que debo licuarme porque como todos me confunden con Tania Sánchez (la otra), estoy sintiendo en mi cuerpo lo que verdaderamente significa la transparencia. Me desciende el peso, de este cuerpecito mío, que se ha convertido en río.

Diagnóstico: Tania está en el Tipo 7 de la escala de Bristol.


Carolina Bescansa (Secretaria de Análisis Político y Social. Reservista. Extrasensitiva. Nacida en algún momento de 1971)

   Y tú, ¿cómo vas? ¿Pudimos?
   Yo me mantengo en celo, silente, oliendo el ambiente, sin aplaudir y moviendo las manos en el aire como las mamis cuando despedimos a nuestros hijos en el autobús del cole (que parece que van a la guerra), esperando el cambio, ojo avizor, vigilando a Dinamarca.

Enigma bonus track: Si PI fuera JC, CB sería cupcake.

Manaba como una fuente: Wikipedia

*****

Hoy, estaba claro, se investigaban sus (de)posiciones.
Se encontraron desde estreñidos hasta diarreicos.


*****



Aunque muchas actividades humanas agradecen estar coronadas por un espíritu solidario, en ocasiones, necesitamos sentarnos y sentirnos como un lobo solitario.

No imagino dónde puede llevar todo el día andando en Círculos.

Esa incierta edad [el libro]

A veces tengo la sensación de que llevo toda la vida escribiendo este libro. Por fin está terminado. Edita Libros Indie . Con ilustracio...